El miedo a crecer en los niños

Este artículo fue redactado y avalado por la documentalista Arantza Martín
· 28 febrero, 2019
El miedo a crecer en los niños y adolescentes es algo normal que viene dado por todos sus cambios hormonales.

La preadolescencia es una de las etapas más complicadas en la vida de una persona. El miedo a crecer en los niños aparece cuando se debaten entre la niñez y el comienzo de la adolescencia. La infancia de un niño, por normal general, está llena de comodidades y actos sencillos, es por eso que cuando comienzan a entrar en la preadolescencia muchos sienten miedos.

Los miedos en la preadolescencia

Los niños, en el momento de entrar en la prepubertad, son conscientes de todos los problemas que hacerse adulto conlleva. Problemas económicos, laborales, discusiones… Es por eso que la vida “cómoda” que hasta ahora han llevado les sea mucho más llamativa. Unido a ello, los cambios hormonales que este crecimiento genera les invita a tener más miedo todavía.

En los varones, el cambio de voz, el ensanchamiento de los hombros y la espalda, el crecimiento de altura o el acné son algunos de estos cambios que pueden producirles tal miedo. En las mujeres, la primera menstruación, el desarrollo del pecho, el vello, el ensanchamiento de caderas y piernas o el acné son los principales cambios hormonales. Estos son algunos factores que incrementan el miedo a crecer en los niños.

¿Qué debo hacer frente al miedo de mi hijo a crecer?

Debido a que nos encontramos en una de las etapas más complicadas, tanto para el propio hijo como para los padres, os dejamos una serie de consejos para hacer frente a este miedo a crecer en los niños.

Diálogo

Lo más importante durante esta etapa es el diálogo entre los padres y el niño. Al comienzo de la prepubertad el adolescente se debatirá entre seguir al cobijo de los padres y comenzar a vivir “po su cuenta”. Por eso, es muy importante mantener un diálogo con ellos, hablar sobre los cambios que va a sufrir y explicarles que todos hemos pasado por ellos y que no hay que tener miedo.

Hay que ofrecerle una visión positiva del mundo adulto. Deben ser conscientes de que este mundo tiene sus problemas, pero que existen también muchos beneficios y ventajas. Durante esta época de cambios, es conveniente comportarse de la manera más positiva posible frente al niño para que el miedo a crecer se reduzca.Miedo a crecer n los niños y adolescentes.

Evita la sobreprotección

Somos conscientes de que casi todas las madres quieren sobreproteger a sus hijos, y más en un momento en que ven que el niño tiene miedo a los cambios y a lo que está por llegar. Pero llegados a esta etapa de emancipación emocional con los padre, esto no es bueno. Evita toda sobreprotección, pues lo único que generarás es que el niño no afronte los problemas con la madurez con la que debería hacerlo.

Comienza a dejarle su independencia, que tome decisiones y que se equivoque, pues en eso consiste la vida de un adulto. Los padres actuarán en un segundo plano; el niño es consciente de que siempre tendrá vuestra ayuda pero que debe comenzar a volar solo.

La evolución de la madurez

Cada persona es un mundo y ahí también se incluye a los niños. Debemos ser conscientes de que no todos maduran con la misma rapidez ni de la misma forma, por eso no es bueno hacer comparaciones entre niños de la misma edad.

Evita comentarios como: “mira tu amigo qué formal es en los estudios”, o “mira este otro lo maduro que es hablando”. De la misma manera, evita también comentarios negativos hacia su círculo de amigos o sus vivencias; no le harás ningún bien.

Además, se trata de un ciclo donde el niño tendrá muchos cambios de humor, pues se debatirá, como ya hemos dicho anteriormente, entre seguir de la mano de sus padres o comenzar su camino. Oirás muchos comentarios del tipo: “déjame en paz”, y a los cinco minutos estarás oyendo “necesito que me ayudes con esto”. Intenta hablarle de la mejor forma posible para sobrellevar bien estos momentos.Miedo a crecer en los niños.

Ayuda profesional

En muchas ocasiones, este miedo a crecer en los niños se hace tan reales que le puede comenzar a generar problemas de estrés o ansiedad que pueden ser de gravedad. Si llegados a este momentos veis que el miedo a crecer comienza a ser un miedo más allá de las dudas básicas que todos los adolescentes tienen a esa edad, acudid al médico para que sea un profesional el que valore el estado del joven y pueda ayudarlo a superarlo, si se diera el caso.