Escalada para niños: resistencia y fortaleza

Naí Botello · 25 julio, 2018
Si a tu pequeño le encanta correr, brincar y subir árboles, la escalada para niños puede ser una buena opción que combine ejercicio y diversión. 

Uno de los instintos básicos de los niños reside en brincar, escalar y explorar lo que les rodea en busca de diversión. De allí que no es de extrañar que todos los parques de juegos tradicionales para niños incluyan balancines y barras de mono.

Si bien escalar espacios naturales ha sido una actividad hecha por siempre por el hombre, los desarrolladores de las paredes de escalada para niños lograron proporcionar en un espacio seguro y acondicionado, un lugar de diversión más complejo y mejorado para que los niños practiquen lo que tanto les gusta.

Es notorio que, en casi la totalidad de los parques o espacios recreativos para niños en todo el mundo, se cuenta con una pared de escalada. Sin embargo, dejando de lado la diversión, ¿conoces los beneficios de esta actividad física para tus hijos?

Escalada para niños: resistencia y fortaleza

Desde que en 1920 se patentaron en Chicago —Estados Unidos— las barras de mono y los arcos de barras, estos se convirtieron en todo un éxito dentro de los parques de diversión. A partir de ese momento, quedó aún más claro que escalar es un ejercicio absolutamente atrayente y divertido para los niños.

La escalada como disciplina fue una actividad generalmente destinada a la práctica de adultos o adolescentes, por el riesgo que suponía el ejercicio en sí. Además, se asumía que los niños no podrían contar con la resistencia, fortaleza y coordinación motora necesaria para participar de esta actividad.

La escalada para niños se ha vuelto una fija en los parques de diversiones.

Sin embargo, hacia 1960, cuando se comenzaron a desarrollar las primeras paredes artificiales de escalada diseñadas para niños en rocódromos, centros comerciales o parques, se demostró que los pequeños contaban con un conocimiento y un control propio del cuerpo que los convertía en los mejores candidatos, incluso por encima de los adultos, para practicar esta disciplina.

Características de la escalada

La escalada consiste en ascender una pared completamente vertical, haciendo uso de la fuerza, la motricidad y la concentración. El nivel de dificultad de las paredes de escalar diseñadas para niños va a ser gradual; se comienza con posiciones sencillas y cómodas y luego se pasa a otras más complejas para llegar hasta la cúspide. Esto permite que esta actividad la puedan realizar niños de diferentes edades y condiciones físicas.

Para la escalada en paredes artificiales, los niños usarán siempre un equipo de seguridad con un arnés integral y mosquetones que les permitirá girarse o soltarse cuando así lo deseen.

Otros de los implementos que los niños deberán utilizar son el casco, las zapatillas pies de gato o, en su defecto, unas ligeras y delgadas, ropa cómoda y, en algunos casos, rodilleras. Desde luego, todos los movimientos en la escalada deberán ser supervisados por un instructor o guía.

Existen al menos 19 tipologías de escalada, pero vale la pena recalcar que los que pueden ser practicados por los niños son la escalada deportiva, que utiliza anclajes de seguridad, y la escalada artificial, que es la desarrollada en rocódromos.

“La escalada consiste en ascender una pared completamente vertical, haciendo uso de la fuerza, la motricidad y la concentración”

Beneficios de la escalada para niños

La práctica de la escalada para niños otorga beneficios análogos con casi todas las disciplinas deportivas: combate el sedentarismo, quema calorías, fortalece sus músculos e inserta a los pequeños en un estilo de vida más saludable. Además, otorga beneficios particulares, que describimos a continuación.

  • Los niños desarrollan el control psicomotriz entre sus ojos, piernas y brazos al tener que realizar cada movimiento.
  • Mejoran su equilibrio y agilidad, gracias al conocimiento de su cuerpo.
Casi todos los parques cuentan con juegos de escalada para niños.

  • Agilizan su pensamiento para tomar decisiones referentes a los movimientos que deben realizar para poder avanzar en la pared de escalada.
  • Se refuerza su fuerza, resistencia y flexibilidad.
  • Su autoestima aumenta al ver que pueden conseguir las metas establecidas en la pared de escalada.
  • Mejora la conexión entre el cerebro y las extremidades del cuerpo.
  • Aprenden a anticiparse a las situaciones, lo que mejora su aspecto cognitivo.
  • Se tonifica todo su cuerpo, ya que deben utilizar casi todos los músculos para lograr el ascenso.

Como puedes ver, son tantos los beneficios de esta actividad que vale la pena que los pequeños de la casa se animen a practicar escalada al menos un par de veces al mes. Eso sí, elige siempre para ellos los mejores rocódromos, que cuenten con todos los implementos de seguridad y un instructor certificado.