¿Por qué les gustan los disfraces a los niños?

Pedro · 14 mayo, 2017

Hay pocos niños a los que no les gusten los disfraces, a la mayoría les encantan. No es necesario que sea una fiesta o fecha especial para poder hacerlo. Disfrazarse es una actividad que forma parte de su desarrollo. Además, favorece el desarrollo del juego simbólico, su imaginación y la creatividad.

Esta actividad o hobby, además de ser una fuente de diversión, es muy positiva para su desarrollo. El vestirse con ropa de otras personas o representar sus papeles, les hace ponerse en el lugar del otro, fomenta su empatía. Además, les ayuda a sacar sus miedos al exterior y vencerlos.

En este artículo vamos a ver porqué les gusta tanto disfrazarse y qué beneficios tienen los disfraces en los niños.

¿Por qué les gustan a los niños los disfraces?

A través del disfraz los niños fomentan su desarrollo, imaginación, creatividad… Se imaginan una historia y la llevan a cabo a través de los disfraces. Los chicos disfrutan creando personajes y recreando situaciones que han visto en su día a día, a mamá, papá cuando se afeita, la abuela cuando cocina…

La fantasía es natural y sana para su equilibrio emocional, siempre y cuando no esté todo el tiempo en un mundo de fantasía que le haga perder el sentido de la realidad.

 

Los niños disfrutan imitando a las personas con las que tienen contacto o ven en los dibujos. Y el disfraz es una manera de poder sentirse otra persona. Con un traje de Superman, el niño se puede sentir un superhéroe capaz de todo.

¿Qué beneficios tiene disfrazarse para los niños?

Estimula su creatividad

Inventan historias, amigos imaginarios y unas ideas les llevan a otras.

Favorece el pensamiento simbólico

A partir de los dos años se desarrolla el juego simbólico. Es decir, cuando juegan imitando las acciones que ven en los mayores. Por ejemplo: Hacen de médicos y le pinchan a sus muñecos, o venden fruta como lo ven en los supermercados, etc. Esto ayuda a los niños a entender el mundo que les rodea.

Beneficia la observación e imitación

Para poder representar el papel de otra persona (médico, vendedor, enfermero) o animal, el niño tiene que prestar mucha atención. Y con la imitación está fomentando su aprendizaje.

Los prepara para la vida adulta

Transformándose en otros: hacen que conducen, tienen hijos, se casan, pinchan al muñeco, etc. Están preparándose para su vida adulta, en la que tendrán que llevar a cabo alguna de las acciones que ahora realizan por imitación.

A través de los disfraces expresan sus sentimientos

En muchas ocasiones, el cómo se disfrace un niño o el rol que tome, nos puede estar indicando mucho acerca de cómo se siente.

Los disfraces son un medio para expresar sus problemas, deseos, gustos

El disfraz puede desvelarnos algunos de sus intereses o lo que les preocupa. Debemos relacionar esta lectura con la situación particular de cada pequeño.

Un mismo disfraz puede significar cosas diferentes dependiendo de la personalidad del chico, si es tímido, nervioso o terco.

Desarrollo de la empatía

Con esto también es fácil enseñar a los niños a saber ponerse en el lugar de las demás personas, y esto les ayuda a integrarse mucho mejor con el entorno que les rodea.

El disfraz también puede darnos pistas acerca de cómo percibe el niño a las personas que conviven con él. Si observamos al pequeño cuando imita a mamá o papá, podremos ver qué imagen tiene el chico sobre ellos. Y si se disfraza de profesor o profesora, también es bueno que veáis cómo lo hace para ver si se siente bien o no en el colegio.

Ya sabes por qué les gusta a los niños los disfraces. Son muchos los beneficios que tiene el que los niños imiten y se disfracen. Así que, cuando tu peque quiera disfrazarse, aliéntalo y juega con él, seguro que os lo pasareis genial.