Los loquios: ¿qué son y por qué se producen?

Francisco María García · 8 noviembre, 2017
Los loquios son las pérdidas de sangre que se producen durante el puerperio y que indican la normalización de las condiciones del útero.

Se denominan loquios a aquellas pérdidas de sangre que tiene una mujer inmediatamente después del parto. Tienen una duración aproximada de 40 días, es decir, todo el período llamado puerperio.

¿Por qué se producen los loquios?

Los loquios son el síntoma de la normalización de las condiciones del útero. Su aparición se debe fundamentalmente a dos factores:

Desprendimiento de placenta

La placenta es el órgano encargado de proveer el oxígeno y los nutrientes necesarios para que el feto se desarrolle durante el embarazo. La placenta está pegada al útero. Cuando se desprende se genera una herida justo en ese punto de unión entre ambos órganos.

Los glóbulos blancos se encargan de proteger esta herida de gérmenes y evitar infecciones. En la medida en que esa barrera de glóbulos blancos aumenta, la cantidad de sangre expulsada es menor.

Sin embargo, el proceso no es exactamente el de la cicatrización común de una herida. Se puede describir más bien como la reconstrucción de los tejidos que el cuerpo ejecuta de manera perfecta. En el caso de que se formara una cicatriz, no sería posible una nueva fecundación. En otras palabras, el ovulo fecundado no se podría implantar y el embarazo no sería posible. El tiempo aproximado de este proceso es de unas cuatro semanas.

El dolor en el vientre bajo es un síntoma común del embarazo.

Eliminación del tejido que recubre el útero

Durante la gestación, el útero se recubre con un tejido que lo convierte en el espacio ideal para el bebé. Este tejido es expulsado en el parto casi en su totalidad. El resto, que es el tejido más profundo, se va expulsando poco a poco. Este proceso también produce los loquios.

Proceso de evolución de los loquios

La primera semana después del parto…

En los días inmediatamente posteriores al parto se presentan pérdidas relativamente grandes de sangre. La coloración suele ser de un rojo intenso y vivo. Estas secreciones de sangre van acompañadas de contracciones del útero. Esto ocurre con la finalidad de facilitar la expulsión de los residuos. Estos residuos iniciales están compuestos por restos de placenta, sangre y diversos microorganismos.

Tras los primeros diez días…

La secreción de sangre empieza a disminuir de manera gradual. Esto ocurre debido a que la herida va cerrando por la acción de los glóbulos blancos. En este momento los loquios ya no tienen un color rojo. Van adquiriendo un color de tonalidades amarillas o sonrosadas.

Se ha determinado que, en esta fase, la sustancia que se expulsa contiene suero de sangre que contiene glóbulos blancos. El proceso de expulsión de la membrana que recubría el útero durante el embarazo se lleva a cabo en este momento.

Dos semanas después…

Pasadas dos semanas del parto lo que se expulsan son, básicamente, glóbulos blancos. Las secreciones adquieren un carácter espeso y de color blanco.

“Los loquios son las pérdidas de sangre que se producen durante el puerperio y que indican la normalización de las condiciones del útero”

Anticipación a los loquios

La madre debe preparar una maleta para cuando llegue el parto. Aparte de ropa cómoda como batas de algodón, zapatillas cómodas o ropa para el bebé, es necesario incluir toallas higiénicas. Las ideales son las ultra absorbentes, recomendadas para el postparto. La ropa interior debe ser suficientemente amplia y cómoda para la colocación de estas toallas. Además, en las farmacias también se encuentran piezas impermeables y desechables denominadas centros de cama. Estas piezas protegen la lencería y el colchón en caso de que los loquios sean muy abundantes.

Durante el puerperio tienen lugar los loquios.

Los loquios y la lactancia

Un hecho curioso es que si la madre amamanta, reduce los días de estas secreciones. Esto ocurre porque el cuerpo empieza a producir prolactina y oxitocina. La prolactina es una hormona que asegura la creación permanente de leche. La oxitocina también es otra hormona que promueve la contracción del útero. Estas contracciones ayudan a eliminar los restos inservibles presentes en el útero.

Cuidados durante los loquios

Durante el puerperio (6-8 semanas tras el parto) deben evitarse las relaciones sexuales. En este período el útero aún no ha cicatrizado. El contacto con cualquier sustancia podría provocar una infección. También es importante evitar el uso de tampones, porque promueven la entrada de gérmenes al útero.

Para evitar riesgos, es preciso lavar la vagina con jabones especiales. Siempre la higiene de las zonas íntimas debe realizarse de adelante hacia atrás. La idea es evitar cualquier contacto con las heces fecales. Es fundamental acudir al médico si se observa un sangrado de color rojo y abundante pasadas las dos primeras semanas. También si se perciben malos olores o dolores intensos en el vientre.