Enseña a tus hijos el cuidado de las gafas

Francisco María García · 26 septiembre, 2017

Millones de niños en el mundo entero necesitan usar gafas correctivas. Bien sea por miopía, astigmatismo, hipermetropía u otros problemas de visión. Las gafas son necesarias para que los niños que no ven normalmente se puedan desenvolver bien y relacionarse de manera apropiada con el entorno. Pero, ¿cómo es el cuidado de las gafas?

Algunas utilidades de las gafas:

  • Corrigen problemas que se agravarían en el futuro.
  • Evitan accidentes como tropiezos y caídas.
  • Permiten identificar los objetos.
  • Facilitan el proceso de aprendizaje en general.
  • Ayudan al desarrollo de la motricidad.

Convencer al niño para que use las gafas

Algunos niños se niegan a usar las gafas por temor a las burlas de los amigos. También porque les resultan incómodas o porque simplemente sienten que no van bien con su atuendo. No usar las gafas puede agravar problemas de visión en la infancia más temprana.

Los padres son responsables de convencer a los pequeños para usar gafas. Y deben conducir ese proceso de la manera menos traumática posible. Esto también influirá en el futuro cuidado de las gafas.

Los niños comprenden. Es indispensable darle información al niño que pueda procesar de acuerdo con su edad. En la medida que entienda la importancia de usar las gafas, será más fácil que las acepten.

Los padres deben evitar obligar por la fuerza. Es muy fácil suponer que el niño no querrá utilizar sus gafas. Cuando esto sucede, los padres tienen una actitud negativa hacia el niño antes de intentar siquiera convencerlo. Peor aún, podrían predisponer al niño con frases como “aunque no quieras, las vas a usar”.

La elección de las gafas y el apoyo

Lo ideal es que el niño elija a su gusto. No importa si el color parece demasiado o la forma algo excéntrica, las gafas deben ajustarse a las preferencias del niño. Es importante darle a elegir dentro de las posibilidades económicas de los padres, de manera de evitar la frustración.

El especialista debe tener empatía con los niños. Un oftalmólogo paciente y acostumbrado a tratar con chicos puede facilitar el proceso.

Jugar con la fantasía. Los padres pueden hacer comparaciones con súper héroes de sus películas favoritas o comics que usan gafas. El niño las encontrará mucho más atractivas.

El apoyo familiar es fundamental. Si el entorno cercano al niño hace comentarios positivos, reforzará una buena opinión del niño sobre las gafas. Esto influye directamente en el comportamiento.

El amor debe prevalecer. Una comunicación en la que el niño sienta que sus temores son escuchados facilita el proceso de adaptación. Incluso si no quiere ponérselas, si las olvida o le cuesta aprender el cuidado de las gafas, los regaños o gritos no ayudarán. Hablar y escucharlo respetuosamente mejorará su actitud. Esto no implica ceder y aceptar que el niño deje las gafas. Esta decisión puede acarrear muchas más consecuencias negativas y perjudiciales para su salud.

El cuidado de las gafas se aprende en casa

Una vez que los padres han trabajado en el proceso de adaptación del niño para usarlas, es importante iniciar el proceso de entrenamiento para el cuidado de las gafas. El niño debe incluir ciertos tips en su rutina diaria.

¿Cómo quitar y poner las gafas? Con ambas manos. Sujetarlas con una sola mano y halar hacia un lado deforma la montura. Aunque las gafas estén hechas de un material flexible, quitarlas y ponerlas de manera incorrecta puede hacer que se rompan.

Evitar el contacto de las lentes con cualquier superficie. Al momento de dejar las gafas sobre una mesa o en cualquier otro mueble, deben colocarse hacia arriba. Al hacerlo de la manera contraria se pueden rallar los cristales.

Las temperaturas extremas dañan las gafas. Dejar las gafas al sol durante mucho tiempo puede hacer que el material del que están hechas pierda su forma original.

El momento de limpiar las gafas

Limpiar con jabón neutro. El jabón líquido es ideal para limpiar las lentes. Pero algunos jabones y detergentes suelen ser abrasivos y dañar las lentes.

Llevar siempre un paño de microfibra. Algunos tejidos de la ropa pueden rallar las lentes. Otros solo regarán el sucio expandiendo un velo por toda la lente, por eso lo mejor es usar los paños de microfibra diseñados para limpiar gafas.

Frotar con el paño de microfibra de arriba abajo. Los movimientos circulares pueden rayar el cristal. Operar de arriba abajo garantiza una mejor limpieza.

Coger las gafas por la montura. Es la forma adecuada de agarrar.