Las contracciones después del parto

Francisco María García · 10 abril, 2018
Aunque no es posible prevenir las contracciones después del parto, hay una serie de consejos para afrontar sus posibles molestias de la mejor manera.

En la recuperación posparto, el cuerpo de la mujer experimenta nuevos cambios anatómicos, fisiológicos y hormonales. Entre ellos, encontramos el proceso de involución del útero, que puede provocar las contracciones después del parto, también llamadas entuertos.

A continuación, analizaremos qué son los entuertos, cómo se producen y qué función desempeñan en el cuerpo de la mujer.

¿Cómo se producen las contracciones después del parto?

En los nueve meses de gestación, el útero de la mujer debe expandirse para permitir el crecimiento del feto. Cuando el bebé nace, el útero de su mamá empieza a experimentar un proceso involutivo.

Poco a poco y de forma progresiva, el útero se va contrayendo progresivamente hasta volver más o menos al tamaño que poseía antes del embarazo.

Durante este periodo, muchas mujeres vuelven a sentir contracciones similares a aquellas experimentadas 24 o 48 horas antes de parir. Por lo general, los entuertos se concentran en la parte baja del estómago, pero pueden expandirse a la espalda.

Como el proceso involutivo del útero dura entre cuatro y seis semanas, la mujer podrá sentir los entuertos durante todo este periodo. No obstante, su intensidad será mayor en los primeros días y disminuirá gradualmente.

¿Los entuertos son motivo de preocupación?

En principio, no. Las contracciones después del parto son un fenómeno natural e integran el proceso de recuperación del cuerpo de la mujer. Los entuertos facilitan la involución del útero, ayudan a desprender los restos de la placenta y a sellar los vasos sanguíneos que quedan abiertos después del parto.

Las contracciones después del parto son menos frecuentes en madres primerizas.

Si no existieran estas contracciones, el útero sería incapaz de volver a su tamaño y a su lugar ideal después de dar a luz. Además, las arterias expuestas tras el desprendimiento de la placenta representan un grave riesgo de hemorragia; también, los restos de placenta podrían facilitar el desarrollo de infecciones en el organismo de la mujer.

No obstante, si los entuertos producen mucho dolor, es importante consultar al médico y no automedicarse. El profesional analizará el avance de la recuperación posparto y podrá indicar algún tratamiento paliativo para calmar los dolores.

Los baños de agua tibia también suelen ayudar a aliviar el dolor de las contracciones después del parto. Por otro lado, el hábito de retener la orina agranda la vejiga y presiona el útero, provocando entuertos más intensos.

¿Todas las mujeres tienen contracciones después del parto?

Sí, pero los entuertos suelen ser menos frecuentes o menos intensos en las madres primerizas. Se estima que solo 5% de ellas sufren contracciones dolorosas. En cambio, el 50% de las mujeres sienten fuertes entuertos después de parir su segundo hijo, y el 80%, tras dar la luz al tercero.

El proceso de involución uterina es más doloroso cuando ya ha habido un parto anterior, pues requiere contracciones más fuertes para hacer volver el útero a su tamaño original. Al contrario, las mamas primerizas tienen una fibra uterina rígida, por lo cual su involución es más simple y menos dolorosa.

“El 5% de las madres primerizas padecen contracciones después del parto. En cambio, el 50% de las mujeres sienten fuertes entuertos después de parir su segundo hijo, y el 80%, tras dar la luz al tercero”

¿Con qué frecuencia se hacen notar los entuertos?

Los entuertos son automáticos y derivan de los movimientos involuntarios de la musculatura uterina. Por ello, lo mejor es saber exactamente cuándo y con qué frecuencia aparecerán.

La succión de los pezones por el bebé acentúa las contracciones después del parto. Cuando la mamá da de mamar, su cuerpo libera una hormona llamada oxitocina, que estimula las fibras musculares del útero. Como consecuencia, los entuertos suelen ser más fuertes y sostenidos cada vez que la mamá pone su bebé al pecho.

Según los expertos, la estimulación mamaria durante la lactancia es altamente beneficiosa para la recuperación postparto. La liberación de oxitocina acelera la involución uterina y el sellado de los vasos sanguíneos que quedan abiertos tras el desprendimiento de la placenta; esto disminuye considerablemente el riesgo de hemorragias internas en el cuerpo de la mujer.

Las contracciones posparto no deben ser un motivo de preocupación, salvo que sean demasiado intensas.

¿Se pueden prevenir las contracciones posparto?

No podemos prevenir las contracciones después del parto, pues se trata de un proceso natural de nuestro cuerpo. Sin embargo, sí podemos ejercitarnos estratégicamente durante el embarazo para tener contracciones posparto menos dolorosas; principalmente si no somos madres primerizas.

Los ejercicios ideales para las embarazadas son los aeróbicos de bajo impacto y aquellos que permiten fortalecer la musculatura. Las caminatas suelen ser muy benéficas para gestionar el peso, mejorar la resistencia física y el tono muscular.

Además, el pilates y el yoga pueden ayudar enormemente a fortalecer la musculatura uterina, mejorar la flexibilidad y regular el ritmo cardiorrespiratorio. No obstante, es importante consultar con el médico antes de empezar cualquier actividad.