La mejor ropa premamá

Francisco María García 23 abril, 2018
Durante el embarazo, el peso de la futura mamá se incrementa con rapidez y la ropa premamá dejará de valerte cada poco tiempo; para ello, es muy útil seguir una serie de pautas que enumeraremos a continuación.

El embarazo conlleva un aumento de talla y exige que utilicemos ropa premamá. La barriga se ensancha y no podemos utilizar prendas tan pegadas para evitar generar presión en el útero. Todo esto exigirá un cambio, al menos momentáneo, en nuestro guardarropa.

Sin embargo, el asunto no es tan sencillo. El peso sube de forma rápida, por lo que debemos pensar en cómo comprar la ropa. Añadido a esto, las prendas para embarazadas pueden tener un coste mayor a otro tipo de ropa. La planificación y algunos consejos serán indispensables para vestirnos durante la dulce espera.

No todo debe ser comprado

Antes de gastar todo el dinero en una tienda para embarazadas, lo primero que debemos hacer es mirar en nuestro armario. Es evidente que los jeans pegados no podrán ser utilizados, pero siempre tendremos prendas que pueden servir.

Camisones, vestidos anchos y otras prendas parecidas serán adecuadas durante el embarazo. No hay que olvidar que se trata de una fase en la que la comodidad estará por encima de lo estético; aunque pueden combinarse ambos aspectos. La ropa deportiva también puede ser utilizada, siempre que sea holgada.

Muchas mujeres tienen en su armario vestidos largos y de tela delgada. Si la tela de la vestimenta es “strech”, delgada y cómoda, servirá incluso en las últimas semanas. Muchas de las cosas que estaban olvidadas en nuestro propio armario pueden ser muy útiles cuando llega el embarazo.

Todo lo que se estira es bueno

Si vamos a realizar una inversión, lo mejor es comprar ropa que pueda estirarse con facilidad. De esta forma, el “outfit” comprado tendrá vigencia durante buena parte de los nueve meses y más.

Los leggins sueltos son una excelente opción. Casi siempre pueden usarse en nuestra talla regular y no aprietan la barriga; en este sentido, los tejidos naturales y el algodón son las telas más convenientes para las futuras madres.

Son precisamente estos materiales los más adecuados a la hora de adquirir ropa interior nueva. Solo así evitaremos que los sostenes estén muy ajustados, causen picor o generen irritación en la piel.

La ropa premamá ha de ser cómoda.

También es importante revisar el calzado

Un calzado cómodo es el complemento necesario de la ropa premamá. La hinchazón de los pies es uno de los síntomas más regulares durante el embarazo; los tacones altos y materiales duros no tendrán cabida en medio de la gestación.

Los zapatos perfectos de una mujer embarazada son cómodos, acolchados y suaves; deben ser flexibles, bajos y ofrecer buena ventilación en los pies. El objetivo es poder realizar caminatas tranquilas y sin mayor preocupación.

Hay que recordar que, durante el embarazo, no se puede llevar calzado muy ajustado todo el tiempo. Por ello, los zapatos deportivos y las sandalias abiertas serán las mejores opciones.

“Durante el embarazo, lo mejor es comprar ropa que pueda estirarse con facilidad”

¿Cómo comprar ropa premamá?

Es muy probable que el fondo de armario no sea suficiente para la demanda de la futura mamá. Por ello, si vamos a dirigirnos a la tienda a comprar ropa premamá, debemos hacerlo con criterio. Este tipo de prendas son más caras que las demás y es posible que no se vuelvan a usar pasado el embarazo.

Entonces, lo correcto es adquirir estas prendas en la talla que nos corresponde en el momento en que la barriga comienza a ser notoria. Lo bueno de esta ropa especializada es que está hecha para adaptarse a los cambios de nuestro cuerpo.

Por otra parte, hay quienes compran ropa de talla grande que no sea precisamente de embarazada. La realidad es que esto no ayuda, sobre todo a nivel de estómago y parte trasera; quizás esta opción solo será viable a la hora de comprar vestidos largos y holgados.

Los vestidos son una excelente opción en cuanto a ropa premamá.

Colores y cortes

Las mujeres embarazadas deben jugar con los colores, con la finalidad de sentirse bien arregladas. Después de todo, serán tiempos en los que las hormonas afectarán a nuestra conducta y se debe buscar sentir seguridad y autoconfianza.

Lo único que se debe evitar a la hora de salir a comprar es la ropa negra. Este tipo de prendas harán sentir una mayor sensación térmica, algo bastante negativo en medio de los sofocones del embarazo. En cambio, sí son aconsejables las tonalidades vivas y, por supuesto, los colores pastel.

Por último, hay que recordar que la gestación no significa andar totalmente tapadas. Mostrar un poquito no está prohibido, y estar cómodas debe ser el objetivo principal. De todas formas, no debemos preocuparnos, porque después del parto volveremos a nuestra talla, o incluso la podremos bajar.

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