Papá y mamá, ¡sois un equipo en la crianza de vuestro hijo!

Amanda Sánchez Peralta·
10 Abril, 2020
Este artículo ha sido verificado y aprobado por la psicopedagoga María José Roldán al
12 Febrero, 2020
Si quieres que tus hijos se críen seguros de sí mismos y con una confianza fuerte... ¡tendréis que ser un buen equipo! Padres y madres, tenéis un papel muy importante juntos.

Criar a un hijo no es sencillo pero que los padres estén de acuerdo en la disciplina, límites y educación que le van a dar a sus hijos a veces es el desafío más grande. Pero papá y mamá, ¡sois un equipo en la crianza de vuestro hijo! No os tenéis que sentir como contrincantes y es prioritario que trabajéis en esto.

Tanto el padre como la madre tuvieron una educación y una disciplina diferente en su infancia y esto les marca en la crianza de sus hijos. Esto hará que su forma de pensar varíe dependiendo de lo que vivieron en su infancia cuando sus padres eran los encargados de criarles y disciplinarles.

En la educación y crianza de los hijos ambas opiniones cuentan. Esto no es una competencia de quién es el líder o quién es el mejor padre o madre del año. Esto consiste en formar un equipo no para estar en contra uno del otro sino para ser aliados con el objetivo de dar la mejor crianza a los hijos.

¿Qué aporta cada uno en este equipo en la crianza de un niño?

Cada uno aporta diferentes cualidades al hijo, nadie es igual a otra persona, pero los padres se complementan. Lo que a uno le falta al otro le sobra y eso ayuda al equilibrio del hogar. Podemos observar siempre a las madres ser muy protectoras, amorosas, cariñosas, comprensivas y aportar esa parte de dulzura al hijo.

Por el contrario, el padre es el luchador, el héroe, el que trata de estimular el desarrollo y que el hijo no se autolimite personalmente sino que se supere cada día más. Ejemplo: el niño quiere aprender a nadar. A la mamá le da miedo que se ahogue; al padre le da miedo que nunca aprenda a nadar.

Aunque estos ejemplos de las madres y los padres no tiene por qué ser así siempre, también puede ser a la inversa y que el padre sea más comprensivo y la madre más luchadora. Esto dependerá sobre todo de la personalidad de cada uno. Lo que importa es conocerse a uno mismo y a la pareja y saber qué cualidades son las más acertadas equilibrar para la crianza de los hijos.

 

Y si tu hijo no acepta a su padrastro 2

Haced ver a vuestros hijos que sois un equipo sólido en la crianza

Los hijos notan las asperezas que se suscitan cuando los padres no están de acuerdo en la decisión de la disciplina y los límites que se imponen en el hogar. Para que esto no ocurra los padres deben decidir en privado cuales serán las reglas en el hogar y ambos deberán estar de acuerdo y respetar lo decidido. 

A veces los hijos van donde un padre para pedir permiso esperando una respuesta favorable y al no ser así entonces usan la técnica de “mi padre no me quiere” o “tú eres mi favorito” poniendo en contra a los padres. Así habrán logrado su objetivo “divide y triunfarás”.

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Cuida tu relación para ser un buen equipo en la crianza

Como bien sabe cualquier matrimonio con hijos, la educación de los niños es un trabajo agotador que exige atención las veinticuatro horas del día. Y el cansancio acumulado por dicha labor es otro factor que puede aumentar la tensión. Tanto si estás junto con tu pareja o estáis separados, es importante que seáis siempre un equipo en cuanto a la crianza de los hijos.

Si los cónyuges tienen antecedentes familiares muy diferentes, lo más seguro es que cada uno tenga su propia forma de administrar la disciplina. En tales casos, las diferencias pueden convertirse en una fuente de problemas entre la pareja.

Cuando los agotados padres chocan en cuestiones como la crianza de sus hijos, los pequeños desacuerdos pueden convertirse en grandes disputas. Si no se resuelven, tal vez surja una brecha entre la pareja. Entonces, los niños podrían aprovechar la situación para manipular a sus padres.

Dedicaros tiempo el uno al otro

Queda claro, por tanto, que la crianza de los hijos es solo una etapa dentro del matrimonio, y no su principal razón de ser. Es cierto que los padres tienen que dedicar tiempo a educar a sus hijos, pero nunca deben olvidar que la mejor base para hacerlo es un equipo unido.

Entonces, ¿cómo podéis mantener fuerte vuestra relación para la mejor crianza de los hijos? Una buena forma, siempre que sea posible, es dedicando tiempo regularmente el uno al otro, sin los niños. Así podréis hablar de asuntos relacionados con la familia y, de paso, disfrutar de la compañía mutua.