Los estímulos positivos activan la memoria de tu bebé

Mediante estímulos positivos a nivel ambiental, sensorial, cognitivo se activa la memoria de tu bebé. ¿Por qué? Bueno, al nacer tu bebé tiene un promedio de 100.000 millones de neuronas, pero pocas conexiones y estímulos neuronales. Éstos se van multiplicando a medida que tu niño crece. Digamos que su desarrollo es una operación de suma al comienzo.

Existen diferentes tipos de estímulos que a diario tú como madre le haces a tu hijo de forma natural. Por ejemplo hablarle alegremente o con ternura, hacerle sonreír o hacer caras graciosas.

¿Sabías que todos estos son estímulos positivos? ¿Ves que es más fácil de lo que creías educar a tu hijo positivamente? 

A los 4 años se alcanza un máximo de 1000 billones de conexiones neuronales. Esta es una edad crucial para el aprendizaje; los niños son como esponjas a esta edad y aprenden todos los días de forma muy rápida y espontánea.

Los estímulos positivos son una buena forma para que tu bebé empiece a memorizar las cosas que te interesan, así lo revela un estudio realizado por la Universidad de Brighan Young de Estados Unidos.

Todo más fácil con estimulación positiva

Debido a que los bebés aún son incapaces de expresarse con palabras, el equipo de expertos decidió observar su capacidad de memoria mediante los movimientos de los ojos de los bebés y viendo cuánto tiempo observaban una imagen de prueba.

Para empezar, colocaron a los bebés frente a un monitor en el que aparecía una persona dirigiéndose a ellos con distintos tonos de voz a la vez que con cada cual se les mostraba una figura geométrica.

Una parte del estudio consistió en colocar una voz gruesa y enojada a los bebés mientras observaban unas imágenes geométricas y posteriormente hacerlos escuchar voces alegres, comprensivas y cariñosas mientras miraban otras imágenes.

Un pequeño cambio positivo puede cambiar tu día entero o tu vida entera.

–Nishant Grover–

Por medio del estudio del movimiento ocular y el tiempo en que la mirada se fijaba en las distintas imágenes que les mostraban este estudio reveló que los estímulos positivos logran que los bebés activen su capacidad de memoria de una forma más rápida que en niños con estímulos negativos.

Los estímulos positivos promueven el desarrollo cognitivo

Los resultados de los estímulos positivos

La prueba se repitió cinco minutos más tarde y al día siguiente. Sin embargo, la prueba del día siguiente incorporaba una nueva forma geométrica junto a la del día anterior.

Los investigadores registraron el tiempo que estos dedicaban a cada una de las formas geométricas, descubriendo que si la figura había estado asociada a una voz negativa no la recordaban, pero sí lo hacían o lo hacían mucho mejor cuando se trataba de la figura asociada a la voz alegre y positiva.

Después de realizar este procedimiento por dos días, los investigadores volvieron a colocar las imágenes a los bebés, ahora sin ninguna voz. Notaron que los pequeños fijaban su atención en aquellas figuras que observaron por primera vez cuando les hablaban de una forma agradable.

Se demostró que los estímulos positivos en la enseñanza ayudan a estrechar conocimientos de una forma más duradera.

Mientras que, quienes quieren enseñar o modelar conductas por medio de reprimendas y amenazas consiguen pocos resultados.

La atención es un elemento básico para la creación de nuevas conexiones neuronales y para la formación de circuitos cerebrales estables. Se sabe que el establecimiento de circuitos y conexiones neuronales estables y duraderas solamente ocurre cuando se presta atención, por esto la importancia de mantener al niño atento y enfocado.

El entretenimiento también cuenta como estimulación

Mantener la actividad de forma dinámica en el niño

La actividad regular y sistemática estimula el crecimiento de nuevas células nerviosas y aumenta el número de conexiones sinápticas neuronales entre las ya existentes en el niño.

Para conseguir dicha plasticidad neuronal se necesita estimular adecuadamente y de forma consistente al niño en tareas que tengan interés y requieran atención, que sean repetitivas en el tiempo pero no estereotipadas, que se den a lo largo del tiempo y que tengan una retroalimentación positiva.

“Somos los primeros en estudiar cómo las emociones ante estímulos influyen en la memoria”. Y añaden seguidamente: “Creemos que lo que pasa es que el afecto positivo intensifica sistema de atención y la excitación de los bebés. Aumentando esos sistemas, podemos incrementar su capacidad de procesar y quizás recuerdan por eso la figura geométrica”, afirma Young Ross Flom, autor principal del estudio.

Finalmente, los investigadores señalan que este es uno de los primeros estudios relacionados con la memoria de los bebés y su relación con la parte afectiva y que seguramente le seguirán muchos más.

Los estímulos positivos desde temprana edad son la clave del éxito para estimular la memoria de tu pequeño.

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