¿Por qué llevar a mi hijo a un cuentacuentos?

Naí Botello · 7 noviembre, 2018
Con los cuentacuentos, los niños experimentan diversión y un acercamiento a las artes y las tradiciones culturales antiguas. ¿Qué otros beneficios aportan a los infantes?

Por qué llevar a mi hijo a un cuentacuentos es una pregunta frecuente; muchos padres pueden considerar que, para que el niño conozca historias literarias y cuentos de hadas, bastará con entregarle un libro o leerles historias en casa. Sin embargo, hay diversas habilidades que poseen los cuentacuentos para narrar historias que conducirán a que la experiencia de los niños sea completamente placentera y educativa.

¿Quién es el cuentacuentos?

La palabra cuentacuentos proviene de la traducción de la lengua inglesa de la palabra storyteller. Se trata de un individuo, en principio que pertenece al núcleo familiar, que se encarga de narrar anécdotas, leyendas, mitos o fábulas de corte aleccionador a los niños de la familia.

Su objetivo principal es instruir a los pequeños sobre los peligros, las adversidades y todo tipo de preceptos morales de la vida en la sociedad. Estos individuos se destacan por tener dotes artísticas o cualidades expresivas que logran que los pequeños despierten al máximo su imaginación y su capacidad intuitiva; de este modo, logra que el mensaje de los cuentos fabulosos cale más profundamente en sus mentes.

El cuentacuentos como profesional del entretenimiento infantil ha sido una figura rescatada en España y América Latina a partir del siglo XX. Se parte de una premisa fundamental, y es que los niños que no saben leer. Incluso los que ya adquirieron esta capacidad absorben las historias contadas por estos narradores como si se les estuviera relatando una anécdota real.

Este efecto se debe a que el profesional, al recitar los versos literarios de memoria y con gestualidad teatral, hace que los niños consideren que se les narra una aventura real que esta persona ha experimentado. Así, llegan a sentirse totalmente complacidos y con alegría de vivir aventuras igual de divertidas.

¿Por qué llevar a mi hijo a un cuentacuentos?

Las experiencias que tienen los niños con los cuentacuentos son divertidas, educativas y relajantes. Asimismo, los van insertando en el mundo de las manifestaciones artísticas. A continuación, te enumeramos algunos de los beneficios más destacados:

1. Acercamiento a las artes

La experiencia con los cuentacuentos proviene de una hermosísima tradición histórica que devela siglos de intercambio de conocimiento oral entre niños y adultos. Es un acto que se vincula con la identidad cultural y la memoria colectiva con fines educativos.

En el aula también se pueden trabajar las emociones de los niños a través de los cuentos.

Además, los pequeños están en presencia de un artista que hace las veces de narrador, juglar y actor en una misma presentación. Sin duda, el infante podrá tener su primer acercamiento a las artes y la cultura de la mejor manera.

2. Incentiva el amor por la literatura

Cuando los niños escuchan las hermosas historias que narran los cuentacuentos, sienten un impulso más marcado por leer literatura infantil e historias fantásticas. Esto se debe a que comienzan a experimentar las emociones y los estímulos de la creación de imágenes mentales, cosa que no pasa cuando ven una película en la que se muestra la narración de manera más explícita.

De este ejercicio mental también se deriva que los niños se tornen más inteligentes y creativos; a su vez, también sienten la necesidad de crear sus propias historias divertidas.

“El profesional, al recitar los versos literarios de memoria y con gestualidad teatral, hace que los niños consideren que se les narra una aventura real que esta persona ha experimentado”

3. Desarrolla la capacidad de escuchar y prestar atención

Cuando los niños asisten a los cuentacuentos, deben compartir el espacio de la narración junto a otros compañeros. Esto ayuda a desarrollar en ellos la capacidad de escuchar y de prestar atención, pues deben estar atentos a cada una de las frases del relato para no perderse ningún detalle de la historia.

Al mismo tiempo, permite que se estimule de gran manera el oído y la comprensión del lenguaje; esto sin contar que el léxico del pequeño se irá incrementando.

¿Por qué llevar a mi hijo a un cuentacuentos? La respuesta es muy sencilla: es una gran forma de estimular su imaginación.

4. Les otorga un momento de diversión alejados de la televisión

Asistir a los cuentacuentos también resulta una opción diferente y más “orgánica” para que los pequeños experimenten un tipo de diversión alejado del televisor y los videojuegos; ambos elementos son, muchas veces, negativo para su aprendizaje y desarrollo.

Como dato final, debes saber que el movimiento de cuentacuentos en Iberoamericana es muy prolífero. Se destaca en países como Colombia, México, Venezuela, Costa Rica, España, Cuba, Argentina y Chile; todos participan de más de cien festivales nacionales e internacionales anualmente y cuentan también con espacios permanentes de atención para niños. No esperes más: lleva a tu pequeño a disfrutar de esta divertida y educativa experiencia.