Indicadores de detección del bullying

2 julio, 2019
Este artículo fue redactado y avalado por la psicóloga Ana Couñago
Los profesores tienen que estar alerta y saber identificar los casos de acoso escolar para poder comenzar la intervención cuanto antes. A continuación te explicamos cuáles son los indicadores de detección del bullying.

Detectar los casos de acoso escolar o bullying es el primer paso para intervenir y solucionar este problema tan extendido en los colegios de todo el mundo. Por este motivo, hemos elaborado el siguiente artículo sobre indicadores de detección del bullying.

Para lograr erradicar las situaciones de violencia escolar, es indispensable la labor del sistema educativo. En este sentido, todo el profesorado debe permanecer alerta y observar las conductas y los comportamientos que tienen los alumnos entre sí.

Detección del bullying: su importancia

El psicólogo Dan Olweus afirma que el bullying es la victimización o maltrato por abuso entre iguales, a través de una conducta de persecución física y psicológica que se realiza contra otros de forma intencionada y continuada. Lo cual, provoca en las víctimas efectos negativos, que pueden dejar secuelas para toda la vida.

Por ello, una de las funciones del profesorado, además de enseñar los conocimientos académicos de las asignaturas, es la de estar capacitados para identificar a las posibles víctimas de acoso escolar.

En este sentido, es importante que los profesores sepan cuáles son los lugares en los que suelen llevarse a cabo las agresiones. Estos sitios difieren según la etapa educativa:

  • En Educación Primaria. Las situaciones de acoso se dan, en mayor medida, en el aula y en el patio.
  • En Educación Secundaria. El acoso escolar se da con mayor frecuencia en el aula. Pero también suele ocurrir en la entrada del recinto escolar, en los pasillos y en los cambios de clase. Indicadores de detección del bullying.

Asimismo, hay que tener en cuenta que, el bullying se puede dar en otros espacios del centro, como en los baños, pasillos, duchas, comedor, transporte escolar, etc. Por tanto, es conveniente estar siempre alerta.

El bullying no es un juego de niños.

Indicadores de detección del bullying

Los maestros deben conocer los indicadores de detección del bullying para poder identificar con éxito los casos de acoso escolar.Así, para facilitar esta tarea, el psicólogo Dan Olweus propone dos tipos de indicadores.

  • Primarios. Conductas directas y fácilmente reconocibles. Si se observa alguna de estas acciones, se puede concluir que se está dando un caso de acoso escolar.
  • Secundarios. Conductas indirectas y que pueden pasar desapercibidas. En estos casos, hay que observar con mayor profundidad la situación para asegurarse de que se trata de un problema de bullying.

Dichos indicadores pueden hacer sospechar al profesorado que un determinado alumno está siendo objeto de bullying, si este cumple uno o varios criterios de los que a continuación se exponen.

Indicadores primarios

  • Le gastan repetidamente bromas desagradables.
  • Le dan órdenes y le dominan.
  • Es objeto de burlas y risas.
  • Le llaman por apodos, le insultan, menosprecian, ridiculizan, desafían, denigran o amenazan.
  • Le molestan, acobardan, empujan, pinchan, golpean y le dan patadas. 
  • Se ve envuelto en discusiones y peleas en las que se encuentra indefenso y de las que trata de huir, posiblemente llorando.
  • Le quitan los libros, el dinero y otras pertenencias, o se las rompen y se las tiran.
  • Tiene en el cuerpo contusiones, heridas, cortes, arañazos o roturas en la ropa que no se explican de forma natural.Indicadores de detección del bullying.

Indicadores secundarios

  • Con frecuencia está solo y aislado del resto de los compañeros durante los recreos y a la hora de comer. De hecho, puede parecer que no tiene amigos en clase.
  • En los juegos de equipo o en la formación de grupos, es el último en ser elegido. 
  • Durante los recreos intenta quedarse cerca del profesor o de otros alumnos.
  • En clase tiene dificultad en hablar delante de los demás y da una impresión de inseguridad y ansiedad.
  • Tiene un aspecto triste y deprimido
  • Se observa un deterioro gradual en su trabajo escolar o en sus resultados académicos. 

Los profesores deben estar atentos a estos comportamientos que sirven como indicadores claros para la detección del bullying.

En definitiva, los maestros tienen que proporcionar un entorno seguro al alumnado, de modo que deben vigilar que ninguno de los estudiantes viva situaciones injustas de violencia, puesto que al colegio se va a aprender y no a pasarlo mal por culpa de unos abusones.

  • Cerezo, F. (2009). Bullying: análisis de la situación en las aulas españolas. Revista Internacional de Psicología y Terapia Psicológica9(3), 383-394.
  • Olweus, D. (1993). Acoso escolar, “bullying”, en las escuelas: hechos e intervenciones. Centro de investigación para la Promoción de la Salud, Universidad de Bergen, Noruega, 2.
  • Olweus, D. (1998). Conductas de acoso y amenaza entre escolares. Madrid: Ediciones Morata.