Problemillas diarios de toda embarazada

Gladys 10 enero, 2016

Indicios de los primeros problemillas diarios de toda embarazada. Amanecí con ganas de desayunar un pastel de chocolate para consentirme. Sí, ya sé que debería darle prioridad a la proteína en las primeras horas del día, pero a una embarazada se le permiten estos pecaditos. Listo, ¡Me siento dichosa y satisfecha! Tanto así que… Esperen un momento, debo correr al baño.

A ver, ¿a cuántas de nosotras la felicidad por haber deleitado un rico bocado no le ha durado ni cinco minutos? Es terrible. Admitámoslo, no tener control de lo que comemos y mucho menos de lo que podemos digerir nos hace sentir desesperadas, ansiando que los nueve meses pasen rápido antes de que terminemos hechas añicos.

Lo que nadie nos dice es que las náuseas y mareos típicos del primer trimestre de embarazo van quedando atrás, para darle paso a otros malestares típicos del proceso de gestación. Así que lo más sensato será respirar profundo y afrontar el embarazo con la mejor actitud.

Y es que los problemillas que debemos enfrentar a diario le roban protagonismo al romanticismo de la dulce espera, que parece ser más agria de lo que pensábamos. Veamos por qué.

Los 10 problemillas diarios de toda embarazada que no esperamos

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1.- El terror

No es un secreto que lo desconocido causa temor, y esto es lo que sentimos en su máxima expresión cuando estamos embarazadas. No importa cuánto hemos planificado, soñado y esperado el bebé. Siempre la incertidumbre y el inminente cambio de vida generará en nosotras pánico.

2.- Las náuseas

En ocasiones sentiremos ganas “de devolver” la comida y otras simplemente lo haremos sin síntoma que nos advierta que debemos ir a un sanitario. Lo mejor es no sentirse una extraterrestre cuando terminemos a horcajadas sobre una maceta o una papelera. Esta no es una excepción, sino prácticamente una norma.

3.- Los desmayos

Desvanecerse momentáneamente no es una escena exclusiva de telenovelas. La debilidad que caracteriza el primer trimestre del embarazo deviene en desmayos, pero sin príncipe azul.

4.- El sueño

La reunión importante que encabeza tu jefe o la clase súper interesante en la universidad no serán obstáculos para que se te escape un bostezo y comiences a cabecear de un lado al otro por el sueño exagerado. Pareciera que el cuerpo exigiera el reposo que el médico no ha firmado.

5.- Mi cuerpo

Cuando comienza a crecer la barriga nos sentimos poco atractivas. Confundimos estar embarazada con estar gordas y asumimos que ya no despertamos deseo en nuestro esposo. Así que nos echamos a llorar sintiéndonos las más feas de la ciudad. La buena noticia es que esto pasa rápido.

6.- Los antojos

No hay nada más irracional que un antojo. Y es que en esta etapa puede provocarnos combinaciones de alimentos que jamás comeríamos en otra etapa de nuestra vida. Como helado con mostaza, palomitas de maíz con kétchup y otras locuras más.

7.- Festival hormonal

Durante el embarazo nos convertimos en un carrusel de hormonas: unas veces el ánimo está arriba y otras abajo.

8.- Las pataditas

Siempre soñamos sentir las famosas pataditas del bebé en nuestro vientre. Lo que no imaginamos es que esta sensación puede ser desagradable, pero a quién le va a gustar sentir que se queda sin oxígeno, o que el bebé golpee fuerte en una costilla. No quejarse podría ser considerado masoquismo.

9.- La desesperación

Cerca del octavo mes pediremos a gritos: “¡Quítenme esta barriga!”, la desesperación se apoderará de nosotras, diremos que nos someteremos pronto a una cesárea porque no estamos dispuestas a esperar más por el parto. No hablaremos del bebé sino de la molesta barriga, hasta que al advertir que falta poco para el gran día, el temor nos neutralizará y asumiremos “la carga” con mejor ánimo.

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10.- Bienvenida al nuevo mundo

El día que nuestro bebé llega al mundo no sólo es su nacimiento, también nace una madre que verá todo a su alrededor desde otra perspectiva. Esta nueva realidad nos sorprenderá y abrumará, sobre todo en los primeros meses del pequeño. Lo más probable es que lamentemos no haber disfrutado la “pausa” que representaba el embarazo.

Después de leer lo que nadie nos dice, no podemos perder de vista que el embarazo es una etapa difícil, pero única e irrepetible (así tengas cinco hijos cada embarazo es diferente).

Así que entendiendo los problemillas diarios de toda embarazada nos facilitará el proceso para no acabar deprimidas y desesperadas, debemos concentrarnos en la bendición que significa dar vida a un ser humano.

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