Cómo NO criar a un niño consentido

María José 6 mayo, 2017

Muchos piensan que los niños consentidos nacen siéndolo, pero nada más lejos de la realidad… Los niños consentidos se hacen y los padres tienen mucha responsabilidad en esto. No es fácil ser padre o madre, hay que tomar decisiones constantemente que pueden afectar tanto a corto o largo plazo y no siempre se escogen las decisiones más acertadas para educar a los hijos.

De ninguna manera tienes que sentirte culpable si tomas una decisión equivocada pensando que era lo mejor para tu hijo, lo estabas haciendo lo mejor que pensabas, creías que así estabas haciendo bien. Aunque es necesario que antes de tomar una decisión se tengan en cuenta las posibles consecuencias a largo plazo en tus hijos de esas decisiones que has tomado y cómo os pueden repercutir en el futuro.

En la actualidad muchos niños se muestran demasiado materialistas y los padres se sienten culpables porque trabajan muchas horas y al no estar mucho tiempo con sus hijos (en ocasiones no importa la cantidad, sino la calidad del tiempo), les compran cosas materiales para contentarles y que ellos de algún modo, se sientan un poco mejor consigo mismos.

Pero, ¿qué pasa cuando un niño comienza a crecer y su comportamiento empieza a ser de un niño mimado y consentido? Es posible que los padres se echen las manos a la cabeza y se pregunten qué han hecho mal. La solución no está en buscar culpables, sino en buscar soluciones para NO criar a un niño consentido y que los pequeños entiendan el valor de las cosas. ¿Cómo conseguirlo?

Cómo NO criar a un niño consentido

Busca tiempo de calidad con tu hijo: sin excusas

Los niños de hoy tienen, según los estudios, una disminución de la capacidad de recuperación a la frustración y un aumento de la ansiedad, la depresión y el egoísmo. Todo esto contribuye a que los niños de hoy en día vivan en un mundo ajeno a lo real, creyendo que lo material o lo superficial es lo importante y creando en ellos grandes sentimientos de inseguridad y descontrol emocional.

El juego libre es necesario para los niños, sin máquinas ni nuevas tecnologías. Solo el juego y la imaginación. Los niños necesitan sentirse libres para jugar, y también te necesitan a ti. Los niños necesitan pasar tiempo de calidad con sus padres para sentirse seguros y para crear una buena base para su personalidad. Esto les ayudará a crecer felices como personas íntegras y estables.

A través del juego es la cómo las personas y sobre todo los niños aprenden las habilidades necesarias para la vida. Los niños aprenden a empatizar a través del juego, a compartir, a expresar sus emociones, a controlar los sentimientos más intensos como la ira o la rabia. El juego en definitiva, les ayuda a practicar para la vida diaria, una práctica dirigida y modelada por los padres.

Enseña valores a tus hijos

En muchas ocasiones los padres abusan del ‘no’ y del castigo pensando que de esa manera están educando bien a sus hijos, pero esta no es la solución para nada. Los niños no aprenden con estas técnicas abusivas de poder. Si quieres educar a tu hijo es necesario seguir la disciplina positiva y tener respeto hacia sus sentimientos e intereses. Cuando tu hijo haga las cosas bien, elógiale, siempre.

Los valores se transmiten a través del ejemplo y del cariño. Sin miedo y sin presiones. Ayuda a tu hijo a tener control de su vida aunque esté bajo tu guía. Las tareas se empezarán a hacer solas, ten en cuenta su edad, ten en cuenta su capacidad de entendimiento y después, disfruta de transmitirle tus valores y de ser su mejor ejemplo.

Los niños que sienten que tienen el control en sus decisiones y en su vida, se sentirán más responsables de sus acciones y los valores serán interiorizados antes y de mejor manera. Tú eres su guía y tu hijo aprenderá a no ser un consentido gracias a que tendrá el control de sus acciones y también la responsabilidad. Esto le ayudará a entender el valor de las cosas y también de las acciones e las personas.

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