Mindfulness para niños

Agetna · 2 abril, 2016

Se conoce como mindfulness, o conciencia plena, al estado de total concentración hacia determinados pensamientos, emociones y percepciones estén sucediendo en ese momento o pertenezcan a recuerdos.


En dicha fase de meditación la mente se libera por completo de todas las ideas o preocupaciones que puedan turbarla y se concentra en repasar, paso a paso, la imagen o situación que se está percibiendo o memorizando.

Para ser más concretos: nos olvidamos de todo y nos concentramos en detallar una sola cosa.

Cuando meditamos no consideramos como buenas o malas dichas apreciaciones, solo las aceptamos.

No juzgamos, no valoramos… se trata solamente de asimilar lo que se percibe.

Si en este minuto estás preguntándote de qué manera el mindfulness puede ayudar a tu hijo, en breve te lo vamos a responder.

Beneficios del mindfulness para los niños

El mindfulness durante la infancia mejora la memoria, el aprendizaje, el espíritu creativo, la atención, la concentración y el rendimiento académico.

Las terapias sustentadas por las técnicas de mindfulness en la niñez son convenientes para que los niños:

Desarrollen la capacidad de ignorar las distracciones que no pocas veces perturban su atención
Se relajen, estén más tranquilos y sean pacientes
• Desarrollen su inteligencia emocional para que puedan tener un mayor control de sus emociones
Se sientan más felices con su persona y con quienes le rodean
Aprendan a escuchar
Disfruten nuevamente de situaciones pasadas o puedan recrearse con lo que viven en el presente sin estar prestando constante atención a su pasado o su futuro

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• Puedan repasar con detalles situaciones vividas y toda vez que terminen, les sea posible hacer una valoración de cada una de las situaciones con el propósito de tomar mejores decisiones
Se reduzca la ansiedad y el estrés que pueden estar sintiendo
Sean ecuánimes, altruistas y empáticos
Se sientan más seguros de sí mismos y de su poner interior
Se vuelvan más sensibles, amables y respetuosos con los demás
Planifiquen y lleven a cabo sus tareas de una mejor manera

Ejercicios para introducir a los niños en la técnica del mindfulness

Mamá, para que tu hijo se concentre y pueda meditar, al menos en la primera etapa cuando se encuentra en pleno aprendizaje de la técnica, busca un lugar tranquilo en donde no tengan muchas distracciones como ruidos externos o el entrar y salir de algún miembro de la familia.

Es importante también que te traces un horario para los ejercicios (tales días de la semana y a tal hora) e intentes no violar esta rutina.

Si te has percatado, a los niños les encanta escuchar una y otra vez el mismo cuento, la misma canción

Las acciones en sus juegos son repetitivas: ponen un muñeco aquí, lo sacan y ponen otro, vuelven a coger este y colocan nuevamente el primero…, en fin.

La repetición hace que repasen una y otra vez la misma acción, de esta manera, aprenden.

Por este motivo, para introducir a tu hijo en el mindfulness no te preocupes si siempre te pide hacer el mismo ejercicio, sino todo lo contrario, alégrate, porque eso significa que aprende y se siente bien durante las sesiones.

Ten presente además que la terapia debe convertirse en un juego divertido, de lo contrario, tu hijo no querrá tener nada que ver con ella.

Para ayudarte y despertar su interés te hemos reservado estos ejercicios.

2 Ejercicios de Mindfulness para la concentración visual

Para el primer ejercicio coloca varios objetos, o láminas con figuras e imágenes, enfrente de tu hijo.

Pídele que los observe bien.

Luego de unos minutos dile que cierre los ojos y comience a respirar de manera pausada. Que inspire profundamente y luego deje escapar el aire de manera lenta.

Mientras lo hace que repase, en detalle, lo que acabó de ver.

Para el segundo ejercicio enciende una vela dentro de una habitación donde no haya viento.

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Así como durante el primer ejercicio indícale a tu pequeño respirar de forma pausada y profunda, pero, esta vez, sin cerrar los ojos.

El ejercicio consiste en mirar detenidamente la vela y solo parpadear a intervalos (cuando la vista lo requiera).

Tu niño deberá mirar la llama flameante y de movimiento suave de 3 a 5 minutos, aproximadamente.

1 Ejercicio de Mindfulness para la concentración auditiva y táctil

Para llevar a cabo este ejercicio debes reunir a un grupo de niños, o en su defecto, a otros miembros de la familia.

Cada persona debe tener los ojos vendados, mantenerse en silencio y situarse en círculo o uno al lado del otro.

La práctica consiste en pasarse un determinado objeto de manera que este no caiga al suelo.

Para lograr este propósito tu hijo y los restantes miembros harán uso de cada estímulo que puedan percibir.

Usarán el oído para escuchar la respiración de su compañero y cualquier otro sonido que les pueda indicar en dónde se encuentra el objeto.

Y mediante el sentido del tacto tantearán las manos de quien tienen al lado.

Con 4 o 5 veces que el objeto se pase de mano a mano será suficiente.