Escucha a tus hijos con entusiasmo, para ellos es importante

Agetna · 30 mayo, 2016

Escucha a tus hijos con entusiasmo. Para ellos es importante tu atención. No importa que, consideres, te llaman por lo más simple del mundo: ¡Mira, mamá, una hoja se cayó de la matica! ¡Mira, mamá, una mosca se posó delante de mí! ¡Escucha, mamá, cómo canta el gallito! Para los niños, cualquiera de estas cuestiones son sumamente significativas. Recuerda que ellos comienzan a conocer el mundo y todo cuanto sucede a su alrededor les resulta novedoso y atractivo.


Si tu hijo es pequeñito necesita compartir contigo aquello que encuentra curioso. Él adora contarte sus descubrimientos. Si tiene alrededor de 7 años precisa de una cómplice, alguien cercano que le sirva de público y aplauda sus peripecias e ideas.

Si de pronto se te ha convertido en un adolescente que le comienza salir la acné, precisa de alguien que lo entienda y le explique los cambios físicos que le están sucediendo; requiere de brazos que lo cobijen y oídos que estén siempre prestos a escuchar sus inquietudes.

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Lo que tu hijo quiera decirte es el comentario que más debe importarte en el mundo. Si de pequeñas una de las enseñanzas que nos transmitían las abuelas era la de: “cuando los mayores hablan el niño debe callarse”, actualmente esta orden, para bien de los propios menores, se va transformando a: “cuando el niño habla los mayores deben callarse”.

El niño de este siglo se ve sometido a un ritmo de vida acelerado en el que sufre la presión de labrarse, desde hoy mismo, un futuro próspero. Él se prepara para alcanzar notas altas, habilidades casi de superdotado y un aprendizaje que enmarca materias de todo tipo.

Tiene poco tiempo hasta para su mismo descanso. Por si fuera poco, pertenece a una familia trabajadora en donde a todos sus miembros les quedan muy pocas horas para dedicarle. Por eso dale a tu hijo la oportunidad de que se exprese cuando quiera, pueda o lo necesite; en el momento que lo haga, escúchalo.

Maneras de escuchar a tus hijos con entusiasmo

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Para escuchar con entusiasmo a un niño:

  • Hay que crear el momento. Puede ser a la hora de la cena, luego de que hace los deberes del colegio, cuando te ayuda con los quehaceres de casa, o simplemente cuando esté descansando en su habitación
  • Sé sutil, sobre todo si es tímido o rebelde. No pocas veces va a ocultarte lo más que quiere decirte o necesita que escuches. Debes aprender a leer entre líneas el mensaje que te da
  • Mírale a los ojos en todo momento. Si cambias constantemente la vista puede darle la impresión de que estás desconcentrada o no te interesa lo que te dice
  • Si consideras que cortarás la conversación mejor no la comiences. Para hablar con tu hijo debes tener tiempo y paciencia suficientes
  • Comenta sus ideas
  • Deja que él te hable sobre lo que desee. No evadas ningún tema. Aquellos que te son más espinosos seguramente son los que más le importan
  • Nunca dejes para otro momento la conversación con tu hijo. El hoy y el ahora son fundamentales
  • No minimices nada de lo que te diga
  • Cuando conversen evita no interrumpirlo ni lo dejes en medio de una plática para irte a hacer cualquier otra cosa
  • Si tu hijo es pequeñito asómbrate con lo que te diga. De esa forma sabrá que te importa lo que te está diciendo. Además, a él le encantará ver que te ha sorprendido
  • Apóyalo, apláudelo, prémialo y sanciónalo cuando sea preciso
  • Dale la suficiente confianza para que te hable abiertamente y te sea sincero
  • Sé comprensiva y háblale con afecto
  • Escucha su lenguaje corporal; aquello que te dice con sus gestos, sus estados de ánimo y su manera de comportarse. Las palabras pueden usarse para engañar y ocultar las verdades, pero el lenguaje de su cuerpo te dirá cuando le preocupa o le sucede algo
  • Dale seriedad a cada una de sus conversaciones
  • Ponte en su lugar, sobre todo cuando exprese sus sentimientos. La empatía es importante a la hora de lograr una buena comunicación entre ambas partes
  • Cuando hable haz silencio
  • Dale tiempo para que termine sus frases. No quieras terminarlas tú

Mamá, con solo escuchar a tus hijos con entusiasmo les estarás diciendo que te importan.