Normalización de la menstruación después del parto

Amanda · 6 marzo, 2016
Dependiendo del cuerpo de cada mujer, el reajuste es distinto.

Tras el parto el organismo de la mujer comienza su proceso de recuperación. En dicho proceso se incluye la normalización de la menstruación.

En términos simples, el organismo espera un tiempo antes de continuar con el curso reproductivo normal. Durante este tiempo, se formará un nuevo óvulo, se romperá y con ello, se habrá dado inicio a la menstruación en la mujer una vez más.

A este período de recuperación se le conoce comúnmente como cuarentena. Esta viene a ser el lapso mediante el cual se pueden llegar a presentar algunas pequeñas descargas.

Cabe destacar que, a pesar de que este sangrado casual puede durar algunas semanas, no es considerado como menstruación; ya que el sangrado ocurre como consecuencia de las heridas internas ocasionadas durante el parto.

La cuarentena (o puerperio) desaparece tras una temporada pero no está seguida inmediatamente por un nuevo ciclo reproductivo.

En este caso se inicia un nuevo período de amenorrea, cuya duración va a depender de las características de la madre, y también, de su decisión de amamantar o dar leche en biberón a su bebé.

Factores que inciden en la normalización de la menstruación posparto

El útero requiere de un tiempo aproximado de 3 semanas para regresar a su posición y tamaño normales. No obstante cada mujer es diferente. Por consiguiente los tiempos no son precisos.

Poco a poco, el sistema reproductivo se recuperará. A medida que pasa el tiempo, las madres necesitan espacio para recuperar la tonicidad de su abdomen y para que se cierren la vulva y la vagina. Por lo tanto la normalización de la menstruación es lenta. 

Esto va a acompañado de una nueva actividad: la lactancia. En ese caso, una mujer que amamanta puede tardar más tiempo hasta que se normalice su ciclo menstrual.

Madre amamantando a su hijo.

Madres que amamantan

Las mujeres que han decidido dar el pecho a su bebé pueden estar hasta 4 meses presentarán amenorrea posparto, debido particularmente a la alteración hormonal.

En otras palabras, una madre que está amamantando se verá afectada por la incidencia de la prolactina, la hormona encargada de estimular la producción de leche materna.

La prolactina es una hormona producida por la glándula pituitaria y es la causante de que se detenga temporalmente la producción ovárica.

Por eso el período de normalización de la menstruación depende del tiempo que la madre decida amamantar. La situación varía dependiendo de cada mujer.

Existen casos en los que la ovulación, y posterior aparición del ciclo menstrual, se producen al mismo tiempo en que se ejecuta la lactancia.

 Madres que dan el biberón

La causa principal de las irregularidades del ciclo menstrual tras el parto es el aumento de la producción de la prolactina. Por eso, cuando se da el biberón en lugar del pecho, el período puede ser más corto.

En este caso es más preciso el tiempo estimado de regularización. Así pues, si una mujer después de 10 semanas sigue sin una normalización, debería consultar a su médico.

normalización de la menstruación.

Otros factores

Aunque el modo de alimentar al bebé es el factor principal, existen otros elementos que pueden incidir en este aspecto. Por ejemplo, cuando una mujer primeriza da a luz por vía vaginal, puede tardar más tiempo en recuperar su ciclo.

La cantidad de sangre que se pierde en el parto también puede prolongar la normalización de la menstruación. A esto se le suma la posibilidad de una relación genética, que predisponga a la madre a esta situación.

¿Realmente se normaliza?

Después de superar el tiempo de aparición de la primera regla, es cuando, finalmente, ocurre la normalización de la menstruación.

Sin embargo no siempre ocurre de esta forma. A veces pueden producirse descargas más abundantes e, incluso, sin que haya habido ningún óvulo.

Los períodos anaovuladores pueden darse con frecuencia. Por eso se recomienda usar protección durante las relaciones sexuales, porque no es segura la existencia de un ciclo ovulatorio normal.

También es probable que disminuyan los acostumbrados dolores menstruales en aquellas mujeres que los sufrían antes del parto. Lo más importante en estos casos es informarse.

Hablar con el médico de cabecera, el ginecólogo y también con otras madres ayuda a disipar las inquietudes y dudas. Además se deben compartir las preguntas y temores con la pareja, a fin de evitar cualquier tipo de malentendido.