El Método Estivill en el punto de mira de las madres

Amanda 19 febrero, 2017

El método Estivill es una serie de recomendaciones ligadas al hábito de dormir que aparecieron por primera vez en una publicación del pediatra, neurofisiólogo Eduard Estivill llamada “Duérmete Niño”. Un libro de unas dos décadas que se mantiene vigente gracias a las actualizaciones científicas. Pese a su connotación médica, es un método que genera polémica más que todo en las madres.

Aunque se supone que ningún trastorno o conducta negativa se ha relacionado con las estrategias dirigidas a hacer dormir bien al niño. Las madres opinan otra cosa. Como sabemos, todas nuestras creencias y posturas antes de ser madres, se modifican cuando tenemos al bebé con nosotras. Podemos haber asegurado que lo dejaremos dormir solos,  pero es imposible lograrlo cuando nos toca.

Descubrimientos recientes de alguna manera apoyan las consideraciones del Método Estivill. Sin embargo, este conjunto de directrices sigue estando en el punto de mira de muchas madres. Sin importar que hasta ahora sea un procedimiento avalado por  la Academia Americana de Sueño, quizá muchas de nuestras lectoras no lo compartan.

¿Cuáles son las claves del Método Estivill?

terrores nocturnos

El Método Estivill  tiene como propósito utilizar los conocimientos sobre el sueño del niño para aplicarlos en las estrategias dirigidas a hacer dormir a los pequeños.

Aunque es un proceso natural y uno de los principales hábitos del ser humano, a veces a los padres les cuesta mucho hacer dormir a sus hijos. Por eso, el método propone rutinas para mejorar las posibles exigencias de la hora más difícil del día.

Algunos especialistas consideran que no es necesario dormir al bebé. Es decir, que ellos tienen un reloj biológico que los obligará a dormir sin intervención. Sin embargo, ¿qué madre está dispuesta a dejar que su hijo se duerma sin acurrucarlo aunque sea unos minutos?

Las implicaciones de poner en práctica este método están relacionadas con la disposición de los padres de llevar a cabo el proceso desde los primeros meses de vida del niño. Nadie dice que con el tiempo estos no lo aprenderán. Pero la clave primordial es crear un hábito muy sólido, algo que se logra especialmente cuando se inicia desde temprana edad.

El método establece que desde los tres meses el bebé ya pueda dormir en su propia habitación. Algo que permite, según el método, que en un corto período haya adquirido los principales hábitos de un sueño saludable. Este proceso requiere de la paciencia, constancia y firmeza de los padres. Por lo tanto, se trata de la forjar rutinas, horarios y protocolos que anticipen la hora de irse a dormir.

 

¿Qué opinan las madres sobre este método?

Existen posiciones encontradas incluso en la comunidad científica sobre los beneficios de dejar llorar al bebé o sobre esperar a que se duerma solo. Sin embargo, la mayor parte de la controversia es generada por un asunto sentimental. La mayoría de las madres se preocupan de que sus hijos lloren y casi ninguna está dispuesta a no actuar.

En relación al Método Estivill, al parecer su objetivo es contribuir a la disciplina, confianza y seguridad de ambas partes. Tanto la madre, como el hijo crean hábitos saludables cuando realizan procesos naturales. Aun así, de alguna manera nos hemos encargado de poner en tela de juicio este método, como si se tratase de una afrenta personal.

¿De qué se mortifican las madres? ¿A qué se debe la enemistad con el Método Estivill? Como es de suponerse, a nadie le puede afectar el leer algo sobre este método, todo depende de la decisión personal de cada quien sobre aplicarlo o no. En la actualidad, muchas personas lo han puesto en práctica, creyendo tal vez que funciona.

Según el libro, parece funcionar en un 95%, pero quienes los han practicado también tienen quejas. Es decir, existen los detractores del método, solo porque sí, pero, hay otros que creen haber sufrido consecuencias negativas. Lo cierto es que la controversia no termina. Se han encontrado incluso grupos de “victimas del Método Estivill”.

Los principales detractores de la aplicación de este procedimiento, hacen énfasis en lo siguiente: los padres que lo practican creen que es bueno para su hijo, pero en su corazón no quieren hacerlo. Considerar que funciona y que no lastimará a su pequeño, es la razón por la cual se ha mantenido. Hasta el momento, sigue generando dudas. ¿Ustedes que opinan?

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