Papá solo hay uno. 8 perfiles de papá que debes conocer

 

“¡Cuando sea grande quiero ser como mi papá! ¡Mi papá es el mejor del mundo!” De seguro en algún momento de nuestra vida nos hemos expresado así, o hemos escuchado a algún niño con ojos radiantes decir estas frases.

Es cierto que las madres son quienes dan a luz, y nunca se insistirá lo suficiente en el valor de una madre. Sin embargo, los niños precisan de un padre que los ame, que esté a su disposición y haga todo lo posible por ayudarlos a convertirse en adultos responsables y dignos de confianza.

Un estudio destacado en la revista The Wilson Quartely mencionó: “El deterioro de la paternidad es un factor determinante en la mayoría  de los problemas que afligen a la sociedad estadounidense” y, podríamos añadir, también al resto del mundo.

Otros estudios llegan a la conclusión de que muchos de los trastornos del comportamiento juvenil, como la agresividad, la rebeldía, el bajo rendimiento escolar y la apatía, a menudo se deben a la ausencia paterna.

Aunque hay muchas tareas en la vida que resultan difíciles, ser un buen padre es unas de las más complejas e importantes. Todo padre de familia debería cumplir bien con su papel, dado que el bienestar y la felicidad de los suyos depende de ello.

8 Perfiles de papás que debes conocer

Conocer los múltiples estereotipos de padres permite al hombre reflexionar e identificar los aspectos que puede mejorar para crecer como líder de su familia. Te citamos algunos:

  • El papá con presencia presente es aquel que está con su hijo de manera completa, es decir, emocional, física y económicamente. Acompaña siempre con cariño y cuidados y participa en su desarrollo integral.
  • El papá ausente presente es quien satisface las necesidades económicas pero no las emocionales.
  • El papá presente ausente cubre el aspecto emocional del hijo pero no en lo económico.
  • Cuando el papá no está en ninguno de los aspectos de la vida de su hijo se conoce como ausente.
  • El papá  entrenador (sabe todo sobre su hijo).
  • El papá educador (todo es una lección).
  • El papá inquisidor (sólo aparece para regañar y castigar).
  • El papá genial  (celebra todo lo que hace su hijo sin guiarlo).
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 Lo que más necesitan los hijos es pasar tiempo con sus padres. Eso no lo sustituye nada: ni el dinero ni los regalos ni los viajes.

 

Papá solo hay uno. ¿Cómo Lograrlo?

Nadie dijo que ser un buen padre era fácil. Sin importar la edad de tu hijo o cuántos tengas, debes saber que el trabajo de un padre nunca termina.

Además, cada bebé nace en circunstancias, entornos y momentos de madurez del hombre particulares.

La crianza, el desarrollo y la educación de los hijos no son cuestiones de recetas o patrones porque ellos son seres humanos únicos, irreemplazables e irrepetibles. Así, para cada hijo hay un padre.

Por tal razón, el verdadero papá es quien se enfoca en profundizar sobre el conocimiento de su hijo para acompañarlo y guiarlo en la aventura de vivir una vida plena.

Los expertos sugieren que para que logres este propósito debes concentrarte en aprender más de ti mismo, te relajes, disfrutes y confíes. Ser padre es cosa de hombres, que requiere de una permanente y diaria interrelación.

Recuerda que el mejor papá es aquel que se compromete, responsabiliza, participa y actúa para satisfacer las necesidades emocionales, físicas, espirituales, mentales y económicas que su hijo o hija requiere para ser un hombre o una mujer que enfrente adecuadamente la vida.

No asumas que una vez que tu hijo alcance la mayoría de edad o que tenga un título universitario tu trabajo como padre habrá terminado. Si bien es importante alentar a tus hijos a volverse independientes financiera y emocionalmente, también es importante hacerles saber que te preocupas, que siempre estás ahí para ellos y que los valoras.

En conclusión para ser un buen padre, debes estar presente, saber impartir disciplina y el buen ejemplo, y ser comprensivo con las necesidades de tus hijos sin mostrar debilidad. Esto te hará ser un papá único.

 

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