Omega 3 en el embarazo para equilibrar el exceso de mercurio

Amanda Sánchez Peralta · 25 marzo, 2020
Este artículo ha sido verificado y aprobado por el nutricionista Saúl Sánchez Arias el 25 marzo, 2020
La cantidad de omega 3 del pescado azul es un indicador de su calidad.

El Omega 3 es un elemento natural con muchas propiedades conocidas. No obstante en los últimos años se ha estado estudiando la relación de este nutriente con los niveles de mercurio de la madre. Como sabemos, la alimentación de la futura mamá es muy importante, además es conocida la incidencia de ciertos alimentos en el desarrollo del embarazo.

Desde los primeros días del embarazo los especialistas advierten sobre la eliminación de pescado azul de la dieta, en particular el pez espada y el atún, puesto que los peces más grandes han acumulado mayor cantidad de mercurio.

Este metal puede ser nocivo para la salud del hombre y está particularmente relacionado con la afección del feto en cuanto a su desarrollo neurológico. No obstante, pese a su restricción, este elemento puede encontrarse naturalmente en cualquier presentación, lo que significa un riesgo potencial para las embarazadas si no se contrarresta su efecto.

¿Qué es el Omega 3?

Es un ácido graso esencial que no puede ser producido por el organismo del hombre. Se encuentra presente en el tejido de cierto grupo de pescados, particularmente en el pescado azul. También se halla en menor cantidad en alimentos como la chía, nueces, semillas de lino o aceite de perilla.

En el grupo de ácidos grasos poliinsaturados se encuentra también el Omega 6, que en ocasiones suele comportarse como competencia natural. En este sentido es indispensable una regulación de los niveles de cada uno, siendo el exceso más riesgoso aquel producido por el omega 6.

El salmón es una fuente de Omega 3

Diversos estudios han determinado que el consumo de Omega 3 puede disminuir el riesgo cardiovascular. Los datos sobre la incidencia de este elemento en la salud, corresponden con una reducción de los efectos de la arterioesclerosis.

Otros beneficios pueden ser:

  • Disminuye los efectos de la depresión.
  • Es un estimulante cerebral, por lo que disminuye los riesgos de daño en el cerebro del feto.
  • Mejora el sistema motor.
  • Produce efectos beneficiosos en el sistema nervioso, digestivo y sensorial.
  • Favorece el rendimiento en niños en edad escolar.
  • Previene y controla enfermedades respiratorias como el asma gracias a su efecto antiinflamatorio, según un estudio publicado en la revista «Biochemical Society Transactions».

Omega 3 para contrarrestar el mercurio

Podemos llegar a ingerir mercurio incluso sin haberlo notado, lo cual es un peligro para el embarazo.

Existe una teoría basada en el saber popular que asegura que el consumo regular de ácidos grasos omega 3 puede equilibrar o reducir los niveles de mercurio del organismo. Sin embargo no existen estudios científicos que aporten evidencia al respecto.

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Lo que sí se ha estudiado es que los pescados azules que contienen una mayor cantidad de omega 3 suelen presentar concentraciones de mercurio más bajas. De este modo podríamos utilizar la cantidad de este ácido graso como un indicador de la calidad del pescado.

Pescado azul en la dieta de la madre

El pescado azul en general es susceptible de contener altas cantidades de este metal nocivo para la salud del feto. Por este motivo la primera recomendación es limitar su ingesta.

A pesar de la relación inversa existente entre la cantidad de omega 3 y de mercurio del pescado, es imposible identificar la dosis de este ácido graso analizando el género a simple vista.

Por este motivo se recomienda el consumo de pescados azules pequeños, que contienen una menor cantidad de tóxicos.

No obstante, y dado que el omega 3 es un nutriente indispensable para la formación del feto, se suele aconsejar el incremento en la ingesta de aceites vegetales y frutos secos. De este modo podremos llegar a las cantidades recomendadas de este ácido graso sin los peligros de estar ingiriendo sustancias nocivas.

¡Para tener en cuenta!

A pesar de que en cierta época se afirmaba que un aumento de la ingesta de omega 3 podría reducir la cantidad de mercurio del organismo, no existen evidencias al respecto.

sabemos que la presencia de este ácido graso permite evaluar la calidad del pescado azul. De todos modos es necesario someter el producto a un análisis químico complejo para poder determinar su composición a nivel nutricional. Por lo tanto esta afirmación resulta poco práctica en la vida diaria.

Lo que sí se conoce con rotundidad es que el omega 3 es un nutriente imprescindible para la salud de la madre y del feto. Por este motivo se recomienda aumentar el consumo de aceites vegetales y frutos secos durante la lactancia. De este modo conseguiremos llegar a las recomendaciones de este ácido graso a pesar de reducir la ingesta de pescado azul.

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