Los nuevos tipos de familias

Fernando Clementin · 18 diciembre, 2017
Los valores que rigen las sociedades contemporáneas no son los mismos que hace décadas. Con las familias ocurre lo mismo. A continuación detallamos los diferentes tipos de familias que imperan en nuestra sociedad.

Los tiempos cambian y la forma de relacionarse entre las personas también. Con esto, también se modifican las estructuras básicas de la sociedad, como por ejemplo, la familia. El nuevo paradigma que rige el estilo de vida de los seres humanos ha generado nuevos tipos de familias, que describiremos a continuación.

Hace cincuenta años, pensar en una familia con un solo progenitor era sencillamente una locura. En una sociedad donde el divorcio estaba mal visto, y en muchos países prohibido, salirse del esquema de familia normal (padre, madre e hijos) era considerado algo incorrecto.

Mucho más, entonces, hablar de familias reconstruidas o aquellas con dos padres o dos madres.

No obstante, los tiempos han cambiado. Como nada es para siempre, los valores que rigen las sociedades contemporáneas no son los mismos que los de antes. Diversos factores han influido en la creación de nuevos tipos de familias, que distan bastante del estereotipo clásico.

Factores que provocaron estos cambios

Es difícil englobar tantos años de cambios tan profundos en una lista, pero si tuviéramos que citar los motivos principales que llevaron a estas nuevas construcciones familiares, podrían ser:

  • Diferente percepción de las libertades individuales.
  • Desestigmatización del adulto divorciado.
  • Mayor tolerancia a las distintas orientaciones sexuales.
  • Cambios legislativos que autorizan el matrimonio igualitario o la adopción por parte de parejas homosexuales.
  • Avances tecnológicos que posibilitaron las familias con un solo padre o madre.
Existen nuevos tipos de familias igual de válidos.

Tipos de familias de la actualidad

En los tiempos que corren, podemos distinguir entre los siguientes tipos de familias:

  • Familia biparental: el prototipo de siempre. Un padre, una madre y los hijos. Es un modelo que sigue plenamente vigente, aunque los índices de parejas que concretan el matrimonio disminuyan en la mayoría de los países de occidente.
  • Familia monoparental: ya sea por divorcio, por abandono, por adopción o por haber afrontado el proceso de gestación la madre sola, en estas familias hay un solo adulto que ejerce la paternidad o maternidad.
  • Familia adoptiva: se da cuando una pareja o una persona adulta decide adoptar un niño para llevar a cabo su crianza.
  • Familia de padres separados: en este caso, más allá de que la pareja no permanezca más unida, la crianza de los hijos se realiza de manera conjunta. Esto es, precisamente, lo que la diferencia de la familia monoparental.
  • Familia compuesta: se da cuando dos personas separadas comparten hogar, cada uno con los hijos que haya tenido con su pareja anterior. A estos, además, se les pueden sumar hijos propios de esta nueva unión.
  • Familia homoparental: gracias a las nuevas legislaciones, las parejas homosexuales pueden acceder a la adopción en un gran número de países. Para los movimientos sociales que representan a este conjunto de la sociedad este nuevo tipo de familia es un verdadero triunfo de la tolerancia y el amor.
  • Familia extensa: en estas ocasiones, no son los padres sino otros miembros de la familia quienes asumen la crianza de los niños. Pueden ser los abuelos, tíos, padrinos u otros integrantes de la familia quienes se encargan de esta gran responsabilidad. Los motivos, lógicamente, también pueden ser muy diversos.
  • Familia sin hijos: constituyen un sector importante de la sociedad que no debe ser dejado de lado. También impensado hace algunas décadas, muchas personas deciden hoy en día no procrear para dedicar su vida plenamente a sus necesidades y ambiciones.
La educación positiva beneficia a toda la familia.

La importancia de la familia

Independientemente del tipo de familia que se conforme, esta cumple funciones fundamentales para el desarrollo de todos sus integrantes. Principalmente para los niños, quienes encuentran en la familia su primer sostén, que además determina su visión del mundo y moldea sus valores, aptitudes y conocimientos.

La piedra sobre la que se construye toda familia es el amor. A partir de ahí, la relación que une a sus integrantes se basará en la comprensión, el cariño, el entendimiento y la aceptación mutua.

Para los infantes, contar con una familia sólida es de total relevancia. En la niñez, una fase de aprendizaje constante, de exploración del mundo exterior y de construcción de relaciones interpersonales, contar con el acompañamiento y el apoyo de la familia será un valor fundamental para su futuro.