¿En qué consiste el parto velado?

Agetna · 4 octubre, 2017

Cuando se habla de parto velado, quien no conozca el término, puede pensar que se trata de una anomalía o trastorno que se origina durante el nacimiento de un niño. En cambio, aquellos que ya han escuchado la expresión quizás consideren que, tal y como ha llegado a sus oídos, el parto velado es un acontecimiento rodeado de misticismo.

A ti, que no crees ni lo uno ni lo otro porque prefieres investigar y, en este caso, no dar riendas sueltas a la imaginación, te explicamos exactamente lo que es. El parto velado es un hecho que, si bien sucede en muy contadas ocasiones, tiene lugar como cualquier otro evento poco usual que pueda ocurrir durante el nacimiento de un bebé.

El parto velado, para la madre que lo experimenta y su bebé, prácticamente no tiene efecto alguno; para los médicos que lo presencian, en cambio, resulta algo mágico

¿Qué es el parto velado?

Se conoce como parto velado al nacimiento en el cual el bebé sale del útero (generalmente por el canal del parto) rodeado por la bolsa de líquido amniótico.

En este tipo de alumbramiento, a diferencia de lo que suele suceder de manera común, el saco no se rompe y quienes atienden el parto tienen la oportunidad de ver, por algunos segundos, al bebé dentro del líquido amniótico tal y como si estuviera todavía dentro del vientre de su madre.

El parto velado es un acontecimiento especial.

¿Qué otros nombres se le otorgan a este tipo de nacimiento?

Además de parto velado, a este tipo de acontecimiento en la cultura popular se le conoce con los apelativos de nacer con velo, nacer enmantillado, con el manto de la virgen, con zurrón, o con toquilla.

El hecho de nacer ya es suficiente regalo como para ser feliz y sentirse dichoso la vida entera. Quien goza de vida, goza también de todo lo que ella tiene preparado para brindarle

¿El parto velado puede acarrear algún peligro al bebé?

Siempre y cuando los médicos rompan la bolsa instantes después del nacimiento para pinzar el cordón umbilical y provocar la respiración, el niño no tiene por qué sufrir ningún tipo de peligro.

Cualquier trastorno que tenga al nacer lo podría haber padecido igual si el saco amniótico se hubiera roto antes del alumbramiento.

¿Esta condición le ofrece algún beneficio al recién nacido?

La realidad es que ninguno. Antiguamente se creía que nacer dentro del líquido amniótico protegía al niño de la acción de los patógenos externos por mucho más tiempo; pero en la actualidad se sabe que esto no es más que un mito.

Además, la permanencia del bebé dentro del saco amniótico es sumamente corta desde el momento en que sale al exterior, y el “velo” que lo cubre por segundos no lo inmuniza contra las infecciones que pueda coger después.

El parto velado es aquel en el que el niño nace con la bolsa amniótica intacta.

¿Con qué frecuencia ocurre un parto velado?

El parto velado es poco frecuente. Por lo general, la ruptura de la bolsa antes de dar a luz es lo más común, y es uno de los indicios que tiene la madre para saber que ha llegado el momento del alumbramiento.

Por otra parte, el parto velado es más habitual cuando se produce un parto vaginal que un parto por cesárea.

El nacimiento de un ser humano, cualquiera que sea y como sea, es uno de los sucesos más increíbles del universo

¿Por qué algunas personas consideran mágico este tipo de nacimiento?

De hecho, hay quien atribuye a este tipo de alumbramiento incluso un toque religioso. Esto se debe, precisamente, a la poca asiduidad con que se produce. Quienes lo presencian sienten como si estuvieran por un instante dentro del útero materno para contemplar y disfrutar del comportamiento de un bebé que, si se permite, aún “no ha nacido”.

Se dice que el parto velado es un acontecimiento extraordinario e incomparable donde puede verse el comienzo de la vida de un ser humano de forma patente.

Antaño se creía (y algunas culturas todavía lo consideran así) que un bebé que nacía de esta manera tendría una protección espiritual en el futuro; por lo que desde ese momento era, y sería, sumamente dichoso. No obstante, hoy se sabe -y la mayoría lo cree de esta manera-, que el parto velado no es más que un capricho de la ciencia; un evento que, como curiosidad al fin, puede generar supersticiones y opiniones de todo tipo.