¿Qué es la listeriosis y cómo afecta al embarazo?

Corina González 27 marzo, 2018
Contraer listeriosis durante el embarazo puede ser muy perjudicial para el bebé, por lo que las futuras madres deben tomar medidas preventivas en cuanto a su alimentación.

La listeriosis es una peligrosa infección provocada por una bacteria llamada Listeria monocytogenes. Afecta de manera especial a las mujeres en gestación y a las personas con el sistema inmunitario deprimido.

¿Cómo ocurre la transmisión de la Listeria monocytogenes?

Esta bacteria puede estar ubicada en varios lugares. Desde las aguas frescas hasta las residuales, animales domésticos, vegetación entre otros. La ingestión directa a través de los alimentos es la principal vía de transmisión de esta bacteria.

Por lo general, cuando se presentan brotes de infección con listeria, se le atribuye al consumo de comida envasada previamente contaminada.

El período de incubación es largo, por lo que pueden llegar a pasar seis semanas hasta que los síntomas de la infección sean evidentes tras haber consumido el alimento contaminado. Este lapso de tiempo tan prolongado dificulta determinar qué producto fue el causante de la transmisión.

Es importante resaltar que este padecimiento no se presenta con frecuencia en personas que gozan de excelente salud, sino en aquellas cuyo sistema inmunitario está deprimido y en mujeres embarazadas.

La listeriosis durante el embarazo

La probabilidad de que una mujer embarazada contraiga esta infección es unas veinte veces mayor que para un adulto sano. Se estima que un tercio de los casos de listeriosis se presentan durante el embarazo. Si la mujer en estado de gravidez la contrae, el feto corre un gran riesgo de muerte.

La variación hormonal durante el estado de gestación causa un efecto en el sistema inmunitario de la mujer, lo que aumenta su susceptibilidad ante la literiosis.

Es fundamental que las frutas y verduras frescas prevalezcan en dieta de la mujer embarazada para evitar casos de listeriosis.

Lo mejor para reducir el riesgo de contraer esta infección durante la gravidez es evitar la ingesta de ciertos alimentos. En ellos es donde comúnmente se aísla la listeria monocytogenes.

La transmisión de la infección al feto se realiza por vía transplacentaria y es posible que ocurra aún cuando la madre no ha dado señales de padecerla. Las consecuencias de esta infección van desde secuelas neurológicas en el niño, parto prematuro o parto del feto muerto hasta el aborto.

Dependiendo del momento de la gestación en donde se ha contraído la listeriosis, las consecuencias de esta en el feto se presentan de manera diferente. Si ocurre en el primer trimestre de embarazo, existen elevadas probabilidades de que este no llegue a término.

Si se adquiere en el último trimestre, existe la posibilidad de que se presente un mortinato —el bebé nace muerto— o, de nacer con vida, la criatura podría presentar graves problemas.

Los neonatos que han logrado sobrepasar las duras complicaciones de esta afección durante su proceso de gestación pueden presentar un cuadro de infección severo llamado septicemia. Si la septicemia logra llegar al sistema nervioso de la criatura, se incrementan las posibilidades de que desarrolle encefalitis o meningitis.

La tasa de mortalidad de bebés recién nacidos infectados con listeria, lamentablemente, es alta.

Consejos para evitar la listeriosis en el embarazo

Dado que las mujeres embarazadas son excelentes candidatas para contraer la listeriosis, es recomendable que sigan algunos consejos para evitar toparse con esta terrible infección.

Alimentación sana y cuidadosa durante el embarazo

La principal vía de transmisión es a través de los alimentos; por lo general aquellos procesados y embutidos. No está de más considerar una dieta sana y cuidadosa para disminuir los riesgos.

Para ello, lo recomendable es que discuta su régimen alimentario con su médico tratante. No todos los embarazos son iguales; algunas mujeres requieren consumir algunos alimentos en mayor cantidad que otros, por lo que es mejor definir la dieta con un especialista.

“La probabilidad de que una mujer embarazada contraiga esta infección es unas veinte veces mayor que para un adulto sano”

Aseo regular del frigorífico

Para evitar la listeria, se recomienda mantener un aseo constante del frigorífico y controlar su temperatura; hay que mantenerla por debajo de 5°C es lo ideal.

Conservar la higiene en las manos es fundamental para combatir la bacteria que causa la listeriosis.

Higiene recurrente de las manos

Es necesario crear el hábito de lavarse las manos con jabón antibacterial y agua caliente tras la manipulación de los alimentos frescos. De igual forma, los utensilios de cocina deben ser aseados exhaustivamente y con frecuencia.

Tratar por separado los alimentos crudos y cocidos

Se recomienda evitar el manejo en simultáneo de los alimentos crudos y cocidos. Además, es importante prestar especial atención al lavado de las frutas y verduras antes de ser consumidas. Los alimentos deben ser sometidos a una cocción completa, en especial las carnes rojas, blancas y los mariscos.

Es recomendable reducir al máximo la ingesta de embutidos y derivados cárnicos. De igual modo, es aconsejable minimizar el consumo de quesos blandos y de pasta enmohecida; es preferible que la mujer ingiera quesos duros y yogurt.

Si se desea recalentar la comida, hay que hacerlo hasta que se desprenda vapor de la misma. Elevadas temperaturas contribuyen a la eliminación de las bacterias

Con estas medidas, la probabilidad de aparición de esta afección disminuirá. Lógicamente, es imposible decir que se erradicará por completo, pero la prevención siempre es la mejor vía para evitar cualquier inconveniente, sobre todo para mujeres embarazadas.

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