Todo sobre el período de adaptación en la educación infantil

Francisco María García · 20 septiembre, 2017

Para los niños en edad preescolar, ingresar en el sistema educativo implica un gran cambio. Los pequeños deben enfrentarse al desapego de sus padres y a la nueva rutina que implica retomar la educación infantil. Como medida de resguardo, las instituciones establecen el período de adaptación para ayudar al niño en este proceso.

El “período de adaptación” es el conjunto de medidas que buscan suavizar la separación familiar en el momento de empezar la escuela. De igual forma, ayudan a establecer el primer vínculo entre el niño y la institución. Es la primera impresión que el niño tiene de su nuevo espacio y cuidadores.

Ante esta situación del todo novedosa los niños pueden manifestar miedo o rechazo. El miedo a lo desconocido es un mecanismo de prevención habitual. Muchos niños que empiezan el colegio al inicio muestran rechazo por sus compañeros o profesores.

Por otro lado, pueden sufrir ansiedad por la separación de sus padres durante un tiempo tan largo. Las rabietas o llantos incontrolables son comunes en esta nueva etapa. En algunos casos, presentan síntomas de enfermedad o retrocesos evolutivos como la incapacidad de control de esfínteres.

Cómo es el período de adaptación en la educación infantil

 Las medidas empleadas en el período de adaptación varían dependiendo de las instituciones. La más común es establecer jornadas breves de asistencia al colegio para que los niños se habitúen progresivamente al nuevo espacio. Durante los primeros días, se establecen de 2 a 4 horas de interacción en la escuela.

A medida que el niño se adapta, se van aumentan las horas de la jornada. Este proceso cambia de acuerdo al estilo de la escuela. Por lo general, este periodo abarca desde las dos primeras semanas de clases hasta que se cumple el primer mes. En este período de tiempo el niño aprenderá a reconocer a sus cuidadores, profesores y su espacio de trabajo. También su humor irá mejorando.

El periodo de adaptación infantil ayuda a los niños a separarse de sus padres y comenzar una nueva etapa

Otra forma de adaptación establecida en la educación infantil es la participación de los padres. Algunas escuelas invitan a los padres a una clase abierta. También realizan actividades entre los padres y los hijos como forma de integración.

En niños que ya han superada la etapa inicial, el período de adaptación no es necesario. Se espera que los mayores de 5 años se integren naturalmente en la escuela. Sin embargo, los especialistas recomiendan nos exponer al niño al horario completo durante las primeras semanas.

Por qué es importante cumplir con el período de adaptación

  1. En primer lugar, contribuye a generar confianza entre el niño y sus nuevos profesores. La empatía con los profesores ayudará al niño a minimizar los efectos del desapego.
  2. La ansiedad provocada por los nuevos estímulos se va controlando progresivamente. Para los pequeños todo es nuevo: el aula, las maestras, los juegues, los compañero etc. Para familiarizarse con todo eso necesitan tiempo.
  3. Ayuda a disminuir el sentimiento de abandono en el niño. Las jornadas reducidas acortan el tiempo de espera de los pequeños. De esta forma,  pueden ver a sus padres más pronto de lo esperado.
  4. Cumplir con un buen período de adaptación crea un vínculo positivo entre el niño y la escuela. Este sentimiento se extiende a etapas superiores de la educación.

Recomendaciones para los padres durante el proceso de adaptación

En primer lugar, los padres deben escuchar y respetar las indicaciones de la escuela. Incumplir las reglas o las recomendaciones concernientes al periodo de adaptación en la educación infantil afectará sobre el comportamiento del niño.

  • Preparar psicológicamente a los niños desde casa. Hablarles positivamente de la escuela y dialogar sobre lo que allí aprenden es una buena estrategia. Responder a sus inquietudes minimizará el rechazo a lo desconocido.
  • La autonomía es indispensable. Siempre se recomienda que los niños entren en la clase por su propio pie. En la medida de lo posible, se debe evitar llevarlos cogidos.
Empezar el colegio supone un cambio para la vida de los niños que conviene saber afrontar

  • Despedidas cortas. Prolongar la despedida solo ayudará a aumentar la ansiedad del niño. Los padres deben evitar los abrazos largos y las explicaciones largas. Un beso en la mejilla y una palabra de confianza debe ser suficiente ya desde el momento de la guardería.
  • Reconocer el esfuerzo de los hijos. La participación activa de los padres es de vital importancia para el éxito de la adaptación. Durante este tiempo, se debe reconocer el esfuerzo de los niños y valorar sus avances.
  • Mantener una buena actitud. Ante todo, paciencia. Al igual que en los niños, el período de adaptación genera mucho estrés en los padres. Supone encontrar el equilibrio entre las obligaciones personales y profesionales. La colaboración de ambos es importante para equilibrar las responsabilidades. Los padres deben hacer un esfuerzo por controlar la ansiedad que les producen los horarios de adaptación.
  • Hay que evitar hablar delante de los niños acerca de la escuela como si no estuviesen delante. Ellos están atentos a cualquier estímulo y esto incluye las palabras. En su lugar, hay que transmitirles confianza y serenidad.