El impétigo en los niños: tipos, síntomas y tratamiento

Este artículo ha sido verificado y aprobado por Nelton Ramos el 27 diciembre, 2018
Mervis Romero · 28 diciembre, 2018
El impétigo de los niños es una infección muy contagiosa que se presenta con frecuencia durante el verano. Conoce cómo se puede tratar y qué puedes hacer para prevenirla.

El impétigo es una de las enfermedades cutáneas más habituales en la población infantil. Generalmente se presenta en la época estival y puede trasmitirse a cualquier persona. Sin embargo, los pequeños son más vulnerables. ¿Cómo se diagnostica esta enfermedad y cuál es el tratamiento requerido? Descúbrelo a continuación.

¿Qué es el impétigo?

El impétigo en los niños es una infección bacteriana que produce inflamación en la parte superficial de la piel. En especial, está causada por las bacterias estreptococos y estafilococos. Los niños son más propensos a padecerla puesto que se desarrolla fácilmente en la piel irritada, por ejemplo, en la zona del pañal. Además, otra causa son los problemas cutáneos como picaduras de insectos, eccema, rasguños o erupciones por hiedra venenosa.

Por otra parte, esta infección tiene mayor incidencia en el verano debido a las condiciones de temperatura. Además, en la época estival los niños suelen ir a piscinas donde se exponen a mayor humedad y cloro, lo que causa daños en la epidermis y, a su vez, genera impétigo.

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Es altamente contagioso por contacto directo, además de por contacto con objetos que hayan estado en unión con la piel infectada. El riesgo de contagio aumenta en los niños con las defensas bajas y con otras afecciones en la epidermis como la dermatitis atópica.

Tipos de impétigo

Existen tres tipos de impétigo en los niños, aunque el más frecuente no produce ampollas.

No ampolloso

Esta infección, a diferencia del impétigo ampolloso, es causada por la bacteria Streptococcus pyogenes. Se caracteriza por la erosión de la dermis, en la que aparecen costras de color piel. En ocasiones surge un círculo de color rojo alrededor de las lesiones: las viruelas liberan un líquido amarillento que acaba en una costra blanda amarilla y pegajosa. Es fácil de complicarse en pacientes con otras enfermedades como la diabetes o cáncer.

Impétigo ampolloso

Este tipo de impétigo en los niños es desencadenado por la bacteria Streptococcus Aureuusy. Comúnmente, genera ampollas de color marrón sin eritema en el tronco y en las extremidades del niño. Estas se rompen con facilidad debido a que su costra es muy delgada.

Impétigo tipo ectima

En este caso, el impétigo posee un aspecto de ulceras perforadas. Se hacen costras amarillentas con bordes rojos, produce prurito y dolor, pueden durar días o semanas. Al reventarse forman una costra color miel alrededor de la llaga.

Cómo diagnosticar impétigo: síntomas y signos

Generalmente, el diagnóstico del impétigo se basan en su aspecto. Sin embargo, en algunas circunstancias necesitan extraer una pequeña muestra del fluido que contienen las ampollas o viruelas.  Esta infección produce llagas en cualquier parte del cuerpo, aunque las zonas más proclives son la nariz, la boca, antebrazos y zonas de pañal. Otro síntoma del impétigo es mucho picor en las ampollas, en ocasiones ardor y dolor.

Tratamientos para el impétigo en los niños

Por ser de naturaleza bacteriana, el tratamiento más adecuado son los antibióticos, cremas emolientes y antinflamatorios. Estas deben ser prescritas por el pediatra de tu hijo. Si la infección afecta a áreas reducidas de la piel puede tratarse solo con pomadas. Si en tres días de medicación el pequeño no mejora o presenta fiebre debes acudir otra vez al médico.

Además, mientras el niño está en tratamiento debes lavarle cada día las áreas afectadas con delicadeza y con agua tibia. Utiliza jabón antiséptico y una gasa limpia, y recórtale las uñas para evitar que se rasque y extienda el contagio. Si el pediatra recomienda cubrir las zonas del impétigo con gasa o vendaje plástico debe mantenerse limpio y holgado. Los pacientes atópicos deben tener la hidratación correcta diaria y así reparar la función barrera cutánea.

Prevención

La principal forma de prevenir la infección es mantener los hábitos de higiene.

  • Lavar las manos con regularidad.
  • Procura que tu hijo siempre use jabón y suficiente agua.
  • Presta atención si tiene áreas de la piel afectadas por cortes, picaduras de insectos, rasguños o erupciones.
  • Si un miembro de la familia presenta impétigo, evita el contacto directo y usa jabón antibacterial y asegúrate de que cada uno utilice una toalla diferente.

Si descubres que tu hijo tiene síntomas de impétigo no dudes en acudir al médico. Recuerda seguir sus recomendaciones y evita la propagación de la enfermedad.

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