Protege el bienestar de tus hijos tras una separación

Agetna 16 mayo, 2016

El bienestar de tus hijos, en todo momento, debe ser tu prioridad. Si en este minuto te encuentras en fase de separación y el papá de tus hijos se ha ido de casa, aún es responsabilidad de ambos, el mantener la salud emocional de los menores.

Las desavenencias, los rencores, y hasta el odio deben quedarse fuera de la relación que tienen con los pequeños.

Su deber, antes que llorar y ofenderse, debe ser el de velar por la felicidad y estabilidad de los niños que trajeron al mundo.

Los divorcios afectan a los niños

Los niños no son responsables de los errores de sus progenitores o las malas decisiones que estos hayan tomado; sin embargo, no pocas veces, se sienten culpables de sus rupturas.

Todos los divorcios, de alguna manera, afectan a los niños.

El hecho de que papá y mamá no compartan la misma casa con ellos supone un cambio trascendental en la vida.

Y es que ellos solo conocen la convivencia con ambos progenitores. Desde su mismo nacimiento, los tuvieron a los dos pegados a la cuna atendiendo a sus llamados. Pero ahora, de buenas a primeras, se quedan solo con uno.

¿Cómo actuar para proteger el bienestar de mis hijos?

Aunque los divorcios no constituyen ningún regalo para los hijos, existen medios para hacerles más llevadera esta nueva etapa.

Con el objetivo de proteger el bienestar de tus hijos en eres mamá te reservamos algunos consejos.

No obstaculices los encuentros entre los niños y su papá

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Todos los niños necesitan de ambos padres.

Si tú como su mamá les brindas amor, afecto, los aconsejas, les das caricias y los ayudas en todo lo que puedes; lo haces, desde tu carácter de mujer, tus ideas y sentimientos.

Pero su papá va a hacerlo desde otra perspectiva.

Todos los niños que conocieron a ambos padres necesitan escucharlos, compartir tiempo con ellos y recibir el cariño que tienen para darse de manera mutua.

No permitas que tus hijos presencien desacuerdos y peleas entre tú y su papá

Ya sea que todavía convivan juntos o solo veas a tu ex cuando viene a buscar a los niños, debes evitar, en todo momento, que ellos presencien los desacuerdos y las peleas entre ustedes.

La relación de los padres divorciados debe ser una relación basada en el respeto y la consideración que, como padres, deben tener hacia sus hijos.

Hay que intentar por todos los medios de llevarse bien. Al fin y al cabo, ya no importan los rencores, ni lo que hicieron o se dijeron antes.

Toda vez que estén separados, el único lazo entre ustedes, son sus hijos, y los niños jamás deben ser tema de conflicto.

Establece los acuerdos entre tú y su papá. Evita exponer a los niños a la frialdad de un tribunal

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Se sabe que no pocas veces el único medio que existe para lograr el equilibrio y encontrar una solución a los problemas es la justicia.

Pero siempre que sea posible, tú y su papá deben acordar los derechos y el tiempo que cada uno va a tener con los menores.

Tengan presente que ustedes, aunque separados, son su familia, y las familias toman sus decisiones en el seno del núcleo, común acuerdo entre todos.

Ninguno de los dos debe hablarle mal del otro

El tiempo que estés con tus hijos no lo emplees en hablarles mal de su papá.

No porque haya sido mal esposo y no se entendieran significa que es mal padre.

También debes acordar esto con tu ex. Tus hijos no necesitan estar al tanto de lo infieles o lo egoístas que fueron como pareja.

Ellos solo desean la cordialidad en su relación, que les den mucho cariño y estén ahí para cuando los necesiten.

Protege el bienestar de tus hijos tras una separación

Para el final, tenemos otros consejos.

Si tanto tú como su papá tienen nuevas parejas deben hacer todo lo posible porque los niños se relacionen con dichas personas y no se sientan ajenos, relegados a una segunda posición cuando estén juntos.

También resulta imprescindible que les des continuo seguimiento emocional. Los niños que sufren la separación de sus padres a veces se deprimen.

Por último, debes convencer a tu niño que no tuvo nada que ver con el divorcio.

Explícale que sus padres ya no se entienden, no se quieren, ni desean vivir juntos, pero que lo siguen amando igual que antes.

Tu hijo debe sentirse sumamente seguro aunque el nido que lo vio nacer se haya roto.

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