El impétigo contagioso en los niños

Este artículo ha sido verificado y aprobado por el médico Nelton Ramos el 29 diciembre, 2018
Astrid Moreira · 29 diciembre, 2018
El impétigo contagioso puede complicarse y derivar en otras enfermedades más graves si no se realiza un tratamiento a tiempo. En el siguiente artículo conoceremos todo sobre esta patología.

El impétigo contagioso es una infección cutánea que se puede observar de forma frecuente en la infancia, principalmente en niños en edad preescolar. Esta patología se divide en dos tipos, el impétigo buloso y el impétigo no buloso, los cuales constituyen a un gran porcentaje de los casos. Los explicamos en detalle a continuación:

Formas clínicas del impétigo contagioso

Tanto el diagnóstico como el tratamiento a indicar, se determinan en base a criterios clínicos, basándose principalmente en la erupción cutánea, la cual es su característica principal. Existen dos tipos de impétigo contagioso, los cuales explicaremos a continuación:

Impétigo buloso

Este tipo de impétigo contagioso, tiene la característica de presentarse como bullas superficiales de 5 a 30 mm de diámetro, que pueden romperse fácilmente y originan una costra fina con collarete descamativo. Suele aparecer en el tronco, los genitales y en raras ocasiones, se puede observar adenopatía regional.

Impétigo contagioso en el tronco.

Impétigo no buloso

El impétigo no buloso inicia con la aparición de lesiones vesiculares o pustulares de 1 a 4 mm de diámetro, que pueden romperse muy fácilmente, dando origen a costras gruesas de aspecto melicérico. En este caso, las lesiones suelen aparecer en el rostro, las extremidades y  pueden llegar a causar picazón en la zona.

Entre los síntomas del impétigo, no suele presentarse fiebre, pero esto no ocurre en todos los casos. Por otro lado, se presenta un buen estado de salud en general.

Métodos de prevención

El impétigo suele propagarse fácilmente al no tomar medidas de prevención y no tener los hábitos de higiene adecuados. Si aún el pequeño no ha contraído esta enfermedad, es fundamental seguir ciertas recomendaciones:

Recomendaciones para prevenir el contagio

  • Lavarse las manos y ducharse continuamente.
  • Cortar y mantener limpias las uñas de los bebés.
  • Secar correctamente la saliva del bebé para que no queden residuos alrededor de su boca. Al dejarse mucho tiempo, podría favorecer la aparición de impétigo.
  • Mantener la piel hidratada con cremas que sean indicadas por el pediatra.
  • Consultar con el médico inmediatamente cuando se observen erupciones cutáneas.

Recomendaciones ante el contagio

  • No compartir toallas, ropa o cualquier objeto personal con otra persona.
  • No tocar ni rascarse la piel lesionada, esto podría empeorarlas.
  • Lavarse las manos siempre que se tenga contacto con cualquiera de las lesiones.
  • Lavar la ropa siempre después de haberla utilizado.

El impétigo tiene una mayor incidencia en verano y en situaciones con malas condiciones de higiene.

Tratamiento

Al momento de observar la aparición de cualquier erupción cutánea en el bebé, es fundamental consultar con el pediatra, quién será el que determine el tratamiento indicado para el pequeño. Por otro lado, se recomienda una buena alimentación, que ayudará a que mejore el estado de la piel más rápidamente.

En la alimentación, deben integrarse frutas ricas en vitamina A y C, así como también, alimentos que puedan aumentar las defensas del pequeño, como es el caso del pescado. Todos los alimentos que estará recibiendo el niño, deberán ser aprobados por el médico. En cuanto al tratamiento farmacológico, también debe ser recetado por un especialista, debido a que, al automedicarse, podrían empeorar las lesiones.

Impétigo contagioso en niños.

Pronóstico y complicaciones

Desde el momento en que comienza el tratamiento, se comenzará a observar una mejoría en la piel y la desaparición de las lesiones, entre las 24-48 horas después de haberlo iniciado. En el caso contrario, en el que el pronóstico podría ser negativo, las lesiones comienzan a hacerse más extensas en el resto de la piel. Entre las complicaciones podemos encontrar:

  • Glomerulonefritis postestreptocóccica: Es un trastorno renal que ocurre luego de la infección. Se presenta en los pequeños vasos de los riñones y es uno de los principales factores de riesgo para desarrollar albuminuria o el síndrome nefrítico prototipo.
  • Nefritis: La nefritis es una inflamación del riñón que es causada por infecciones.
  • Invasión profunda: Al no tener un buen estado de salud, las bacterias pueden atravesar las capas superficiales de la piel. Esto provoca infecciones como celulitis o erisipela, con fiebre y malestar.

En ocasiones, podemos pensar que las enfermedades de la piel son más difíciles de propagar, pero no es así, su forma de contagio es realmente amplia, por lo que debemos prestar especial atención al uso de objetos personales compartidos y el cuidado de la piel del niño.

Pérez C., Lilian, López B., Patricia, Barrios, Moema, Ulloa S., Raúl, Aguilera P., Sonia, Pefaur M., Cecilia, & Mayorga O., Clara. (2001). Etiología del impétigo infantil. Revista chilena de pediatría72(3), 199-203. https://dx.doi.org/10.4067/S0370-41062001000300003

López Rodríguez, I. A. (2015). Factores causantes del impétigo en niños menores de 5 años, usuarios del Centro de Salud Arajuno, Provincia De Pastaza. Año 2013-2014 (Bachelor’s thesis, Loja).