Picaduras de avispa en niños

Las picaduras de avispa no siempre suponen una catástrofe. No obstante, hay que saber actuar para evitar molestias e inconvenientes mayores.

Las picaduras de avispa en niños pueden llegar a producir un dolor intenso. En estas situaciones, las madres se preocupan y tienden a recurrir a todo tipo de medidas. Y aunque la intención siempre es buena, la práctica puede no ser la más recomendable, por ello es conveniente saber cómo proceder adecuadamente.

Recordemos que las avispas son insectos voladores que suelen ser de un color negro, marrón oscuro o incluso negras con franjas amarillas y que, a diferencia de las abejas, pueden picar más de una vez.

Y si por algo son conocidos estos insectos es por su aguijón y picaduras de fuerte dolor, incluso mayor que el de las abejas y, aun cuando su veneno no sea tan potente, pueden desarrollar reacciones alérgicas en algunas personas.

Las avispas se encuentran en una gran cantidad de sitios alrededor del mundo. Para construir sus nidos, prefieren principalmente paredes o árboles en lugares donde reciban sol y agua, por eso es muy frecuente encontrarlas en parques y demás zonas al aire libre afines.

En vista de que los nidos suelen estar localizados en sitios de tránsito habitual, es normal que se ‘invada’ su espacio y ellas, en su defensa, piquen. Por esta razón, las picaduras de avispa en niños son mucho más habituales puesto que ellos, al jugar al aire libre, desconocen que hay animales listos para defender su territorio.

Picaduras de avispa en niños.

Riesgos de las picaduras de avispa en niños

A través de su aguijón, estos insectos inyectan una sustancia tóxica que, aún con lo dolorosa que resulten las picaduras no representan un riesgo para la vida. Salvo que el niño sea alérgico. Las reacciones normales, tanto en niños como en adultos, suelen ser las siguientes:

  • Enrojecimiento.
  • Hinchazón de la zona.
  • Dolor de intensidad variada; según la sensibilidad de la persona o la zona afectada.

Aun así, existe un índice de peligro en las picaduras de avispa en niños, ya que, aunque es menos frecuente se pueden producir en la zona de la garganta, cara, o lengua y la hinchazón obstruye en consecuencia las vías respiratorias.

Y lo que sí es más evidente en niños que en adultos son las reacciones alérgicas. En este caso, luego de la picadura aparecen ronchas en varias zonas del cuerpo, hinchazón de los labios, mareos, vómitos o dificultad para respirar.

En presencia de dichos síntomas hay que acudir a urgencias ya que la reacción de las picaduras de avispa en niños puede ser muy rápida. Para tratar estos casos es conveniente suministrar una dosis correcta de corticoide o antihistamínico inmediatamente.

Prevención de las picaduras de avispa

Es importante enseñar a los niños a reconocer un avispero. Además se les debe enseñar que deben mantenerse alejados de ellos y no molestar a las avispas, ya que si estas se sienten amenazadas atacarán.

Por otra parte, hay que indicarles a los niños que, si una avispa se posa sobre alguna parte su cuerpo, deben ahuyentarla con delicadeza. Si intentan matarla, pueden conseguir molestarla y crear un conflicto innecesario. Los movimientos bruscos causarán reacciones violentas.

¿Qué hacer tras una picadura de avispa?

Medidas primarias

Si nuestros hijos sufren una picadura de avispa lo mejor que podemos hacer es no apretar la zona, ya que produce más inflamación. Es poco frecuente que el aguijón quede incrustado en la piel, ya que a diferencia de las abejas, estas no lo pierden al atacar.

De ser necesario, habría que utilizar unas pinzas desinfectadas con cuidado de no reventar la bolsa de veneno, luego proceder a lavar la zona con agua y aplicar compresas frías para a calmar el dolor y la hinchazón.

Aplicar alguna sustancia ácida en las picaduras de avispa en niños neutraliza el veneno alcalino de estas; puede usarse vinagre, zumo de limón, bicarbonato o amoniaco.

Estos remedios no deben ser suministrados si el niño presenta síntomas de alergia severos, como hinchazón de la lengua o sensación de asfixia, en cuyo caso se debe, como fue mencionado antes, acudir de inmediato al centro médico más cercano.

Picaduras de avispa en niños.

En caso de alergia

De haber constancia de ser alérgico, el niño tendrá que llevar siempre entre sus medicamentos, en especial a zonas abiertas, los medicamentos indicados por el médico, que incluyen principalmente adrenalina, antihistamínicos (como acetamitofén o ibuprofeno, en una dosis acorde al peso) y corticoides.

Además, ya que la adrenalina viene en una jeringa precargada autoinyectable, tanto los encargados de su cuidado como el niño, en caso que tenga edad para ello, deben saber cómo administrarla.

Lo importante en todo momento es mantener la calma ya sea cuando nos topamos con estos insectos o si ya el niño fue picado; atender la hinchazón, el dolor y mantenernos pendientes de cualquier reacción sin alterar al pequeño.

Inculcarles pánico ante este o cualquier otro insecto propiciará que evite jugar y divertirse al aire libre y no es lo que esperamos. Debemos aprender a disfrutar y convivir con la naturaleza y nuestros hijos deben respetarla y apreciarla aunque aveces tengamos encuentros desagradables con sus habitantes.

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