Así son los padres emocionalmente inteligentes

Los padres emocionalmente inteligentes son capaces de educar con algo más que el conocimiento. Te contamos todo al respecto.
Así son los padres emocionalmente inteligentes
Mara Amor López

Escrito y verificado por la psicóloga Mara Amor López.

Última actualización: 11 marzo, 2022

Muchas veces los padres nos empeñamos en hacer entrar en razón a nuestros hijos, a base de razonamientos y de lógica. Sin embargo, no todos los conflictos de la crianza pueden ganarse con estas estrategias. Por eso, ser padres emocionalmente inteligentes es algo fundamental para criar niños con empatía y con conciencia.

La capacidad de manejar las emociones y de registrar lo que siente cada uno (conciencia emocional) es la base crucial de la crianza emocionalmente inteligente.

Si los padres somos capaces de fomentar el desarrollo óptimo de los niños en este aspecto, los ayudaremos a alcanzar el bienestar y las metas que se propongan. Pues el éxito no se logra solo con conocimiento, sino también con inteligencia emocional.

La importancia de la educación emocional

Según un estudio publicado en el American Journal of Public Health en 2015, este tipo de crianza resulta un factor determinante para lograr el éxito en la vida. Sobre todo, cuando estas habilidades se adquieren en la infancia temprana.

Nadie nace con un cociente de inteligencia emocional determinado y este puede mejorarse con la práctica. Por lo tanto, los padres emocionalmente inteligentes se sugieren ayudar a sus hijos a desarrollar estas habilidades para que puedan aplicarlas a su vida cotidiana.

Aunque no lo creamos, educar a los hijos de esta manera puede marcar la diferencia en su bienestar en el presente y a futuro.

Cómo son los padres emocionalmente inteligentes

Los padres emocionalmente inteligentes pueden ayudar y enseñar a sus hijos algunas habilidades socioemocionales, para que sean personas felices y de éxito. ¿Qué es lo que diferencia a los padres emocionalmente inteligentes de los que no lo son? Te lo contamos enseguida.

Buscan establecer buenos vínculos con sus hijos

El apego seguro es una de las mejores maneras de establecer una relación sana, amorosa y empática con nuestros hijos.

Una de las prioridades de los padres emocionalmente inteligentes es crear unos vínculos fuertes con sus hijos desde el principio.

Vivimos una vida acelerada y tenemos muchas obligaciones juntas. Esto muchas veces nos genera estrés y nos desconecta de aquello realmente importante: nuestros hijos.

Sin embargo, es posible registrar esta situación y tomar una pausa renovadora, para compartir tiempo con ellos y dedicarles el 100 % de nuestra atención. Tanto para los pequeños como para nosotros mismos, conocer qué es lo que más necesitan y buscar la manera de satisfacerlo es algo que nos llena de gratitud.

Entonces, aquellos padres que encuentran un tiempo para trabajar y también, para fortalecer el vínculo con sus hijos, son personas emocionalmente inteligentes. Pues buscan generar momentos de conexión, entre las obligaciones de su día a día.

Se cuidan a sí mismos

La crianza es un trabajo duro, eso todos lo sabemos. Pero los padres emocionalmente inteligentes buscan momentos para cuidar de sí mismos.

Estos progenitores saben que necesitan trabajar su propio equilibrio emocional para ser pacientes, alegres y amables con sus hijos, a pesar de los contratiempos de la jornada. Entienden que también tienen necesidades a cubrir y aprovechan los recursos disponibles para su propio cuidado.

Hacen uso de la disciplina para enseñar, no para castigar

La disciplina es una herramienta importante para educar a los hijos, pues con esta les enseñamos qué es lo que esperamos de ellos.

Los padres emocionalmente inteligentes saben establecer límites y las consecuencias de su incumplimiento, sin dejar de lado el respeto. No utilizan la disciplina como medio para castigar, porque son conscientes de que el apoyo y la coherencia son fundamentales para que los niños acepten las reglas y las incorporen.

Otra de las cosas que estos padres tienen en cuenta es que, a través de los gritos, de la ignorancia o del castigo, pueden obtener resultados momentáneos. Pero son conscientes de que, a largo plazo, esta estrategia imposibilita el aprendizaje de las habilidades necesarias para manejar la propia conducta.

“No es difícil tomar decisiones cuando sabes cuáles son tus valores”.

-Roy Disney-

Inculcan a sus hijos los valores importantes para la vida

Los valores son muy relevantes a la hora de educar a los hijos. Estos principios tienen un gran impacto en nuestras actitudes, en nuestras decisiones y en nuestros comportamientos. Y a su vez, de ellos dependerá la forma en la que nuestros niños se relacionen con el mundo que los rodea.

Los padres con inteligencia emocional son conscientes de la importancia de inculcar buenos valores y los trabajan con sus hijos desde etapas tempranas. No solo se basan en decirles “tienes que ser honesto, compasivo, agradecido y empático”. También, toman decisiones con base a esos valores y los inculcan con el ejemplo.

Enseñan a sus hijos a manejar sus emociones

La educación cognitiva de nuestros hijos es muy importante, pero no debemos olvidarnos de la educación emocional. Pues sus emociones van a ser los factores determinantes en muchas circunstancias de sus vidas.

Es fundamental ayudar a los pequeños a identificar sus sentimientos y emociones y a ponerles un nombre, para empezar a incursionar en la auto regulación emocional.

Los padres emocionalmente inteligentes no critican ni restan valor a ningún sentimiento de sus hijos, ya que todos son igual de válidos. Aquellos sentimientos más difíciles los ven como una oportunidad para enseñarles a conectar y a sentir empatía hacia ellos mismos y hacia los demás. También, a incorporar estrategias para enfrentarse a la adversidad.



Ayudan a sus hijos a incrementar su motivación intrínseca

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La autoestima se fortalece con los pequeños logros de la vida. Es fundamental motivar a los niños, pero sin exigirles metas inalcanzables.

La motivación intrínseca es aquella que viene con la persona y que le predispone a esforzarse en una tarea, a pesar de las dificultades. Y además, a no depender de que alguien le dé su aprobación.

Los padres emocionalmente inteligentes ayudan a sus hijos a establecer objetivos alcanzables y a descubrir qué pasos necesitan dar para alcanzarlos. Además, refuerzan la importancia del proceso y del esfuerzo, por encima de los resultados.

Sobre los padres emocionalmente inteligentes podemos decir…

Los padres emocionalmente inteligentes son capaces de gestionar sus emociones y de educar a sus hijos de esa misma manera. Los ayudan a identificar y a controlar lo que sienten, así como a reconocer lo que le pasa a los demás.

Si crees que no formas parte de este grupo de padres, ¡no te preocupes! Puedes cambiar tu visión, poner en práctica nuestros consejos y convertirte en uno de ellos.

No te olvides de mostrarles a tus hijos que tu meta como padre es ayudarles a convertirse en la mejor versión de sí mismos y no en eso que tú eres o quieres que ellos sean.

“Educar la mente sin educar el corazón no es educar en absoluto”.

-Aristóteles-


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