La custodia compartida, ¿en qué consiste?

Mervis Romero · 8 abril, 2020
Este artículo ha sido verificado y aprobado por la psicóloga Elena Sanz Martín el 8 abril, 2020
Ante un divorcio lo que se disuelve es la relación marital entre la pareja; sin embargo, el rol de padre y madre es de por vida. Los niños deben disfrutar de sus padres por igual. De ahí que la custodia compartida sea lo que más se recomienda ante una separación.

La custodia compartida es considerada la mejor opción por muchas parejas con hijos cuando sucede un divorcio. Llegar a la conclusión de que ya no hay remedio posible y asumir la separación es, sin duda, un momento de gran dificultad para ambos.

Esta situación es especialmente injusta y difícil para los niños, quienes desean ver a sus padres juntos por siempre. Y, en vista de que ellos no son responsables de nada de lo ocurre, es cuando hay que afrontar la decisión con madurez para que los hijos sufran lo menos posible. La custodia compartida es entonces el acuerdo legal que definirá el nuevo tipo de familia.

¿En qué consiste la custodia compartida?

Es el acuerdo legal mediante el cual queda establecido que ambos padres se harán cargo de todos los cuidados de los niños por igual, aunque ya no estén casados. Esto incluye compartir tiempo, obligaciones y derechos del niño. En este documento se deja claro que los cargos de manutención son responsabilidad de ambos.

Es frecuente que al momento los hijos se queden a cargo de la madre, y se establece un régimen de visitas al padre. Pero esta situación es insuficiente ya que vulnera la necesidad y el derecho del niño a pasar un mayor tiempo con su progenitor.

En la custodia compartida se permite que el niño viva la misma cantidad de tiempo con la madre que con el padre. De esta forma, no echa de menos a ninguno. Además, los periodos de convivencia se establecen de acuerdo a cada familia. Pueden ser temporadas de meses, semanas o días alternos entre un padre y otro.

La separación de los padres es un trance difícil para los hijos.

¿Qué se requiere para optar por esta modalidad de custodia?

Algunos expertos concluyen que la custodia compartida causa menos trauma en los niños, ya que ninguno de sus padres desaparece de su vida diaria. Sin embargo, para poder aplicarla es necesario que los padres cuenten con una excelente relación entre ellos.  Además, deben vivir cerca el uno del otro, a menos que el acuerdo sea que la convivencia con cada uno sea por meses.

Ni la ley ni los jueces pueden prever la situación particular de cada familia. Por ello es necesario que el bienestar del menor lo determinen los padres de común acuerdo. 

Otra forma de ver con objetividad este trámite legal es que la custodia compartida no comienza al firmar el divorcio. Inició cuando juntos decidieron ser padres, traer al mundo a un ser vivo, y de manera conjunta, compartir la responsabilidad de cuidarlo. Por lo tanto, el acuerdo de custodia compartida no debería ser complicado cuando ambos coinciden en lo que resulta mejor para sus hijos.

Ventajas de optar por la custodia compartida

No todo es malo tras la decisión del divorcio, también trae una serie de ventajas la custodia compartida:

  • Se respetará el derecho del menor a tener contacto continuo con ambos padres por igual.
  • Cubre la necesidad emocional de tener una figura paterna y materna
  • Se muestra que la decisión favorece mejor la relación que cuando vivían juntos.
  • Se evita poner al menor en el conflicto de lealtad de tener que elegir a alguno de los progenitores.
  • Desaparece en los niños el posible sentimiento de culpa.
  • Mejora la comunicación entre los padres.
  • No hay un progenitor dominante sobre el otro.
  • Resulta en una actitud más abierta para que los niños acepten y comprendan la separación.
  • Se evita el distanciamiento del padre con los hijos.
Dialogar es una buena forma de solucionar los problemas familiares

Desventajas de optar por la custodia compartida

Entre las principales desventajas podemos mencionar:

  • El proceso de adaptarse a vivir en dos casas.
  • En cada casa se debe hacer lo necesario por tener todo lo que requiera el menor.
  • Organizar las rutinas, ya que resulta difícil mantenerlas cuando se está separado.
  • Cuidarse de respetar los horarios y hábitos del niño. Esto requiere buena comunicación entre los padres para no cambiar los horarios, y no crear inestabilidad emocional en los hijos.

Es necesario que, a pesar de todo tu dolor por tu ruptura, te enfoques en tener una buena comunicación con tu ex pareja. Que la relación no haya funcionado no quiere decir que no podáis llegar a ser los mejores padres para vuestros pequeños. La custodia compartida traerá grandes beneficios a todos, y así podréis afrontar mucho mejor la situación.

  • Catalán Frías, M. J. (2011). La custodia compartida. Revista Derecho y Criminología, (1).
  • Silva Gavilánes, A. E. (2016). La custodia compartida y el interés superior de los niños y niñas (Bachelor's thesis).