El parto en el agua: ¿qué hay que saber?

Leticia · 23 octubre, 2017

Seguro que has oído hablar de métodos alternativos para dar a luz. El parto en el agua es uno de los más demandados en los últimos tiempos. A continuación te contamos en qué consiste, cuáles son los beneficios de esta técnica y también los riesgos que implica.

Ante el parto tradicional en el hospital, existen opciones para dar a luz que van desde las sillas de parto hasta el parto en el agua. De esta última queremos darte toda la información que necesitas.

Parir en el agua es un método alternativo al “potro” convencional y se basa en la idea de sumergir a la madre en una bañera o piscina para que dilate y dé a luz en un medio líquido. Actualmente, muchos hospitales cuentan con salas con bañeras o piscinas que son utilizadas para las mujeres que desean tener este tipo de alumbramiento.

En qué consiste el parto en el agua

No todas las mujeres embarazadas pueden optar por este tipo de parto. La razón es que está indicado para embarazos que se han llevado a término, es decir, con la gestación completada, y embarazos en los que tanto la madre como bebé se encuentren en condiciones óptimas. Por eso, se desaconseja optar por esta opción en caso de embarazos múltiples, cuando el bebé viene mal colocado o si el parto se adelanta.

El parto en el agua es un método alternativo al alumbramiento tradicional.

Una vez que hayas comprobado que eres la candidata perfecta para este procedimiento, los pasos que tendrás que seguir serán:

  1. Te meterás en una bañera o piscina pequeña que esté llena con agua a una temperatura de unos 35º. Para ello, será necesario que estés en fase de dilatación activa, es decir, de unos 3-5 centímetros. Antes de esa fase no se recomienda porque podría ralentizarse el proceso de dilatación.
  2. El tiempo máximo recomendado dentro del agua es de unos 90 minutos aproximadamente, si para ese momento todavía no se ha llegado al expulsivo, deberás salir de la bañera y volver a entrar.
  3. Por último, se realiza el expulsivo que ayuda a tu bebé a salir.

Es importante que sepas que, en este tipo de partos, estarás en todo momento asistida por un profesional que te prestará ayuda en el proceso.

Ventajas del parto en el agua

Se ha demostrado que el parto en el agua tiene numerosas ventajas . Sin duda, la que más se destaca es la posibilidad de hacer de este momento algo mucho más íntimo y natural. Pero además, entraña otros muchos beneficios como:

  • El agua es un medio relajante, lo cual puede favorecer un estado de mayor destensión en la madre.
  • Se ha demostrado que el agua puede ayudar a reducir el dolor de las contracciones y favorecer que sucedan más rápido.
  • Se considera que puede ser menos traumático para el recién nacido, ya que pasa de un medio líquido a otro medio líquido.
  • Favorece la relajación de los músculos, así que el riesgo de desgarros es menor.
  • No resulta necesario el uso de oxitocina o de la epidural.
  • El entorno íntimo y tranquilo hace de la experiencia de parir algo mágico, creando una conexión muy profunda entre el bebé y la madre.
  • Pertenece a los denominados partos respetados.
El parto en el agua no puede ser realizado por todas las embarazadas.

Riesgos del parto en el agua

Como todos los métodos, el parto en el agua también entraña ciertos riesgos que conviene que conozcas:

  • El riesgo de infección para la madre y para el bebé es más alto.
  • Se pueden producir dificultades en la termorregulación del bebé.
  • Hay estudios recientes que afirman que la fase de dilatación activa en el agua sí es aconsejable, pero no se ha demostrado empíricamente ningún beneficio para el bebé. Por ello, el expulsivo lo recomiendan fuera del agua.
  • Riesgo de rotura o desgarro del cordón umbilical.
  • Posible ingestión de agua por parte del bebé. El reflejo de buceo se pierde en situaciones de sufrimiento, por lo que se puede aspirar agua.

Ahora que tienes toda la información, decidir de qué forma quieres ayudar a tu bebé a nacer es una decisión exclusivamente tuya. Además, es bueno que te dejes aconsejar y acudas a profesionales como por ejemplo tu matrona para saber si en tu centro médico pueden asistirte en un parto de este tipo, así como para consultarle las dudas que puedan surgirte a lo largo de tu embarazo.