El síndrome del nido

23 junio, 2019
Este artículo fue redactado y avalado por la psicóloga Ana Couñago
La maternidad implica poner el máximo esfuerzo en cuidar a los hijos. Por ello, antes del nacimiento, se experimenta el síndrome del nido. A continuación te explicamos en qué consiste.

Durante el embarazo se atraviesan diversas fases que implican tanto cambios físicos como psicológicos. De hecho, en las últimas semanas suelen aparecer sentimientos de ansiedad y estrés por la llegada del bebé. Es entonces cuando se manifiesta el síndrome del nido.

Es normal que las madres se preocupen por las necesidades de los futuros hijos, puesto que quieren lo mejor para ellos desde el instante del nacimiento.Así, todos los momentos vividos durante el periodo de gestación dejan de ser importantes, y las madres se centran únicamente en cuidar a los pequeños de la mejor forma posible. Pero para ello previamente hay que preparar todo para dar la bienvenida a los bebés.

«Los cambios en tu cuerpo durarán solo 9 meses, pero la belleza de la maternidad te abrazará por el resto de tu vida.»

– Anónimo – 

Las últimas semanas de embarazo

Un embarazo dura, aproximadamente, 40 semanas. Es decir, nueve meses. Durante este tiempo, se ha llevado al niño en el vientre y, además, se ha creado un fuerte vínculo afectivo con el futuro bebé. Por tanto, las últimas semanas de embarazo son las que se viven con mayor ilusión e incertidumbre por la llegada del recién nacido.El síndrome del nido.

En estos días, las mujeres suelen plantearse diversas cuestiones sobre la maternidad, de modo que aparecen:

  • Miedos.
  • Dudas.
  • Inseguridades.
  • Preocupaciones.

Todo ello hay que intentar solventarlo con la ayuda de los profesionales sanitarios con los que se ha permanecido en contactado a lo largo del periodo de gestación.

Así, dichos consejos pueden servir para superar la recta final del embarazo de una forma tranquila y satisfactoria, tanto para la madre como para el pequeño.

«El momento en el que nace el niño, la mamá también nace. La mujer ya existía, pero la madre, nunca. Una madre es algo absolutamente nuevo.»

– Bhagwan Shree Rajneesh –

El síndrome del nido

Durante las últimas semanas de embarazo, los progenitores procuran tener la situación bajo control. Esto es completamente normal, ya que están a punto de experimentar uno de los momentos más felices de sus vidas. Así, hacia el final del periodo de gestación, en las mujeres suele aparecer el síndrome del nido, especialmente en las madres primerizas.

Dicho síndrome, también llamado instinto de anidamiento, consiste en tener la necesidad de preparar todo para la llegada de la criatura. Este instinto tiene un sentido lógico, pues a partir del momento del nacimiento del bebé, casi toda la atención va a centrarse exclusivamente en su cuidado.

Además, el síndrome del nido se puede explicar por razones biológicas. Existe una hormona maternal, denominada prolactina, responsable de la producción de la leche en las glándulas mamarias, que influye en el comportamiento de las madres para preparar el nido y proteger al bebé. El síndrome del nido.

De manera que estas suelen encargarse de tener todo en orden para el momento de ingresar en el hospital. Pero también se preocupan por tener la casa completamente equipada, por lo que suelen aprovechar los últimos días del embarazo para comprar la ropa para el pequeño, el cochecito de paseo, la cuna, el cambiador y otros utensilios necesarios una vez nazca el niño.

Asimismo, el síndrome del nido implica la necesidad de limpiar, cuidar y ordenar la casa. Y también de preparar la nueva habitación del bebéEn este sentido, hay que tener en cuenta que es recomendable que el pequeño permanezca durmiendo con los padres durante los primeros meses.

Después, puede dormir solo en su cuarto, el cual no debe estar excesivamente decorado. De hecho, lo ideal es amueblarlo de forma básica y, a medida que va creciendo, ir añadiendo los juguetes, los libros, las mesas, etc.

En conclusión

Por último, hay que comentar que, el síndrome del nido puede ser beneficioso para evitar imprevistos tras el nacimiento del bebé. Pero es muy importante que las madres, en la última fase de gestación, no realicen actividades bruscas, ni esfuerzos muy grandes, ya que estas deben estar descansadas para afrontar el momento del parto de la mejor forma posible.

«El instante del nacimiento es lo más bonito en la vida. Dolor y alegría se unen por un momento».

– Madline Tiger –

  • Asociación Española de Pediatría. (2014). Guía Práctica para padres: Desde el nacimiento hasta los 3 años. 
  • Blázquez-García, M. J. (2009). Maternidad y ecología. Zaragoza: Universidad de Zaragoza.
  • González de Chávez, A. (2001). Preparación para el parto versus preparación para la maternidad y paternidad. Género y salud, 24-31.