Cinco hábitos que le servirán a tu hijo toda la vida

Adrianazul 28 febrero, 2016

El principal hábito, entre todos los hábitos, que le servirá a tu hijo toda la vida –y realmente– debe ser un hábito, es el respeto a sí mismo. Si él aprende a respetar sus emociones, su cuerpo y todo su ser no hará ni permitirá que nada ni nadie lo dañe, ni siquiera él mismo.

Pero vamos con lo práctico, la importancia de los hábitos.

1. Aprender a desayunar

El desayuno es el alimento más importante del día, es lo que sostendrá al cuerpo para emprender la jornada sea cual sea. Antes de desayunar puedes enseñar a tu hijo a tomar dos vasos de agua; el agua preparará al estómago para trabajar, para empezar a trabajar.

Alimentándose en la mañana, tu hijo tendrá energía para asumir lo que desee en el día. Este hábito mejorará su metabolismo y rendirá más. Una buena opción es consumir cereal integral, yogurt y frutas.

A algunos les puede parecer, algo obvio recomendar que, más que necesario, es imprescindible desayunar, todos los días, pero los datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS) muestran que saltarse el desayuno es un hecho cada vez más generalizado entre los niños y adolescentes del mundo.

Solo la mitad de todos los niños desayunan habitualmente en algunos países (Austria, República Checa, Grecia, Hungría, Malta, Rumania, Eslovaquia y Eslovenia) mientras que saltarse el desayuno es común en el conjunto de Europa entre los adolescentes, especialmente las niñas, los adolescentes mayores y aquellos de familias desfavorecidas.

“Una mala nutrición puede reducir la inmunidad, aumentar la vulnerabilidad a las enfermedades, alterar el desarrollo físico y mental, y reducir la productividad”.

-Organización Mundial de la Salud (OMS)-

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2. Dieta equilibrada

El hábito número dos se parece al uno, pero recuerda que frases como: “Somos lo que comemos” son tan ciertas que se repiten como mantras. Haz de la mesa de tu casa una fiesta, varía los alimentos cada día, incluye todos los grupos, colores y sabores que te sean posibles.

No olvides enseñar a tu hijo a consumir yogurt y quesos frescos bajos en grasa; haz que prefiera las carnes blancas como el pescado y pollo; y reduce lo más posible la ingesta de alimentos fritos y empanizados.

3. Haz ejercicio

 El ejercicio tiene muchísimos beneficios, no solo físicos. Correr, caminar, saltar, nadar además de mantener a tu hijo en buena forma, le ayudan a ser feliz. Aunque no lo creas, dejar atrás el estrés y el mal humor es posible practicando todos los días durante una hora algún tipo de ejercicio.

Además de mantener a tu hijo en buena forma física el ejercicio lo ayudará a mantener y a formar bien sus huesos, arterias, circulación y memoria se fortalecerán.

Los expertos aseguran que estas actividades tienen el  mismo efecto que un antidepresivo para mejorar el ánimo. Y si tu hijo no tiene la facilidad para practicar alguno de estos deportes, calza tus mejores deportivos y lánzate a la calle a caminar un buen rato a paso firme. Ejercitarse le ayudará a pensar más y mejor, sin angustias y con el placer de las endorfinas.

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4. Ríe.

Se ha comparado que las personas positivas viven más años, su sistema inmunológico es más fuerte y son menos propensas a enfermarse. Todos los padres queremos que nuestros hijos sean felices, pero la verdad es que pocos sabemos cómo serlo.

La felicidad se trabaja, no se puede esperar sentado en casa. Por ejemplo, aquellas personas que realizan ejercicio regularmente son felices cuando lo hacen porque el cerebro segrega serotonina, endorfinas, oxitocina y genera una sensación que te hace feliz.

Dale la oportunidad a tu hijo de experimentar qué es lo que le hace feliz, qué le gusta, en cuáles actividades tiene destreza. Eso lo hará feliz, no solamente ahora, sino siempre. Creerse bueno, seguro y confiado nos da alegría, nos hace reír y eso es sano.

5.Enséñalo a invertir más en experiencias que en cosas

Hablemos claro, la sociedad nos invita a consumir y a consumir con la ilusión o la promesa de que adquiriendo tales o cuales objetos seremos felices, nos sentiremos plenos, satisfechos…

Pero la verdad es que muchos terminan con sus casas o sus clósets llenos de objetos que no necesitan y con los bolsillos y las cuentas bancarias quebradas. Con esa actitud solo lograrás que tu hijo aprenda a perder el tiempo y el dinero.

La felicidad está en la experiencia, en el goce físico o intelectual, en la conexión emocional que estableces con otras personas. Está científicamente comprobado que el 75% de las personas se sienten más felices cuando gastan su dinero en viajes y paseos recreativos o en cursos que alimenten el intelecto, mientras que solo el 34% logra cierto nivel de complacencia cuando compra cosas materiales.

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