Inteligencias múltiples en el aula: 4 beneficios de esta teoría

Fernando Clementin 7 diciembre, 2017
No todos los niños son iguales. Entonces, ¿por qué el sistema educativo pretende unificar constantemente? Hay una teoría que ratifica la importancia de las diferentes capacidades de las personas.

La teoría de las inteligencias múltiples en el aula cada vez suma más adeptos. ¿En qué consiste? ¿Cuáles son sus beneficios? ¿Cómo se aplica? Ahondaremos en estos aspectos a continuación.

En 1983, el psicólogo e investigador de las ciencias de la educación estadounidense Howard Gardner publicó una teoría que en los últimos años está sonando fuerte en el ámbito educativo: la teoría de las inteligencias múltiples en el aula.

La premisa básica de esta postulación es que la inteligencia no es una capacidad única, sino que existen 8 tipos diferentes, todos igual de importantes. Entonces, a partir de esta teoría, entenderíamos la inteligencia clasificada en ocho clases:

  • Inteligencia lingüística: capacidad de uso oral u escrito de las palabras para la expresión.
  • Inteligencia lógico – matemática: incluye la capacidad de razonar, la abstracción, la clasificación y la generalización, entre otras.
  • Inteligencia espacial: habilidad para percibir el mundo desde la visión y de representar de manera gráfica esta percepción.
  • Inteligencia musical: la destreza para percibir, identificar y producir las formas musicales.
  • Inteligencia cinética: incluye el uso del cuerpo para la expresión, transformación o producción de elementos con el fin de ejecutar tareas o resolver problemas.
  • Inteligencia interpersonal: habilidad para reconocer, interpretar y responder a las señales emitidas por las demás personas. Es la clave de la interacción social.
  • Inteligencia intrapersonal: es el conocimiento de uno mismo, así como la interpretación de los estados de ánimo, pensamientos y sentimientos del propio ser. 
  • Inteligencia naturalista: se refiere a la clasificación y el uso de los elementos del medio ambiente, sea natural o artificial.

“En las escuelas, predominan las inteligencias lingüística y lógico – matemática por sobre las demás”

¿Cómo se aplica la teoría de las inteligencias múltiples en el aula?

Un primer paso a ejecutar por los docentes sería la observación de las capacidades de cada estudiante para determinar qué inteligencia predomina en él. A partir de la evaluación de las facilidades y dificultades del niño en cada área del conocimiento, se podrá determinar este punto básico.

Una niña coloreando está desarrollando sus habilidades motrices finas.

Esto, claramente, se contrapone a la noción preponderante en la actualidad de que la inteligencia es la misma para todas las personas y que la única diferencia reside en el nivel de cada individuo. Gardner postula que hay diferentes tipos de inteligencia y que esto no significa que una persona con habilidades distintas sea más o menos inteligente que otra.

A partir de ahí, se deberían elaborar nuevos métodos de trabajo que potencien las habilidades individuales de cada alumno. Es importante, asimismo, el seguimiento del avance en el aprendizaje y la estimulación de la autonomía en el estudiante, ya que esto contribuirá al desarrollo de su capacidad de resolución de problemas y motivación.

Algunos ejemplos de proyectos para diferentes tipos de inteligencia podrían ser: escribir literatura, elaborar obras artísticas, crear de proyectos de edificación de edificios, aprender a tocar instrumentos musicales o simular la creación de una empresa.

4 beneficios del aprovechamiento de las inteligencias múltiples en el aula

1. Mayor eficacia del sistema educativo

Hoy, muchas habilidades sorprendentes de los alumnos se ven desperdiciadas por el simple hecho de no cuadrar en lo que el sistema espera de él. ¿De qué le servirá a un niño con dotes artísticos excepcionales pasarse todo el día sumando y restando, cuando su verdadero potencial reside en otra parte?

A partir de la estimulación de estas capacidades únicas, cada persona podrá optimizar el uso de sus capacidades.

Jugar al fútbol desarrolla las habilidades motoras de los niños.

2. Alumnos más motivados

Si hay algo que verdaderamente motiva a los estudiantes es que llegue el momento de hacer lo que les gusta. Ya sea la clase de música, de gimnasia o de arte, cada chico ofrece lo mejor de sí cuando siente que eso que está haciendo lo entretiene y le servirá en el futuro.

Los índices de fracaso escolar podrían disminuir considerablemente si la escuela fuera un lugar de potenciación de habilidades. Ningún niño se sentiría un “fracasado” sino que, por el contrario, sería capaz de prestar más atención a aquello que le gusta y para lo que es hábil.

3. Transformación del rol docente

Con este esquema, el maestro pasaría de ser un mero transmisor de conocimientos a un verdadero guía y mentor para el desarrollo del niño. Es quien le enseñará el camino de aprendizaje para la vida real.

“Los índices de fracaso escolar podrían disminuir considerablemente si la escuela fuera un lugar de potenciación de habilidades”

Incluso el cambio en la relación entre ambos generaría una química mayor. El docente ya no sería el que “obliga” a cumplir una tarea, sino más bien el que “acompaña” en el proceso de crecimiento.

4. Sociedad mejor preparada

La educación actual solo crea personas que saben seguir órdenes y conseguir resultados. Con la teoría de las inteligencias múltiples, se favorecería la formación de personas creativas e innovadoras, capaces de romper las barreras de lo establecido y de adaptarse al frenético mundo que habitamos.

Como si esto fuera poco, el análisis de las inteligencias múltiples en el aula permitiría a estos alumnos conocer a la perfección sus carencias y fortalezas. Muchos especialistas señalan que estas cualidades serán imprescindibles en un mundo de avances tecnológicos impensados y de una exigente competencia laboral.

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