¿Existe de verdad el instinto materno?

Mervis Romero · 28 enero, 2019
El instinto materno se refiere a esa relación que existe entre una madre y un hijo que los une de forma especial. Algunos afirman que es una norma de la sociedad, otros que es un instinto natural. Descubre por qué es un tema tan debatido.

Las normas sociales dictan que la mujer ha de casarse y tener hijos. En lo que respecta a la llegada de los hijos, mucho se ha debatido si existe de verdad el instinto materno. También ha sido motivo de debate si el deseo de ser madre proviene de la cultura o, por el contrario, obedece a un mandato biológico. Te invitamos a descubrir los argumentos de las personas que piensan que el instinto maternal es una invención y los de los que sostienen lo contrario.

¿Qué es el instinto materno?

Para los defensores de su tangibilidad, se define como el vínculo o la relación que existe entre una madre y su hijo. Se presume que los cambios hormonales desempeñan un papel fundamental en la aparición de ese sentimiento incluso en las primeras etapas del embarazo. También, hay una gran cantidad de mujeres que dicen haberlo sentido, o lo sienten, así no tengan hijos. Asimismo, hay factores psicológicos y físicos que ayudan a la aparición de este vínculo. Por ejemplo, después de una adopción.

El instinto maternal también hace referencia a esa relación personal entre madre e hijo que perdura con el paso de los años. Este ayuda a que los hijos sean cuidados, protegidos, mimados y queridos sin importar la edad. De allí, que se conciba como un sentimiento necesario para la supervivencia humana.

El instinto maternal: ¿mito o realidad?

Toda mujer se encuentra preparada naturalmente para ser madre. Sin embargo, la maternidad es una decisión de tipo personal. Una gran cantidad de chicas ha renunciado voluntariamente al hecho de ser mamá, para dedicarse a otras cosas que le apasiona. O bien, porque simplemente no lo desean. Ahora bien, si se entiende que el instinto materno es un sentimiento universal que debe aparecer en todas las mujeres, se podría tratar de un mito.

Por otra parte, se encuentran los factores biológicos y hormonales que acompañan este tipo de sentimiento. Un ejemplo de ello es la acción de la prolactina y la oxitocina. También, los cambios que se producen en el cerebro cuando una mujer está gestando. Todo ello, sumado al contacto físico con el pequeño, despierta automáticamente un amor e interés no solo en la progenitora. Este interés es definido por algunos expertos como un instinto de supervivencia.

El instinto maternal o de supervivencia

Para quienes se oponen al instinto materno, señalan que esa relación que aparece entre la madre y el hijo se denomina instinto de supervivencia. Esto se debe a que el humano es un ser social que depende de los demás, especialmente de la familia, para poder desarrollarse. Sin embargo, a diferencia de los animales que crían a sus cachorros y luego los dejan, los humanos mantienen el amor independientemente de las actitudes de los hijos.

Es por ello, que quienes ven el instinto maternal como una realidad concuerden que forma parte de la supervivencia humana. Aunque en muchas mujeres aparece antes de ser madres, se agudiza con el parto, la lactancia y con la adopción. También es posible que este instinto se vea mermado por aspectos emocionales como la depresión postparto y miedos impuestos por la sociedad.

La decisión de ser madre

Ser madre es una decisión personal que se sopesa en función de la estabilidad emocional, mental, física y económica de una mujer. En la actualidad, lamentablemente, todavía existen algunas culturas donde la maternidad es un mandato impuesto. Pues, porque para ello las damas, son mujeres. No obstante, los cambios que se afrontan con la maternidad deben ser evaluados en profundidad, ya que afecta cada parte de la vida.

En cualquier caso, la decisión debe ser de cada mujer. Ella debe tomar la decisión que la lleve a ser feliz. El ser humano puede ser muy complejo y puede moldear sus pensamientos a lo que dicta la cultura y las creencias religiosas.

Las madres emprendedoras se enfrentan a grandes retos.

En conclusión, si el instinto materno de verdad existe o es un mito es un aspecto que sigue en debate. Los defensores afirman que es una realidad que experimentan las mujeres antes o al momento de ser madres. Sus detractores creen que es una reacción a las presiones de la cultura y un medio para garantizar la supervivencia. Más allá de las opiniones que existen, la mujer es libre de decidir si ser madre o no. También cabe la posibilidad que encuentre su realización personal en otras facetas de su vida.

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