Cómo educar a los niños con el ejemplo

15 Enero, 2020
Este artículo ha sido escrito y verificado por la psicóloga Marián Carrero Puerto
Educar a los niños con el ejemplo no es tarea fácil, aunque a simple vista pueda parecerlo. A lo largo del artículo hablaremos de cómo educar a los niños con el ejemplo.

Hoy hablaremos de cómo educar a los niños con el ejemplo. Quizás lo hayamos escuchado en infinitud de ocasiones y es algo con lo que podemos estar bastante familiarizados. Es más, puede que nos parezca fácil llevarlo a cabo. Sin embargo, es bien sabido que no siempre es fácil ponerlo en práctica y nos resulta difícil poder educar a los niños con el ejemplo.

Educar a lo niños con el ejemplo es una tarea que tenemos que realizar día tras día, momento a momento. De nada sirve hacerlo de forma intermitente, ya que eso podría crear confusión en los infantes. Los niños lo van a aprender a través de un aprendizaje vicario, por tanto, no podemos dar pie a que duden a la hora de actuar debido a algunos de nuestros malos actos. Si queremos que realicen buenos actos, tienen que ver cómo nosotros mismos también los realizamos.

Los niños aprenden la buena conducta, al igual que también aprenden la mala. La conducta no es algo que se manifieste por arte de magia ni tampoco se hereda. El hecho de que un niño se comporte bien ni si quiera es el resultado de la suerte. Al igual que aprenden determinadas conductas, pueden aprender a cambiarlas.

Y lo mismo sucede con los adultos, que el comportamiento también se aprende. La destreza de ser buenos seres humanos no aparece de repente. Es por eso que también podemos aprender a ser mejores personas para seguir dando ejemplo a los niños.

 

“El ejemplo tiene más fuerza que las reglas”.

-Nikolái Gógol-

Familia cocinando unida y dando ejemplo.

Ser el espejo de los niños

Los niños aprenden a base de copiar. El potencial de un niño para observar e imitar modelos es muy alto. Los niños aprender a hablar a base de copiar modelos. Aprenden una lengua simplemente escuchando, observando e imitando. Los niños aprenden actitudes, valores, preferencias personales y costumbres gracias a esta capacidad.

Puesto que los niños copian las conductas de las personas que les rodean, tenemos cierta influencia sobre el aprendizaje de los niños. Lo que digamos o hagamos delante de ellos influenciará, de alguna manera, su forma de pensar y comportarse, ya que estamos actuando como su modelo.

Los niños copian prácticamente todo lo que ven de los adultos. Aprenden de nosotros la mayoría de sus pautas de conductas. Por tanto, debemos ser buenos ejemplos. Por otro lado, los niños también aprenden del entorno en el que se desarrollan. Así pues, debemos aportar a los niños experiencias que les enseñen sus valores y que fomente la responsabilidad, ya que su conducta va a ser un reflejo del modelo que estén observando.

“La palabra convence, pero el ejemplo arrastra”.

-Santa Teresa de Calcuta-

¿Cómo y qué sucede al educar a los niños con el ejemplo?

Si quieres que la conducta de un niño cambie, tenemos que examinar nuestra propia conducta, aunque no sea una experiencia fácil. El cambio de nuestra conducta también afectará al cambio de la conducta de los niños. La forma de comportarnos delante de los pequeños afecta a la forma en que ellos se comportan con nosotros y ante el resto de las personas.

Sería bueno elaborar una lista con las cosas que nos gustaría que hicieran los niños y comenzar por aplicarlas en nosotros mismos. Siempre es buen momento para mejorar nuestro modo de comportarnos.

Madre e hija leyendo un libro para educar a los niños con el ejemplo.

Los niños se creen lo que les decimos. Actúan de la forma en que nosotros queremos que actúen. Si le decimos a un niño que arma demasiado jaleo, lo tomará como una característica de su personalidad y siempre armará jaleo. Si le decimos que él sabe cómo jugar tranquilo, se lo creerá e intentará jugar en silencio.

 

“La única manera de educar es dando ejemplo, aunque a veces sea un ejemplo espantoso”.

-Albert Eisntein-

Presta atención a lo que haces y dices. No solo cuando el niño esté delante, sino en todo momento. Si nos acostumbramos a comportarnos de una forma determinada, será más fácil mostrar esa forma cuando los niños estén delante.

Mostrar apoyo. Los niños necesitan apoyo. El apoyo que le mostremos al niño, sin lugar a dudas, le va a ayudar a aumentar su motivación, puesto que le va a ayudar a salir de determinadas situaciones difíciles, a enfrentarse a sus miedos y a soportar el estrés. Asimismo, le tendemos la mano para que solucione los problemas satisfactoriamente.

Debemos alabar una conducta específica. De esta manera, les estamos indicando cuál ha sido la toma de decisión correcta. Estamos subrayando sus puntos fuertes y, por lo tanto, el niño confiará más en sí mismo porque se sentirá capaz de hacer buenas elecciones.

  • Severe, S. (2002). Cómo educar a sus hijos con el ejemplo. Editorial AMAT.