Todos los juegos, juguetes y colores del mundo son tuyos

Macarena · 31 agosto, 2017

Que todos los niños y niñas del planeta lo asuman con alegría. No os dejéis engañar, no permitáis que os pongan límites. Absolutamente todos los juegos, juguetes y colores que existen son para vosotros. Si te gusta y te hace feliz, cógelo con total libertad.

Juega, prueba roles, experimenta, nutre esa impresionante imaginación. Da lugar al atrevimiento, sueña con todas tus fuerzas, alimenta cada una de tus alocadas ocurrencias. La vida es una sola y el tiempo no da marcha atrás. El momento es ahora.

No aceptes límites. Derríbalos uno a uno. Que nadie te diga que tal o cual juego es solo para niñas, que nadie te diga que determinado juguete es para niños. Disfruta con cada uno de los colores, sin importarte si deberías escoger el rosa o el azul. El verde, el amarillo o el morado, da igual. Todo ello se resume en vida.

No importa aquello que imponga la sociedad. Yo te regalo la libertad de elección. Por mi parte te garantizo la apertura mental necesaria para evitar todo tipo de límites y condicionamientos. Juega, pinta y viste como tú quieras. Sin miedos ni vergüenzas, estigmas ni estereotipos.

Jugar es una buena manera de aprender divirtiéndose

El niño que no juega, no es niño. Pero el hombre que no juega, perdió para siempre al niño que vivía en él y que le hará mucha falta.

-Pablo Neruda-

4 verdades infantiles sobre los juegos, juguetes y colores

Los niños lo saben, y nosotros lo deberíamos aprender de ellos. Hay una serie de verdades infantiles sobre los juegos, juguetes y colores que deben respetarse. La única obligación de los niños es jugar. Y saben hacerlo como nadie, incluso mucho mejor que nosotros. No les quitemos esta ilusión.

  • Los juegos no entienden de sexos. Si eres niño, también puedes jugar con una muñeca y pasearla en su sillita. Si eres niña, estás también preparada para trepar a los árboles y combatir el crimen. Eso no te convierte en ‘afeminado’ ni ‘masculina’; lejos de eso, esta actitud muestra lo poco permeables que son los niños a los estereotipos sociales. ¡Que viva la libertad de elegir lo que les atrae!
  • No hay juguete que no sea para ti. Es mentira eso de que existen juguetes de niños y juguetes de niñas. Si eres niña, no debes crecer necesariamente entre muñecas, cocinitas, escobas y sets de belleza. Si eres niño, nadie dijo que debes amar el fútbol o los coches. No permitas que otros marquen tu propia dirección. En la variedad está el buen gusto. Nunca te canses de experimentar a la hora de divertirte.
  • No existen límites para tus ganas de ser libre. Es la mejor ambición que una persona puede tener en esta vida. “Seamos libres, lo demás no importa nada”, afirmaba José de San Martín con algo de razón. Disfruta de la posibilidad de optar por todas las alternativas posibles. Más allá de tu sexo, sin condiciones. Después de todo, lo único real será tu felicidad.
La imaginación de los niños no tiene límites

  • El mundo, una enorme e inacabable paleta de colores. La vida nos ofrece un sinfín de colores, valores y matices. ¿Por qué encasillar a los chicos dentro de una gama? ¿Con qué criterio sometemos a los pequeños a una tonalidad concreta existiendo tanta riqueza de colores vivos a nuestro alrededor? Hay tonos bellísimos, el rosa y el azul son solo dos de ellos. ¡Convierte tu existencia en un arcoíris!

2 verdades infantiles culturales

Hay otras cosas que quiero decirte. Tiene que ver también con aquello que necesito imperiosamente que interiorices. Se trata de otras verdades importantes que tienen que ver con tus elecciones durante infancia. Existen otras producciones culturales sobre las que debes evitar limitarte o ser limitado.

  • Lee mucho. Claro que ahora es el momento de correr, saltar, pintar y disfrutar. Pero también es el momento de descubrir y consumir literatura que te abra la mente. No discrimines: cuentos, novelas, historias de piratas, extraterrestres, ballenas, monstruos y princesas.
  • Con música es mejor. La misma recomendación vale para la música. Disfruta cada melodía, ritmo y armonía. Piensa en aquella poesía que se transmite a través de esos pegadizos compases instrumentales.

No quiero que nada ni nadie te imponga barreras. No hay techo, ni límites socio-culturales. Sé libres y ten autonomía e independencia absoluta a la hora de elegir. Pero, sobre todo, no olvides que hoy todos los juegos, juguetes y colores del mundo son tuyos.