¿Por qué tu hijo muerde y golpea?

Marisol · 1 diciembre, 2015

Uno de los aspectos más preocupantes para muchos padres de niños pequeños, es que sus hijos muerden y golpean a sus compañeros o hermanos en el momento del juego, e incluso a ti cuando se encuentra muy alterado.

Lo que debes saber es que esto no implica necesariamente que haya problemas de agresividad o mal comportamiento, morder y golpear son acciones comunes en ciertos momentos de la infancia y pueden ser tratadas a tiempo para evitar que se conviertan en algo recurrente.

Algunas de las razones por las que tu hijo muerde y golpea:

1. Está explorando con su boca

Una de las formas en que los niños aprenden sobre su entorno, es tomando objetos y poniéndolos en su boca. No es extraño que terminen mordiéndote cuando les das pecho o que muerdan el brazo de uno de sus hermanos (cuando son muy pequeños)

¿Qué hacer? Si sucede cuando lo estás alimentando, quítale el pecho y dile con suavidad pero en tono firme que no debe hacerlo otra vez, también debes evitar morder sus deditos o pies para que no imite esa acción.  En poco tiempo dejará de repetir el comportamiento.

2. Está tratando de defender su espacio

Si los golpes y mordidas se presentan a la hora de los juegos con niños de su misma edad, posiblemente lo hace porque se siente amenazado o piensa que pueden quitarle sus cosas. Cuando se siente invadido puede reaccionar de una forma impulsiva: ¿el resultado? Un golpe o mordida.

¿Qué hacer? Si tu bebé agrede a otro niño, espera que se calme y dile las razones por las que no debe hacerlo. También puedes reducir la tensión dándole un juguete diferente; espera hasta ver si puede resolver el conflicto por sí mismo y sin agredir, y si no, debes intervenir y distraerlo de otra forma. No dejes que continúe jugando con algo que arrebató de una forma poco cordial.

3. No encuentra las palabras adecuadas

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Cuando los niños son pequeños, es difícil para ellos comunicar sus emociones; si está alterado, hambriento o cansado, no podrá expresarlo verbalmente. Como el niño no tiene un vocabulario desarrollado y suficiente, expresará su desacuerdo de una forma corporal como un puño o un acto similar.

¿Qué hacer? Lo primero que debe hacerse, es hallar la razón que generó el comportamiento, cuando lo logres, muéstrale el nombre de las cosas, del objeto que quiere o de la necesidad que tiene y aprenderá que comunicarse contigo es más efectivo que agredir a otro niño.

4. Ha estado expuesto a situaciones extrañas

Al igual que los adultos, los niños tienen sus rutinas establecidas y romper con estos esquemas puede causarles tensión. Incluso los niños que no suelen presentar estos comportamientos, pueden tenerlos cuando no se sienten cómodos.

¿Qué hacer? Pon atención a las razones que generan cambios en el comportamiento de tu hijo: Si se pone agresivo cuando está cansado, dale una siesta antes de llevarlo a jugar; si lo hace cuando tiene hambre, lleva snacks para que no tenga problemas compartiendo con otros niños. Reconoce sus necesidades y fija una rutina que mantenga su comportamiento en el mejor estado.

Consejos para enseñar a tu hijo a no morder o golpear

Mordre la vie

  • Identifica las razones que generan su comportamiento y muéstrales que no es correcto agredir a los otros niños y menos aún a sus padres. No omitas ninguna situación en la que se presente un comportamiento de este tipo.
  • Muéstrales el dolor que sienten los otros niños: pídele que ponga su brazo entre sus dientes y haz una pequeña presión hacia los dientes superiores, sin hacerle daño, le estarás mostrando cómo se siente que alguien te muerda y seguramente no volverá a hacerlo.
  • Usa los tiempos fuera para controlar la situación: los niños hacen esto cuando tienen alguna emoción alterada, así que debes retirarlo del espacio del conflicto, esperar a que se calme y conversar sobre la forma en que se dieron los hechos.
  • Enséñales a jugar limpio desde que son pequeños. No dejes que ganen los juegos o que agregan a los amigos para obtener algo. Si empiezas a ver esto como algo normal, será mucho más difícil corregir el comportamiento posteriormente.
  • Estimula las acciones positivas: los niños responden al estímulo, así que debes felicitarlo cuando comparte pacíficamente con sus amigos y cuando interactúa sin tener un comportamiento agresivo.