9 Beneficios de la música en el desarrollo de bebés y niños

Marisol · 30 octubre, 2015

Si hay algo de lo que disfruta con sumo placer el ser humano es la música. Este lenguaje universal no solo nos conecta sino que nos beneficia de múltiples formas sin importar en qué etapa de nuestras vidas nos encontremos. Razón por la cual, la edad no discrimina en absoluto.

Y es que la música es un arte que estimula desde temprana edad. Su alcance va desde alegrar a las personas, ayudarles a socializar, sensibilizarlas, liberarlas, y mucho más. En lo que respecta a los niños, la música potencia aspectos cruciales para las distintas fases de su desarrollo cerebral, empezando por la creatividad.

 A continuación, te presentamos sus 9 maravillosos beneficios durante la infancia. A través de estos beneficios comprarás que la música incide en múltiples aspectos en los más pequeños y que se deben saber aprovechar.

La música y las etapas de desarrollo

La música es uno de las artes que más beneficia a los seres humanos en todas sus etapas de desarrollo. A partir del tercer trimestre de gestación, se puede usar la música para estimular al feto con la música que escuchamos. Además, el ritmo cardíaco y el sonido de los fluidos que corren por nuestro organismo, asientan un precedente musical.

En la gestación y los primeros meses de vida

Durante la gestación, los fetos ya logran reconocer melodías de canciones mucho antes de saber el significado de las palabras. Y de acuerdo a la teoría de Benenzon, los seres humanos contamos, ya desde el vientre materno, de una identidad sonora. Esta identidad, él la denomina como ”identidad sonora gestáltica”.

Durante los primeros meses de vida, podemos evidenciar en los niños los efectos de las armonías musicales. Al tratar de bailar y cantar, notamos su agrado por cierto tipo de ritmos y los movimientos y balbuceos que realiza en función de ellos. Estos, son los sonidos que lo estimulan físicamente.

 

En los primeros pasos

A los bebés que ya están aprendiendo a dar sus primeros pasos les encanta moverse e intentar imitarnos para poder bailar al ritmo de la música. Por lo general, los familiares suelen tomar al bebé en brazos y moverles los brazos mientras giran, cantan y bailan.

Esto forma parte de la estimulación y permite que el bebé vaya familiarizándose con cierto tipo de sonidos, para asociarlos a diversos movimientos. Luego, cuando el bebé ya pueda mantenerse en pie y dar algunos pasos, podemos invitarles a bailar con nosotros, sin tomarlos tanto en nuestros brazos, para que así, puedan intentar nuevos movimientos por su cuenta. Por ejemplo: flexionar las rodillas para subir y bajar al ritmo de la canción, etcétera.

En edad preescolar

En esta etapa, a los niños les encanta aprender a través de la música. Y es que ciertamente esta es la edad perfecta para explorar sus propias voces y adquirir conciencia rítmica, al mismo tiempo que aprenden otras cuestiones, como por ejemplo, los números del 1 al 10, los colores primarios, etcétera.

El aprendizaje musical divierte y enseña

Las canciones muy simples sobre cosas familiares, son ideales para mejorar sus habilidades comunicativas, además se fortalece el desarrollo de ambos hemisferios del cerebro. Aunque, por supuesto, no debemos limitarnos a las canciones de preescolar.

9 maravillosos beneficios de la música

1. Mejora el funcionamiento de su cerebro

La música tiene relación con los altos desempeños académicos. Un niño que ha tenido exposición a la música tiene un mejor desarrollo cerebral. La música estimula partes del cerebro que están relacionadas con la lectura, con las matemáticas y con el manejo adecuado de las emociones que experimentan.

2. Mejora su memoria

Un niño con una formación musical rica, variada y constante puede llegar a memorizar más fácilmente. Especialmente cuando se usa la música como medio para alcanzar ciertos objetivos (estudiar, pintar, leer, hacer ejercicio, bailar, etcétera).

La participación en la música potencia las siguientes capacidades en los pequeños:

  1. Concentración
  2. Atención.
  3. Memoria.

3. Ayuda a socializar de forma horizontal

Tocar un instrumento puede ayudar a los niños a dejar de lado su timidez. Un niño que decide ser parte de un grupo musical o algún tipo de banda escolar, aprende a trabajar en equipo y comunicar sus ideas con fluidez. En este sentido, la música permite establecer nuevos vínculos, fortalecer los existentes y sobretodo, a entender la importancia de escuchar al otro y del buen trabajo en equipo.

4. Mejora su autoestima

Los niños que disfrutan plenamente con la música, tienen mayor seguridad en sí mismos. Al gozar del bienestar que produce en ellos los ritmos y las ondas sonoras en general, su espontaneidad se potencia y esto se traduce en el desarrollo tanto personal como social del pequeño.

En este sentido, es muy importante recordar que, no se les debe exigir demasiado a los niños, ya que con ello solo conseguiremos frustrarlos y hacerles odiar lo que bonito que puede ser el hobby de la música, o incluso su pasión. Debemos apoyarles y saber dirigirlos sin imponernos sobre ellos. Tampoco debemos predeterminar sus gustos, ni limitarlos en ningún aspecto.

Si aprenden a tocar algún instrumento, incluso podrán descubrir que pueden desarrollar muchas habilidades que puede que nos sabían que tenían y esto les ayuda a sentirse motivados, valiosos y sobretodo, capaces.

La música produce bienestar y esto trae consigo múltiples beneficios

5. Enseña valores humanos

Con la música la satisfacción puede ser inmediata, pero cuando se trata del aprendizaje de un instrumento musical, la primera lección de la música es la paciencia. Además, ellos mismos notarán que se necesita dedicación, constancia, esfuerzo y trabajo en equipo para ver los resultados que se desean.

En general, la música no es solo paciencia y sentido de la disciplina, también se trata de la adquisición de otros valores humanos de gran importancia para la vida en sociedad; tales como la empatía, la solidaridad, la perseverancia, entre otros.

6. Relaja, sosiega, invita a reflexionar

La música en niños y en adultos, es el medio para llegar a la relajación y la satisfacción. Es algo que envuelve nuestras vidas directa o indirectamente. Con ayuda de la música, podemos ayudar a la relajación de los niños y se puede usar en terapias para tratar los trastornos de déficit de atención e hiperactividad.

7. Oportunidad de aprendizaje constante

A veces una canción es el mejor método para enseñar algo a los niños. La educación musical es cada vez más popular por los excelentes resultados que arroja. El aprendizaje llega a ser divertido, más dinámico y más espontáneo.

8. Brinda un medio de expresión

Es innegable que la mejor forma de expresar cualquier tipo de sentimiento o emoción es a través de la música. Una buena decisión es dejar que los niños elijan un instrumento y un tipo de música que les permita canalizar su energía creativa. A pesar de que puedan preferir un estilo a otros, lo importante es fomentarles el gusto por la diversidad y enseñarles a disfrutar y comprender, al menos, un poco de todo.

9. Disciplina, divierte, entre otros

Especialmente cuando se trata de aprender a tocar un instrumento, es fundamental que se tenga el hábito de practicarlo todos los días. Con una buena rutina, los niños llegaran a ser más disciplinados en diferentes áreas de sus vidas y esto les brindará múltiples beneficios. Sin embargo, la disciplina no debe excluir disfrute sano. Hay que saber establecer un balance justo.

La música trabaja en niveles intuitivos, por lo cual, logra estimular sutilmente distintos aspectos simultáneamente en el ser humano. En el caso de los más pequeños, la música es un elemento poderoso para conseguir ese equilibrio entre el gozo y lo aleccionador.