La creatividad en la educación

Los nuevos modelos de enseñanza tratan de dar un impulso a la creatividad de los niños durante su proceso educativo. La educación en la escuela evoluciona y los cambios se dirigen a potenciar el espíritu creativo y las habilidades de los alumnos.

Cada vez más profesionales del área de educación reclaman la implantación de nuevos modelos de enseñanzas que fomenten la creatividad de los jóvenes. Por eso, la educación escolar actualmente se encuentra ante un gran reto: el desafío de comenzar a cambiar.

En la realidad, observamos que muchos adultos formados en el modelo educativo actual perdieron la oportunidad de potenciar muchas de sus habilidades; esto es debido a que no pudieron fomentar un espíritu creativo ni autónomo de aprendizaje.

El modelo educativo moderno no está adaptado al mundo contemporáneo ni fomenta el desarrollo integral de la persona; como consecuencia, las críticas justificadas a este buscan transformarlo según el paradigma de la creatividad.

Educación y creatividad van de la mano

La creatividad en la educación es una herramienta fundamental para poder lograr un desarrollo integral de la persona; con ella, se impulsa el pensamiento crítico y original desde edades tempranas con el objetivo de sostenerlo a lo largo de su vida adulta.

La mejor manera para desarrollar esta creatividad es en el entorno del ámbito escolar; se trata de usar técnicas que potencien las habilidades individuales y también las grupales. Con ello, se propicia una atmósfera de libertad que motive a los estudiantes a participar y ser creadores.

Este impulso a la creatividad consigue darle la oportunidad a los jóvenes para que se cuestionen la realidad y entiendan su complejidad; asimismo, se logra que aprendan a buscarle soluciones a las problemáticas actuales.

Hay que recordar la diversidad de psicologías infantiles, teniendo siempre presente que existen distintos tipos de inteligencias en cada uno de los estudiantes. Por eso, es necesario comprender que cada niño tiene un sistema de representación del mundo que le rodea.

Para poder concebir la creatividad en la educación, se debe tener en claro que el error también es un instrumento de aprendizaje.

Niños inquietos y dinámicos

Para esclarecer más la situación, un niño inquieto puede tener más talento para las artes corporales o danzas y no para matemáticas; esto se da porque posee inteligencia corporal o cinestésica. Por ello, el sistema educativo tiene la obligación de aprovechar y explotar la aptitud innata del niño.

La creatividad debe ser igual de importante que la educación; los niños tienen una sorprendente manera de crear, de innovar y la capacidad de arriesgarse sin temor. Son habilidades que los adultos han perdido a la hora de aplicar en sus trabajos diarios.

Este proceso no es una tarea fácil; implica una transformación desde la teoría educativa hasta una mayor implicación por parte de los educadores. Este esfuerzo requiere que los docentes se reeduquen en este nuevo paradigma; también que estén dispuestos a cambiar sus métodos de enseñanza.

De la misma manera, las instituciones educativas deben exigirles a los docentes el rediseño de su planificación. El impulso de la creatividad en los colegios no es un proceso difícil, pero debe ser un proyecto transversal que requiere de todos los actores institucionales.

“La creatividad en la educación es una herramienta fundamental para un desarrollo integral; con ella, se impulsa el pensamiento crítico y original desde edades tempranas”

Aprender a ser creativos

El aprendizaje y la creatividad son dos conceptos que se deben desarrollar conjuntamente. Para alcanzar la creatividad en la educación, se debe buscar tanto el desarrollo integral del niño como al crecimiento profesional de los educadores. ¿Cómo conseguirlo?

  • Por un lado, entendiendo la creatividad como una herramienta transformadora. Se permite a la persona tener una actitud flexible frente a diversas problemáticas; asimismo, se promueve la construcción del conocimiento de manera autónoma.
  • Por otra parte, todos los implicados en el proceso de enseñanza y aprendizaje deben estar dispuestos a modificar sus prácticas; en realidad, educar en creatividad también es enseñar esfuerzo y perseverancia, pero adaptándose a las aptitudes e inquietudes del niño.

La implementación de este paradigma educativo requiere de un equipo de trabajo consolidado y coherente. Deben valorarse los progresos que se pueden conseguir, a partir de potenciar la creatividad en los jóvenes.

La creatividad en la educación es una herramienta fundamental para poder lograr un desarrollo integral de la persona.

Creatividad en la educación: personas sin miedo a crear

Para poder concebir la creatividad en la educación, se debe tener en claro que el error también es un instrumento de aprendizaje; es un elemento clave que se trabaja poco en los jóvenes y suele estar cargado de una significación negativa.

El sistema educativo actual estigmatiza el error, lo que perjudica al niño, que adquiere el miedo a equivocarse o fracasar. Como consecuencia, pierde su capacidad de ser ingenioso e innovador.

En la escuela se debe desarrollar la confianza de los niños en sí mismos y presentar situaciones problemáticas que puedan tener muchas soluciones; estas se deben resolver de manera individual o de forma grupal, animando el trabajo en equipo y la aceptación de diversas propuestas.

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