¿Es posible prevenir la bronquiolitis?

Astrid Moreira · 6 noviembre, 2017
La bronquiolitis es una infección respiratoria que presenta unos síntomas similares a los de un catarro común.

Una de las preguntas más comunes en cuanto a la salud de los niños es si existe la posibilidad de prevenir la bronquiolitis. Tanto la bronquitis aguda como la bronquitis crónica en muchos casos no se pueden evitar. No obstante, es factible tomar ciertas medidas para que el riesgo de contraerla sea mucho menor.

La bronquiolitis es una infección respiratoria que se presenta con los síntomas de un catarro común, pero en los lactantes y otros colectivos vulnerables puede llegar a complicarse. Según Alianza Aire, un organismo que se encarga de investigar las infecciones respiratorias agudas que afectan a los niños, una de cada cuatro consultas por bronquiolitis acaba con la hospitalización de un bebé; por ello, los expertos recomiendan acudir al médico cuando los síntomas de lo que parece un simple catarro se agravan.

“Los síntomas que puede presentar un niño con bronquiolitis son muy similares al de un catarro; sin embargo, es la enfermedad que ocasiona más ingresos hospitalarios durante la infancia”

Síntomas de la bronquiolitis

Como comentamos anteriormente, los síntomas de la bronquiolitis pueden ser muy parecidos a un simple catarro. En caso de que el bebé presente dichos síntomas y lo que ocurra es que estos se agraven, es fundamental que consultes con tu médico y realice las observaciones necesarias. Estos son los principales síntomas:

  • Molestia en el pecho.
  • Tos que produce moco. En caso de ser verde amarillento, lo más probable es que tenga una infección bacteriana.
  • Fatiga.
  • Fiebre, usualmente baja.
  • Dificultad respiratoria agravada.
  • Sibilancias.
La fiebre en los niños aparece muy frecuentemente.

Otros síntomas de la bronquiolitis crónica son:

  • Inflamación de tobillos, pies y piernas.
  • Coloración azulada de los labios debido a la dificultad para respirar.
  • Infecciones respiratorias concurrentes, como resfriados o gripe.

Consejos para prevenir la bronquiolitis

Para evitar cualquier tipo de contagio de bronquiolitis al bebé es muy importante cuidar su ambiente y su entorno. Debemos ser muy cuidadosas en el momento de establecer cualquier contacto con el niño y planificar los cuidados necesarios para que no presente ningún problema de salud. Estos consejos serán muy útiles para prevenir la bronquiolitis:

  1. Antes de tocar al bebé, es muy importante lavarse las manos, principalmente al llegar a casa.
  2. Limpiar los juguetes de tela, las superficies y el resto de los juguetes que estén en contacto con las manos y la boca del niño.
  3. Evitar a toda costa el humo del tabaco. Es muy importante que nadie fume en casa, debido a que los componentes del tabaco permanece en paredes y los tejidos.
  4. En caso de haber salido, cambiarse de ropa si se ha estado en un ambiente donde se fuma tabaco.
  5. Otro consejo importante para prevenir la bronquiolitis es ventilar la casa todos los días. También vigilar que no haga frío ni tampoco mucho calor.
  6. Evitar los sitios que puedan propiciar un contagio como hospitales, centros de salud o transportes públicos, entre otros.
  7. Usar en la medida de lo posible pañuelos desechables para evitar contagio.
  8. En el momento de toser o estornudar, enséñale a llevarse el interior del codo a la boca en vez de la mano.
  9. La lactancia materna protege de la bronquiolitis, por ello recomiendan prolongarla hasta los 6 meses de edad.
  10. Estudiar en conjunto con el médico la posibilidad de aplicar una vacuna cuando el niño esté entre los grupos de riesgo.
La vacuna triple vírica ayuda a prevenir la rubeola en edad temprana

Tratamiento de la bronquiolitis

No existe ningún tratamiento especifico para prevenir la bronquiolitis, pero sí existen algunas medidas que podemos aplicar para aliviar el malestar en el bebé. Los antibióticos, por su parte, no son útiles, ya que tratan enfermedades causadas por bacterias y no por virus. Algunos de los consejos que puedes seguir son:

  • Utiliza gotas nasales de solución salina recomendadas por el pediatra.
  • Despeja la nariz del bebé con un succionador. Esto funciona mejor en los primeros 6 meses de edad.
  • Es recomendado el acetaminofen o paracetamol para bajar la fiebre en los niños, pero siempre es mejor consultar con el pediatra antes de suministrarle este u otro medicamento.
  • Es importante que el bebé beba mucho líquido. Además, puede que presente rechazo a la comida a causa de la dificultad de respirar.

Ante cualquier síntoma parecido a un catarro normal pasados unos días es muy importante acudir al pediatra para que evalúe el posible contagio de bronquiolitis. Una de las razones de que esta enfermedad sea tan peligrosa es que suele pasar inadvertida hasta el momento en que pone en seriamente en riesgo la salud del niño.