Niños con padres separados, ¿cómo ayudarlos a entender la situación?

Francisco María García · 29 noviembre, 2018
Dentro de los modelos de familias en la actualidad, es muy común el caso de los niños con padres separados. Hay una serie de pautas que deben tenerse en cuenta para ayudar a estos pequeños; es imprescindible la coordinación entre ambos progenitores.

Los niños con padres separados necesitan ayuda para clarificar ciertos sentimientos contradictorios que se presentan ante la realidad que les toca vivir. Para darles las herramientas necesarias, el vínculo saludable de sus progenitores será de gran utilidad. Los niños encontrarán fuerza y tranquilidad donde se sientan amados, respetados y cuidados.

En la sociedad actual, se habla mucho del modelo de familia tradicional. La cantidad de niños con padres separados va en aumento; el problema es que ellos no conocen estadísticas ni procesos culturales. El hecho de que el modelo de familia tipo esté fracasando representa un reto más para los padres que para los hijos.

Para los niños con padres separados, el divorcio implica un doloroso ir y venir de casa en casa. A veces, para empeorar las cosas, uno de los progenitores no logra sobrellevar la separación con optimismo y ofrece resistencia.

En otras ocasiones, cada parte rehace su vida y los niños se encuentran un día almorzando con la nueva novia o el nuevo novio, sin entender demasiado los motivos.

Conflictos en torno a niños con padres separados

En estos casos, lo ideal es que el niño no sienta un abandono hacia su persona. Cada parte debe explicarle que, aunque la relación de pareja finalice, la relación con los hijos es para siempre.

Lamentablemente, en ocasiones el abandono existe. Si tras la separación el niño deja de ver al padre por este motivo, no es conveniente poner excusas y apelar a mentiras piadosas. Desde luego, la decisión de decirle o no la verdad dependerá de la edad y la maduración del niño.

También suele suceder que los niños con padres separados se cohíben al expresar su amor por el padre o la madre en presencia de uno de ellos. Esto causa malestar y estrés en los pequeños; ellos deben sentirse libres y para nada juzgados en su accionar y su sentir.

Los hijos de padres separados necesitan su tiempo para procesar los cambios.

Si los pequeños quedan colgados de un rol de mediadores, todo lo que siga será tóxico. Tampoco deben ser testigos de disputas, maltratos o menosprecio. Estas actitudes suelen ser padecidas mayoritariamente por las madres, por lo que muchas de ellas realizan denuncias por violencia e impiden el contacto con el progenitor agresivo.

Consejos de contención para niños con padres separados

Sea una separación civilizada o conflictiva, los niños necesitan elaborar el duelo y reconocer y respetar sus propios sentimientos con respecto a la separación. Entonces, la idea principal de esta ayuda y contención hacia ellos partirá de la base de la verdad y el autoconocimiento.

De nada sirve negar lo que el hijo siente. Es angustiante verlo sufrir, pero intentar disfrazar la pena con regalos, dulces y paseos es peor. El amor no puede idealizarse.

Por lo tanto, el dolor no debe ocultarse; los niños necesitan ser escuchados y que se les crea con respecto a sus emociones. La ansiedad de los adultos puede interrumpir un proceso de sanación propio y efectivo.

El hecho de potenciar espacios de conversación sincera es muy valioso para niños con padres separados. Ellos sentirán tranquilidad si su voz también es escuchada, si sus dudas son puestas sobre la mesa y, por supuesto, también sus reclamos, miedos y reflexiones en general.

“Para los niños con padres separados, el divorcio implica un doloroso ir y venir de casa en casa. En estos casos, lo ideal es que el niño no sienta un abandono hacia su persona”

Todo es cuestión de tiempo

Debemos tener en cuenta que la separación de los padres tardará muchos años en ser un tema resuelto para los hijos. En este sentido, respetar los tiempos y las etapas del proceso, sin adelantarse ni demorarse, es de gran ayuda.

Existen diversos tipos de custodia para remediar todas las circunstancias que se presenten.

En algunas ocasiones, a los niños se les dificulta expresar ciertos sentimientos al padre o a la madre. Por ello, si la nueva realidad se torna muy difícil para el niño, no está de más acudir a ayuda profesional. La ayuda puede llegar, asimismo, de otros familiares con quienes los pequeños sientan confianza.

Queda claro que es prioritario el uso de la palabra y la reflexión como aliadas y sanadoras para los niños con padres separados. Por lo demás, la escuela puede ser de gran ayuda para crear lazos de contención para estos niños. Es bueno tener una charla con los profesores del niño con el fin de actuar en equipo y conseguir mejores resultados.

Por último, en el caso de los niños muy pequeños, las conversaciones deberán ser simples y, preferentemente, tener lugar en un espacio lúdico. Para estas etapas y edades, es a través del juego como se expresan sus temores, alegrías y preocupaciones.