Educación financiera para niños y adolescentes

Francisco María García 15 enero, 2018
Para que se integren en un mundo asociado a pertenencias y valores monetarios, la educación financiera es una de las claves de la psicología infantil y adolescente.

En la actualidad, la educación financiera se ha convertido en un conocimiento imprescindible para todas las personas, incluyendo a niños y adolescentes. Los pequeños, aunque no forman parte directa de la economía, son usuarios indirectos de los servicios financieros.

Esto se debe a que el analfabetismo financiero ha llegado al punto en el que el ciudadano común suele sentirse cada día más indefenso y confundido. Sobre todo, en cuanto a situaciones como:

  • El aumento de precios.
  • La limitación de los créditos.
  • Las crisis inmobiliarias.
  • La escasez del ahorro.
  • Los despidos, quiebras y desahucios.

Por estas y por otras más, los jóvenes son víctimas de un sistema que no logran entender debido a la falta de información.

¿Por qué es importante la educación financiera para niños y adolescentes?

Aunque los jóvenes suelen ser los más expuestos a creencias y hábitos erróneos, también tienen una mayor capacidad de aprendizaje. Por eso es conveniente brindarles conocimientos financieros sólidos.

De esta manera no solo serán capaces de notar aquellas situaciones que puedan desfavorecerles en el futuro. También podrán aprender desde la infancia los principios y habilidades necesarias para asegurar sus pertenencias económicas, tales como:

  • La comprensión de las relaciones que existen en las transacciones de dinero.
  • Los beneficios de las inversiones, el crédito y los ahorros.
  • Los problemas con el endeudamiento y los impuestos.
  • Los beneficios que otorga el trabajo.

Además, la educación financiera también inducirá el reconocimiento de las cosas que se quieren, las que se necesitan y las que se pueden realizar.

La educación financiera desde la adolescencia puede evitar grandes dolores de cabeza a futuro.

¿De qué manera se transmite la educación financiera a los jóvenes?

Cuando se brinda una educación financiera a los más jóvenes, es necesario impartir conocimientos financieros que vayan más allá del manejo del dinero. Se debe empezar por los conceptos básicos e ir profundizando poco a poco, a medida que se comprende la base de la teoría.

La manera más efectiva de inducir estos conocimientos en los niños y adolescentes es mediante actividades recreativas. De esta forma se incrementará su incentivación e interés, tales como las charlas, talleres, juegos, clases y exposiciones.

Además es importante introducirlos en la materia de manera práctica, motivadora e imaginativa. Al mismo tiempo, es mejor utilizar las herramientas y el lenguaje correcto, teniendo en cuenta los códigos de conducta de cada joven.

Sin embargo, es fundamental que el joven tenga la capacidad de comprender por asimilación propia y no por imposición que todas sus acciones tienen consecuencias económicas que pueden afectarle en un futuro, sea a corto o largo plazo.

¿Cuándo se deben comenzar a enseñar los valores financieros?

Para que el joven pueda ser capaz de interiorizar y comprender el hecho de que la economía no debe desvincularse de los valores humanos, es necesario empezar tan pronto como sea posible.

Las razones que hacen necesario enseñar estos temas son la publicidad y el exceso de información. Ambas se apoyan en la tecnología, que está presente dentro de la vida de cada joven y que suele tener enorme influencia en sus comportamientos.

De esta manera también se impedirá el recibimiento de aquellos conceptos erróneos que suelen estar manipulados por el sistema.

A través de la intervención en su educación y en la asimilación de los temas económicos y financieros, proporcionaremos cimientos sólidos que serán muy útiles para ellos en el futuro.

La educación financiera en nuestros hijos debe comenzar tan pronto como sea posible.

¿De qué manera evoluciona la educación financiera en los niños y adolescentes?

Una vez enseñados y asimilados los conceptos fundamentales, estos evolucionarán al mismo tiempo que el joven madure y se acerque a la adolescencia.

En esta etapa, el adolescente afianzará aquellos conceptos previamente adquiridos. Además, será capaz de desarrollar habilidades para tomar sus propias decisiones económicas bien razonadas, tales como:

  • Las gestiones de los presupuestos.
  • El uso de los productos.
  • Los beneficios de los servicios financieros.

De esta manera el joven también podrá mejorar notablemente sus hábitos financieros, gastando e invirtiendo su dinero de manera productiva, evitando las deudas y promoviendo el ahorro.

“No ahorres lo que te queda después de gastar. Gasta lo que te queda después de ahorrar”
–Warren Buffet–

¿Cómo incentivar la educación financiera desde el hogar?

Finalmente, para motivar el desarrollo de la capacitación económica otorgada a los más jóvenes y ayudar en el proceso, es importante brindarles los juicios y comportamientos propios, tomando como modelo cada decisión tomada.

El ejemplo de personas cercanas puede tener aún más importancia para los jóvenes que cualquier otro tipo de enseñanza. Es importante hacerles valorar sus posesiones y dinero y que sepan, además, cómo actuar en los momentos en los que se requiera poner en práctica sus conocimientos.

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