Pérdidas de orina durante el embarazo, ¿qué hacer?

Este artículo ha sido verificado y aprobado por Nelton Ramos el 8 enero, 2019
Estas recomendaciones para evitar las pérdidas de orina durante el embarazo ayudarán a la futura mamá a tener una gestación tranquila y feliz. Son muy sencillas de poner en práctica y suponen muy buenos resultados.

Son molestas, pero normales. Las pérdidas de orina durante el embarazo se presentan generalmente a partir del quinto mes de gestación y tienen que ver con la presión que tanto el bebé como el útero ejercen sobre la vejiga. Estas incidencias no representan un problema de salud, sino que es una reacción natural del cuerpo de la mujer que sufre transformaciones.

El feto crece y, por tanto, el útero se ensancha. El bebé exige cada vez más espacio para acomodarse y eso tiene algunas consecuencias. Al presionar la vejiga, cualquier esfuerzo como toser, reírse o doblarse puede ocasionar pérdida de orina.

¿Orina o líquido amniótico?

Lo importante es que vigiles que ese líquido sea realmente orina. Si no tiene el olor característico puede tratarse de líquido amniótico. En estos casos debes buscar ayuda y acudir al médico de inmediato.

El líquido amniótico es la sustancia que rodea y protege al feto cuando se encuentra en su saco o útero. Esto le permite moverse sin problemas durante el embarazo. También protege el cordón umbilical, que conecta al embrión con la madre.

Vueltas al cordón en el útero materno

Si el líquido llegara a perderse podría ocasionar la muerte del feto, por eso debe mantenerse en extrema vigilancia. Se trata de garantizar al bebé su normal formación y el desarrollo de sus pulmones. También le proporciona proteínas, carbohidratos, lípidos y otros elementos a lo largo de su formación.

Lo normal es que este saco llegue intacto hasta la última semana de gestación. Esto también se conoce como ‘romper aguas’ y avisa que ya el bebé va a nacer.

¿Qué hacer para evitar la pérdida de orina durante el embarazo?

Existen una serie de consejos que se pueden seguir para evitar la pérdida involuntaria de orina, sobre todo en las últimas semanas de gestación. Una buena alimentación es determinante, junto a un plan de ejercicios que permita fortalecer los músculos del piso pélvico, aspecto que trataremos un poco más adelante.

La cafeína, cítricos, gaseosas, chocolate, picantes o alcohol, son irritantes de la vejiga y, por lo tanto, deben evitarse durante el embarazo. El alcohol está absolutamente contraindicado por esta y otras razones.

Asimismo, la higiene es fundamental en las mujeres embarazadas. Debes hacer todo lo posible por evitar cualquier tipo de infecciones urinarias, en especial la cistitis.Se recomienda lavar frecuentemente la zona con agua para mantenerla limpia. También es conveniente el uso de toallas especiales para la incontinencia que se cambien con frecuencia para evitar acumulación de gérmenes en la ropa interior.

Las mujeres embarazadas deben asumir como una rutina orinar al menos cada dos horas para evitar contener las ganas de hacerlo. Durante el embarazo también se debe evitar el estreñimiento. Unas heces duras obligan a un mayor esfuerzo al empujar y ocasionan también pérdida de orina. Lo recomendable es ingerir alimentos ricos en fibra que faciliten las deposiciones y beber mucha agua.

Otro factor a controlar es el peso de la madre. Un peso excesivo incrementa la presión sobre la vejiga y por ende las ganas de orinar y las fugas involuntarias.

Ejercicios de Kegel para fortalecer el piso pélvico

El piso o suelo pélvico sostiene órganos como la vagina, el útero, la vejiga, la uretra y el recto. Se trata de un conjunto de músculos y ligamentos que cierran la cavidad abdominal en su parte inferior. Para fortalecerlo existen una serie de ejercicios que conviene realizar durante y después del embarazo. Una de las mejores herramientas para fortalecer el piso pélvico son los ejercicios de Kegel.

En un lugar cómodo y con la vejiga totalmente vacía, contrae y eleva los orificios perineales o perineo. Es importante detectar que son esos músculos los que se mueven y no los glúteos, los muslos o el abdomen.

Los ejercicios de Kegel se realizan para fortalecer el suelo pélvico

La idea es contraer los músculos del suelo pélvico durante unos 8 segundos, soltar la contracción suavemente y descansar unos 10 segundos. Este ejercicio se debe repetir 10 veces por la mañana, otras 10 al mediodía y otras 10 por la noche. La respiración debe ser normal: inhala aire y exhala durante la contracción del músculo.

Pasado un mes se debe notar una mejoría que se manifestará en un mayor control de la zona y disminución de las pérdidas de líquido. Si después del parto las ganas de orinar y las pérdidas continúan, es conveniente acudir al médico.