¿Qué es la hiperpaternidad?

Mervis Romero 8 junio, 2018
Un nuevo término que define las tendencias actuales en la crianza de los hijos es la hiperpaternidad, una tendencia caracterizada por manifestar excesiva atención hacia los hijos e impedirles un sano desarrollo. Analizar el tema puede definir qué tipo de padre eres.

El paso del tiempo y las exigencias del mundo moderno han desatado un nuevo fenómeno entre las familias llamado hiperpaternidad. Por ello, es más frecuente ver niños que semanalmente acuden a clases de natación, piano, ballet o fútbol, lo que les provoca ansiedad. Sin embargo, esto surge de parte de los adultos.

Esta tendencia de imponer en el niño metas y objetivos para ser competitivos ha captado la atención de los expertos, quienes opinan que facilitarle la vida en gran manera impide que estos enfrenten sus miedos. Como consecuencia, esto puede crear el efecto contrario de lo que se busca.

¿Qué es la hiperpaternidad?

Para la autora Eva Millet, la hiperpatenidad se define como la nueva tendencia de crianza caracterizada por una excesiva atención hacia los hijos.

Otra particularidad de este fenómeno es la idea de los progenitores de que, para ser buenos padres, se debe estar pendiente de todo lo que hacen los niños. Por ello, resuelven todos sus problemas, incluso se anticipan a ellos y les indican cómo actuar.

Por otra parte, la hiperpaternidad considera a los hijos como individuos sagrados, a los que hay que defender en todo momento y ahorrarles los problemas. Para la autora del libro ‘Hiperpaternidad’, este enfoque reduce la autonomía de los niños, así como su capacidad de frustración. La consecuencia puede ser la formación de niños con más miedos e inseguridades frente al mundo exterior.

Características de la hiperpaternidad

Este fenómeno, que cada vez afecta más a las familias de todo el mundo, caracteriza a dos tipos de padres. Por un lado, aquellos que andan alrededor de los chicos para prever los problemas y decirles cómo actuar; por el otro, quienes allanan el camino para que sus hijos no encuentren ningún tipo de dificultades.

Para saber si eres una mamá sobreprotectora deberás analizar tu comportamiento con respecto a tu hijo.

Las características que presentan esta tendencia se pueden resumir de la siguiente manera:

Atención exagerada hacia los niños

Se considera a los menores los reyes de la casa y los padres quedan al dominio de los hijos. Además, los mayores se convierten en quienes resuelven los problemas, en vez de brindar las herramientas para hacerles frente.

Sobreprotección

Los niños son seres intocables, sagrados; los padres, guardianes que los salvan en todo momento. Surge de la idea de que los chicos no deben exponerse a traumas, por lo que se le disimulan los problemas y esconden los miedos.

El chico nunca se equivoca

Otra de las características de la hiperpaternidad es que los hijos nunca hacen nada malo. Para ellos, si el niño posee un comportamiento grosero, son las personas de su entorno que no son tolerantes o no lo entienden.

“La hiperpatenidad se define como la nueva tendencia de crianza caracterizada por una excesiva atención hacia los hijos”

Niños ocupados

Son agobiantes las actividades extracurriculares, porque el niño debe aprender a jugar fútbol, a tocar un instrumento y a nadar. El juego significa perder el tiempo y no sirve como preparación.

Es muy fácil pasar de ser un padre con sentido común y querer lo mejor para los niños a practicar la hiperpaternidad. Por tal razón, estas características pueden ayudar a determinar las acciones que se toman para fomentar en los niños autonomía.

Consecuencias negativas de la hiperpaternidad

Este fenómeno trae como consecuencia la represión del desarrollo infantil, fundamental para garantizar el aprendizaje y la felicidad del menor. Además, se forman individuos que no saben cómo enfrentarse a la vida ni cómo hacer frente a los miedos y frustraciones.

La sobreprotección y la hiperpaternidad están muy ligadas.

Otras consecuencias se pueden establecer de la siguiente manera:

  • Personas con actitudes engreídas, que manifiestan una concepción alterada de lo que piensan de sí mismos. Además, puede haber una formación de adolescentes con grandes miedos y elevados niveles de estrés.
  • Grandes inversiones de tiempo y dinero para crear el chico perfecto.
  • Se perjudica el ambiente familiar.

En vista de las consecuencias, conviene aprender a educar en valentía. Además, debes ofrecer las herramientas para enfrentar la vida y tener éxito a pesar de los fracasos.

Es vital entender que no se puede imponer en los niños las cosas que los padres no pudieron hacer. Ellos son dueños de su propio futuro.

En resumen, la hiperpaternidad desplaza lo propio de la niñez para alcanzar los prototipos de la sociedad. Exigirles más de lo que puede dar suele ser contraproducente y les resta autonomía. ¿Qué clase de padre quieres ser?

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