La importancia de comer en familia

Okairy · 20 marzo, 2016

Comer en familia es una de las experiencias más comunes. Es tan natural que en ocasiones ya no le damos su real importancia.

Puedes pensar que el mayor beneficio de comer todos juntos es que te aseguras de que tus hijos se alimenten bien. Sin embargo, compartir la mesa ayuda a fomentar hábitos, genera confianza, desarrolla habilidades y crea un mejor ambiente familiar.

Aquí te dejamos las razones por las que debes comer en familia al menos seis veces a la semana. Incluso si tienes una vida muy ocupada, procura darte un tiempo para compartir con tus seres queridos.

Mejora la comunicación y la confianza

Mejora la comunicación y la confianza

Las conversaciones que se dan al comer en familia ayudan a crear y fortalecer la conexión emocional entre todos. Los más pequeños aprenden que sus opiniones valen y los adultos pueden ver el mundo desde la perspectiva de los peques.

En conjunto, padres e hijos obtienen la atención necesaria en un ambiente cálido, seguro y lleno de amor. Eso sí, será importante que todos dediquen su atención y conversación a los otros miembros de la familia.

Se puede hablar de los retos que han tenido en el día pero nadie debe concentrarse solo en un aspecto, por ejemplo, el trabajo. La idea es que todos compartan, se escuchen y se ayuden.

Se aprenden buenos modales

¿Cuántas veces has hablado con tus hijos sobre los modales en la mesa? ¿Sabes qué les ayudará más que tus palabras? Ver tu comportamiento en la mesa. Al verte usar los cubiertos apropiadamente y socializar, aprenderán la forma correcta de hacerlo.

Compartir con ellos te permitirá enseñarles buenos modales de una forma relajada, con amor y muy sencilla. Toma en cuenta que ellos harán las mismas cosas que tú les enseñes con tus actos.

Le ayudas a conocer nuevos alimentos

Anima a tus niños a probar nuevos sabores sin forzar, coaccionar o sobornarlos. Incluye un alimento nuevo cada vez que puedas. Recuerda que acostumbrarte a un nuevo sabor toma de 8 a 10 veces.

Comer en familia no siempre es lo más sencillo cuando incluyes vegetales y frutas que no son los favoritos de tus hijos. Para facilitar la entrada de nuevo alimentos al menú hazlo como un juego. Crea retos e impón actividades que motiven a tus pequeños a aceptar esos nuevos sabores.

Desarrolla la autosuficiencia

Desarrolla la autosuficiencia

Hoy en día los niños no saben la importancia de crear un menú y cocinar. Sin embargo, cocinar platillos básicos y la preparación de los alimentos es una forma de enseñarles a ser autosuficientes.

Incluye a todos los miembros de la familia desde la selección del menú. Los niños más pequeños pueden pelar vegetales y mezclar ensaladas. Los adolescentes pueden hacerse cargo de rebanar, picar y hornear.

Al trabajar en equipo, los alimentos estarán listos en menos tiempo y todos valorarán más el momento. También aprenderán sobre la igualdad de las personas y sus capacidades.

Comer en familia te ayuda a prevenir comportamientos destructivos

Cuando un hijo se sale un poco de control, los padres suelen cuestionarse los motivos. Muchas veces caen en la conclusión de que hicieron todo bien porque les cumplieron todos los caprichos pero no ven que han estado ausentes. Pero, ¿has pensado que comer en familia te permite ver las primeras señales de alarma?

A través de la charla que se da alrededor de la mesa puedes conocer a sus amigos, sus sueños, sus metas y sus nuevas actividades. También podrás ver los primeros indicios de que algo va mal y conversar con tu hijo del tema.

Tus hijos mejoran en la escuela

Los niños que acostumbran a comer en familia suelen tener mejores calificaciones en la escuela. La primera razón es que su alimentación es más sana y equilibrada que cuando comen fuera de casa.

Además, cuando tu hijo sabe que le prestas atención y que ves sus avances y metas, se siente más motivado. Sus calificaciones mejorarán y el aprenderá a lidiar con el estrés de la escuela de mejor manera.

En definitiva, comer en familia es mucho más que compartir unos cuantos minutos al día. Implica que todos crecerán y mejorarán como familia. Además, lidiar con conflictos y crear una nueva tradición que les dejará buenos recuerdos para toda la vida.