Gonadotropina coriónica humana, la hormona del embarazo

La gonadotropina coriónica humana, GCH, es una hormona que solo se produce durante el embarazo. Su producción está relacionada con la formación de la placenta, necesaria para ayudar a desarrollar el feto desde que es un huevo. La placenta se adhiere a una pared del útero, donde comienza a nutrirse por medio de la GCH.

Cuando se halla la presencia de esta hormona en la sangre, es indicativo de que la mujer está embarazada. Por lo tanto, los test de embarazo miden los niveles de la gonadotropina coriónica, para determinar si es positivo. El incremento de esta hormona comienza a percibirse alrededor de 11 y 14 días después de la concepción.

Una vez que la mujer está embarazada, los niveles de GCH se duplicarán cada 72 horas. Su máximo pico se encuentra entre las semanas 8 y 11, cuando es detectada en un examen de orina común. Después de esto comenzará a disminuir hasta estabilizarse a lo largo del embarazo.

En condiciones normales, el 85% de los casos el aumento en los niveles de esta hormona se realiza en el tiempo mencionado (de 48 a 72 horas). Sin embargo, es posible que algunas mujeres presenten tiempos superiores a las 96 horas.

Los especialistas consideran riesgoso el aumento excesivo de la gonadotropina coriónica humana. Puesto que niveles normales pueden mantener el embarazo sano y resultar bebés perfectos. Lo normal es a partir de 25 mIU/ml (miliunidades internacionales por mililitro), sin disminuir los 5mIU/ml, que sería muy riesgoso.

A veces los niveles de la hormona no corresponden con el tiempo estimado de gestación. Es por ello que a veces la ecografía es más recomendada para realizar el diagnóstico. Cuando las medidas han alcanzado unos 1,000mIU/ml, ya se puede observar el saco lleno durante una ecografía transvaginal. Los datos de dicha medición por si solos no pueden utilizarse para establecer la edad gestacional.

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¿Cuáles son las pruebas para detectar la Gonadotropina coriónica humana?

Las pruebas más comunes para detectar los niveles de GCH, son dos. La primera es una prueba cualitativa de la sangre, la cual tiene como propósito, observar si existe la presencia de la hormona. Por su parte, la otra prueba es cuantitativa, que mide la cantidad de GCH que hay en la sangre.

De acuerdo con la medición, los niveles de la hormona varían con cada semana de embarazo, dando como resultado las siguientes mediciones:

  • Entre 5 y 50 mIU/ml en la tercera semana
  • De 5 a 426 mIU/ml en la semana 4
  • A las 5 semanas mide de 18 a 7,340 mIU/ml
  • Una estimación de 1,080 a 56,500 mIU/ml a las 6 semanas
  • De 7 a 8 semanas se encuentra entre 7, 650 y 229,000 mIU/ml
  • Aproximadamente de 25,700 a 288,000 mIU/ml entre las semanas 9 y 12
  • Se mantiene en un promedio de 13,300 a 117,000 mIU/ml desde la semana 13 hasta las 40 semanas.

¿Qué significan los cambios en los niveles de GCH?

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Existen distintas razones para que desciendan o aumenten los niveles de la GCH. Sin embargo, la mayoría de las veces tiene que ver con la datación del embarazo. Los principales cambios obedecen a los siguientes casos.

Niveles bajos de GCH

Cuando se detectan bajos niveles de la gonadotropina coriónica, puede haber distintas causas para esto. Por lo tanto, es precisa la revisión de los niveles cada 48 a 72 horas, para poner en evidencia los cambios. Entre las principales causas de este descenso tenemos las siguientes:

  • Errores de cálculo en cuanto a la edad gestacional
  • Falla en la formación del embrión o aborto involuntario
  • Embarazo ectópico

Niveles altos de GCH

El hecho de que los niveles de GCH se hallen altos puede tener múltiples significados. Al igual que en el caso de niveles bajos, es necesaria una medición cada 48 a 72 horas para asegurarnos de cómo se producen los cambios.  Los principales motivos de que se produzca un aumento en los niveles de gonadotropina coriónica humana, son los siguientes:

  • Cálculo equivocado en la edad gestacional
  • Embarazo múltiple
  • Embarazo molar

Los niveles de la GCH no deben medirse rutinariamente al menos que ocurran las modificaciones antes mencionadas. También se realiza la medición recurrente cuando se ha presentado sangrado, hay un historial de aborto espontáneo o la mujer presenta dolor abdominal severo.

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