Lateralidad cruzada en niños

Mervis Romero·
19 Abril, 2020
Este artículo ha sido verificado y aprobado por la psicóloga Elena Sanz Martín al
20 Abril, 2020
Se calcula que la lateralidad cruzada en niños puede reducir entre un 20% y 30 % las funciones cognitivas. Esta hace referencia a una dominancia distinta de las manos para los pies, ojos y oídos. Es la causa más frecuente de los problemas de aprendizaje.
 

La lateralidad se refiere a la preferencia de los humanos a usar un lado del cuerpo. Esta función del organismo viene dada por el cerebro, que se encuentra dividido en dos hemisferios. Estos gobiernan las funciones del lado inverso del cuerpo, por lo que existe mayor prevalencia de uno de ellos. Por lo general, la lateralidad cruzada en niños se define hacia los cinco años de edad.

De esta manera, si un niño es de dominio izquierdo, se lo conoce como zurdo; de lo contrario, es un niño diestro. No obstante, en ambos casos existe una lateralidad homogénea; es decir, diestra o zurda tanto para la mano, pie y ojo.

Definiendo la lateralidad cruzada en niños

Existe un porcentaje de la población que, por causas genéticas, no desarrolla de forma apropiada el proceso de lateralidad. Por tal razón, hay chicos que no son homolateralmente diestros o zurdos, sino que poseen lateralidad cruzada.

Esta condición es considerada como una alteración neurofisiológica que afecta el desarrollo cognitivo del individuo. Por eso, pueden presentar problemas de aprendizaje.

Cómo saber si un niño posee lateralidad cruzada

En vista de que la lateralidad afecta el sistema nervioso, quien padece esta condición ve reducida la capacidad de organizar las funciones superiores. Algunas de estas funciones —de suma importancia— pueden ser: la lógica, el lenguaje, la concentración, las matemáticas y el bienestar emocional.

Esto significa que el niño puede comer o escribir con la mano derecha pero emplear el pie u ojo izquierdo para ciertas actividades. Un paciente con esta característica puede presentar dificultades para mantenerse equilibrado, se cae frecuentemente y puede escribir de forma incomprensible.

 

Además, suelen ser lentos para moverse, tienen falta de reflejos, se les imposibilita la comprensión lectora o saltan las líneas y las palabras. Al no tener una percepción de tiempo y espacio, gran parte de las actividades se realizan de forma mecánica, sin lograr entendimiento alguno.

 

La lateralidad determina el lado del cuerpo más desarrollado en los individuos.

Tipos de lateralidad cruzada en niños

Para lograr determinar la lateralidad cruzada en niños, es imprescindible realizar una prueba completa que evalúe la dominancia de cada lado. En este test, se incluyen las manos, los oídos, los ojos, la pierna estática y la dinámica, la motricidad del rostro y la función de las cervicales.

Los tipos de lateralidad cruzada más frecuentes son:

  • Lateralidad contraria: es la que aparece cuando el niño ha invertido su tendencia natural; es decir, si tiene dominancia zurda, se le obliga a usar la derecha.
  • Pacientes ambidiestros: ejercen algunas funciones con la derecha y otras con la zurda.
  • Lateralidad cruzada de oposición: es la que ocurre cuando el niño, en oposición a cierto factor emocional, escribe con la mano de tendencia contraria.
  • Cuando se emplean ambas manos de manera indistinta.
 

Muchos padres creen que la lateralidad cruzada es una cualidad o aptitud innata del niño. Sin embargo, es necesario realizar una evaluación que lo ayude a organizar el sistema nervioso y evitar complicaciones a futuro.

“La lateralidad cruzada en niños es una alteración neurofisiológica que afecta el desarrollo cognitivo del individuo”tratamiento

¿Existe tratamiento?

Uno de los aspectos positivos de esta condición es que se puede tratar; mientras más precoz sea el diagnostico, mejores serán los resultados. La edad adecuada puede ir desde los cuatro a los cinco años, aunque también hay terapias para adultos. La mayoría de las veces puede haber una mejoría del 80%, aunque hay casos que resulta darse en un 100%.

El tratamiento consiste en reorganizar el sistema nervioso a través de ejercicios específicos y estimulación de las zonas no trabajadas. También, se estimula la sinapsis o la comunicación entre las neuronas para que ocurran impulsos nerviosos que enfoquen las zonas afectadas. Las terapias son personalizadas y suministradas por profesionales en el área.

La lateralidad cruzada en niños puede causar desmotivación para la escuela.

Consecuencias de no tratarlo adecuadamente

 

Cuando los síntomas de la condición se agudizan, con el paso del tiempo se dificulta la lectura y escritura. Asimismo, se obstaculiza la comprensión de las actividades matemáticas y orientación de espacio y tiempo. El niño encuentra dificultad para realizar tareas de lo más cotidianas.

Las consecuencias, entonces, pueden ser: desmotivación hacia el aprendizaje, depresión, trastornos emocionales, baja autoestima y falta de interés en actividades básicas. Por ello, un diagnóstico precoz puede marcar la diferencia.

 
  • Mayolas Pi, M., Villarroya Aparicio, A., & Reverter Masià, J. (2010). Relación entre la lateralidad y los aprendizajes escolares. Apunts. Educación física y deportes, 2010, núm. 101, p. 32-42.
  • De Agostini, M., & Dellatolas, G. (2001). Lateralities in normal children ages 3 to 8 and their role in cognitive performances. Developmental Neuropsychology20(1), 429-444.