Efectos de la mastitis en el lactante

Paco María García 16 julio, 2018
En el período de lactancia, pueden originarse algunas situaciones incómodas y de cierto riesgo para la mamá y el niño lactante. Una de ellas es la mastitis, que lleva asociado dolor para la madre, incomodidad para el lactante y síntomas de obsesión y ansiedad.

La mastitis es una afección bastante frecuente que se origina en las mujeres durante la lactancia.  La mujer que la padece sufre y no solo físicamente; al dolor agudo, se le suma la preocupación por los efectos de la mastitis en el lactante. A veces, esto se vuelve una obsesión que genera mucha ansiedad.

La mamá es consciente de la importancia de la leche materna para su bebé. Por ende, todo lo que amenace la posibilidad de dar el pecho a su hijo la pone nerviosa; la consulta al médico siempre es una medida segura.

¿Por qué se produce la mastitis?

La mastitis es una inflamación de la glándula mamaria que aparece por una infección. ¿Cuáles son las causas de que las mamas se infecten y provoquen mastitis?

  • En ocasiones, las mamas se infectan por microbios que penetran a través de grietas del pezón o de pequeñas lastimaduras imperceptibles. Por la acción del bebé al succionar, las mamas se lastiman; esta es una causa muy común de mastitis. El ‘staphilococcus aureus’ es el agente más común en casos de mastitis.
  • Hay un tipo de mastitis que es provocada por bacterias de la piel que se trasladan al interior de las mamas.
  • Otras veces, es la propia leche materna la que provoca la inflamación, al estancarse en el interior de los conductos de la mama. Esto ocurre cuando la mujer produce mucha leche y el bebé toma poca cantidad; la mama no se vacía completamente. La leche se queda estancada y es la causante de infección y mastitis.
  • Las bajas defensas de la mujer también son un factor que puede contribuir. El estrés y una alimentación que no es equilibrada pueden provocar un descenso temporal en el sistema inmunitario; la mujer se encuentra, por ello, más vulnerable a infecciones.
Es recomendable conocer la interacción entre mastitis y probióticos para solucionar e incluso prevenir esta afección.

¿Cuáles son los efectos de la mastitis en el lactante?

En la práctica, también esta patología puede tener efectos sobre el niño lactante. Debido a que la mastitis es una infección, siempre existen agentes nocivos que están allí y ejercen su acción dañino.

Por ello, la leche que procede de una glándula mastítica tendrá mayor concentración de estos microbios. Estos gérmenes pasan al bebé cuando toma la leche.

Los científicos no encuentran efectos de la mastitis en el lactante que se vinculen con causas de enfermedades. Está comprobado que los niños que durante algunos meses se alimentaron de leche proveniente de mamas con mastitis tuvieron un desarrollo normal y saludable.

Aunque no se producen problemas de salud en el niño cuando ingiere leche mastítica, existen incomodidades tanto en la mamá como en él. La mujer sentirá dolores intensos cuando el niño succiona; por su parte, el bebé se molestará porque la leche no sale con la fluidez de siempre. Tal vez note un cambio de sabor, ya que la leche mastítica es un poco más salada.

“Todo lo que amenace la posibilidad de dar el pecho a su hijo pone nerviosa a la mamá; la consulta al médico siempre es una medida segura”

En casos de mastitis severa, es posible que la mama se obstruya y la leche no salga. Se forma la llamada ‘perla de leche’. Este es uno de los efectos de la mastitis en el lactante que más afecta al pequeño, ya que no puede mamar.

Es cierto que el niño pasará de estar tranquilo y relajado a mostrarse irritable. Las tomas serán más largas y frecuentes, porque en cada una extraerá menos leche.

Es importante consultar al médico, pues a veces la continuidad de la lactancia con mastitis impide que la mama se cure. El profesional tiene los elementos para evaluar cada situación y sugerir un tratamiento. Además, siempre tenderá a evitar el destete, que solo se recomienda en casos extremos.

Los efectos de la mastitis en el lactante no pasarán de irritabilidad y un poco de enojo.

Prevención de mastitis

Hay algunas medidas de profilaxis que contribuyen a evitar la mastitis:

  • Alimentación saludable. Es aconsejable consumir alimentos ricos en vitaminas y minerales.
  • Higiene cuidada del cuerpo.
  • El vaciamiento de las mamas es importante. Es preciso evitar que la leche se estanque en los conductos; por tanto, si el bebé no consume toda la leche, se debe extraer el resto.
  • Acostumbrar al niño a acoplarse bien al pezón.
  • No usar sostenes apretados.
  • Masajear las mamas si se nota algún endurecimiento.

La conclusión de todo lo expuesto es que la mamá que da el pecho a su hijo debe seguir haciéndolo a pesar de la mastitis. Los efectos de la mastitis en el lactante no pasarán de irritabilidad y un poco de enojo.

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