Por qué tu hijo podría necesitar un mantenedor de espacio

Perder un diente de leche antes de tiempo puede ocasionar varios problemas. El mantenedor de espacio es un tratamiento que se usa en estos casos. Te contamos de qué se trata.
Por qué tu hijo podría necesitar un mantenedor de espacio
Vanesa Evangelina Buffa

Escrito y verificado por la odontóloga Vanesa Evangelina Buffa.

Última actualización: 17 julio, 2022

Si tu hijo ha perdido de manera prematura un diente de leche, podría necesitar un mantenedor de espacio. Se trata de un pequeño dispositivo que se lleva en la boca para evitar problemas a futuro.

Un niño puede perder un diente temporario por un traumatismo, por caries extensas o por una extracción dental. También, puede suceder que la pieza de leche nunca se haya formado y esté ausente en la boca. La falta de un elemento dentario tiene repercusiones en la salud oral de los pequeños, por eso, en algunos casos, es necesario recurrir a un mantenedor de espacio para evitar mayores inconvenientes. Te contamos qué son, qué tipos existen, cuáles son sus beneficios y cuándo se utilizan. Sigue leyendo y entérate más.

¿Qué es un mantenedor de espacio?

Un mantenedor de espacio es un aparato odontológico confeccionado por el odontopediatra o el ortodoncista a la medida de la boca de cada niño. Se coloca en el interior de la cavidad bucal cuando se ha perdido una pieza de leche de manera temprana.

Los materiales que se emplean para su elaboración son acrílicos o metales y pueden ser fijos o removibles. El objetivo principal del mantenedor de espacio es resguardar el espacio abierto que queda por la salida precoz del diente temporario hasta el momento de erupción de la pieza definitiva. Así, el elemento permanente podrá salir sin problemas y ubicarse en su sitio. Lo ideal es colocarlos tan pronto se cae el diente de leche y no dejar pasar mucho tiempo.

Si un elemento de leche se cae antes de lo esperable, es fundamental que esta brecha no sea ocupada por los dientes vecinos que tienden a cerrarla. Si el espacio por donde deben salir las piezas permanentes está cerrado, los nuevos elementos se abrirán camino por otros lugares o no saldrán. Esto ocasiona malposiciones y problemas para morder que necesitarán corregirse con tratamientos de ortodoncia.

La función del mantenedor de espacio es guardar el lugar para que el diente definitivo pueda salir y ubicarse en el sitio adecuado. De esa forma, se evita que las piezas dentarias vecinas ocupen ese espacio y ocasionen problemas en la boca.

Para qué se utiliza el mantenedor de espacio

Ya adelantamos que el mantenedor de espacio es un tratamiento dental que se utiliza para guardar el lugar a los dientes definitivos o cuando no están en la boca porque nunca se formaron, como ocurre con las agenesias dentarias.

La ausencia prolongada de un diente temporario lleva a que los elementos vecinos se muevan, ocupen el espacio y lo cierren, lo que complica la erupción de las piezas definitivas a futuro. En este sentido, las malposiciones dentarias y los problemas para ocluir, morder y hablar son algunas de las posibles consecuencias a largo plazo.

Estos son algunos de los objetivos de aplicar esta terapéutica en los niños:

  • Mantener una guía de erupción adecuada para las piezas permanentes.
  • Favorecer una oclusión correcta.
  • Evitar el apiñamiento de los dientes.
  • Mantener las funciones de la dentición.
  • Evitar la aparición de hábitos orales dañinos, como la interposición lingual entre maxilares al tragar.

Tipos de mantenedores de espacio

Los mantenedores de espacio pueden clasificarse en dos grandes grupos, según puedan retirarse o no de la boca: los fijos y los removibles.

Mantenedor de espacio removible

Este tipo de mantenedor de espacio suele confeccionarse de metal, acrílico y resinas. Su aspecto es similar a los aparatos de ortodoncia. Se mantiene en la boca a través de ganchos que se apoyan en los dientes vecinos. En algunos casos, se les coloca un diente artificial para rellenar el lugar dejado por la pieza ausente, a manera de una prótesis. También, pueden poseer elementos como tornillos o resortes si es necesario recuperar al área perdida.

Tienen la particularidad de que pueden ser puestos y quitados por el paciente. Por lo tanto, es fundamental contar con la colaboración del niño para llevarlos todo el día. Otra desventaja es el riesgo de extraviar el aparato. Además, suelen romperse con más facilidad que los mantenedores fijos.

Entre las ventajas que presenta, podemos destacar que son de utilidad cuando se han perdido varios elementos dentarios, pues se pueden reponer a la vez en un solo aparato. Además, evitan la extrusión de la pieza dentaria antagonista y facilitan la higiene bucal.

Este tipo de mantenedor de espacio requiere de controles odontológicos frecuentes para ajustar los ganchos y examinar la erupción de las piezas definitivas.

El mantenedor de espacio removible requiere de controles odontológicos frecuentes para su ajuste y para la supervisión de la evolución del tratamiento.

Mantenedor de espacio fijo

El mantenedor de espacio se caracteriza por estar cementado a las piezas dentarias próximas al espacio vacío. Por lo tanto, el paciente no se lo puede quitar. En general, se construye con bandas o coronas preformadas que se pegan sobre los dientes vecinos a la brecha. Sobre estos aditamentos se suelda un alambre o aro que abarca el espacio vacío. Entre los diseños de mantenedores fijos podemos mencionar los siguientes: unilateral, de corona y aro, con arco distal y lingual.

En cuanto a las desventajas, cabe destacar que no son tan estéticos y que pueden dificultar la higiene dental.

Algunos cuidados a considerar

Los dientes de leche cumplen funciones muy importantes en la boca. Su ausencia o la pérdida de una o de varias piezas antes de tiempo puede traer consecuencias no deseadas en el futuro. El objetivo del mantenedor de espacio es subsanar la situación y evitar complicaciones. Una vez colocado en la boca del niño, lleva algunos días para que el pequeño se acostumbre al aparato. Además, los controles posteriores serán necesarios para evaluar el avance del tratamiento y seguir el proceso de erupción de la pieza definitiva.

Por otra parte, serán necesarios algunos cuidados en el hogar para mantener la boca saludable. El cepillado de dientes, el uso de hilo dental y la limpieza del aparato son fundamentales. Asimismo, es conveniente no ingerir alimentos muy duros y pegajosos que puedan dañar o despegar el mantenedor. Los chicles, los caramelos y los frutos secos son algunos ejemplos de lo que se debe evitar También, es importante que el chico no presione ni empuje el dispositivo con la lengua o con los dedos, ya que podría aflojarlo o posicionarlo en otro lugar.

Si tu hijo necesita usar un mantenedor de espacio, ahora ya sabes de qué se trata. Sin dudas, podrás acompañar el tratamiento con la responsabilidad y los cuidados adecuados.

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