Los derechos del bebé prematuro

Este artículo ha sido verificado y aprobado por la psicóloga María Alejandra Castro Arbeláez el 24 marzo, 2019
Corina González · 24 marzo, 2019
El niño con características prematuras, es frágil, delicado e inmaduro a nivel congénito por lo que su atención debe ser de alta calidad y rigurosidad.

Cuando un neonato llega al mundo antes de lo previsto y presenta deficiente desarrollo corporal y funcional con respecto al de uno promedio, demanda en consecuencia muchos más cuidados. Los derechos del bebé prematuro constituyen un amparo legal para los pequeños que han nacido con estas características.

Todo niño al nacer, posee órganos en condiciones óptimas para su funcionamiento. Aunque su estructura y funcionalidad no sea idéntica a la del adulto, presenta caracteres propios que desaparecerán a medida que su organismo se desarrolle. Por consiguiente, debe recibir atención especializada, que no debe pasarse por alto.

Datos clínicos de un bebé normal vs. uno prematuro

Aunque los recién nacidos presentan características similares, existen parámetros que permiten al especialista identificar cuándo un neonato es prematuro. Entre ellos, se encuentran:

  • Peso

Oscila entre 3 y 4 kilogramos en un bebé normal. En uno prematuro, es de 2.500 gramos o quizás menos. Esto influye, además, en su proporción corporal.

  • Tiempo de gestación

Se estima que un embarazo sin complicaciones debería tener una duración de entre 37 y 42 semanas aproximadamente. Se considera que un bebé es prematuro cuando nace con 36 semanas o menos. 

  • Talla
Un bebé prematuro necesita más cuidados.

Generalmente, tiene relación con la de los padres, las condiciones en las que se desarrolló el embarazo, la salud de la madre, entre otros. Las medidas de un bebé varón nacido después de 37 semanas oscilan entre 46 cm y 53 cm. Las niñas miden entre 46 cm y 52 cm. Los prematuros tendrán una talla inferior a las antes señaladas, lo cual se puede traducir en uno o varios centímetros menos.

  • Temperatura corporal

Todos los neonatos tienen tendencia a disminuir su temperatura corporal porque no pueden regularla. Sin embargo, un bebé que haya llegado a término tiende a recuperarla al cabo de dos días. Por su parte, el prematuro necesita recibir calor artificial durante más tiempo para poder estabilizarla.

¿Cuáles son los derechos del niño prematuro?

Las peculiaridades que posee un neonato señalan claramente que no es un adulto en miniatura y que, por ende, no puede ser tratado como tal. Son los especialistas en obstetricia quienes tienen la capacidad de determinar si un niño será clasificado como prematuro o no.

En caso de nacimiento de un bebé con las características descritas anteriormente, los padres deben documentarse acerca de los derechos del niño prematuro. De esta manera, podrán hacerlos valer si se dejaran de tomar en consideración sus requerimientos especiales. Entre los derechos de los bebés prematuros, destacan:

  • El recién nacido inmaduro y débil congénito debe gozar de centros hospitalarios acordes a sus condiciones deficientes en cuanto al desarrollo corporal y funcional.
  • La mujer en estado de gestación debe obligatoriamente asistir periódicamente a controles prenatales y así garantizar plenamente los derechos del niño prematuro.
  • El recién nacido prematuro tiene derecho a recibir atención de calidad por parte de un personal médico altamente calificado para atender sus necesidades específicas.
  • El niño tiene derecho a la prevención de enfermedades congénitas como, por ejemplo, la ceguera del recién nacido prematuro.
  • El grupo familiar del recién nacido prematuro está en todo el derecho de estar informado ampliamente del estado de salud del niño. Así, tendrá la capacidad de tomar de decisiones referentes a su salud.
  • La alimentación a través de la leche materna es uno de los derechos del niño prematuro más importantes. La lactancia propiciará un mejor desarrollo y le ayudará a prevenir enfermedades.

Un niño prematuro presenta características muy particulares que lo colocan en un nivel de inferioridad o debilidad congénita en relación con un recién nacido normal. Por ello, debe recibir atención médica y familiar de calidad, que le ayude a superar los obstáculos y que lo preparen para crecer sano y sin complicaciones.

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